Es cierto que la pandemia ocupa todas nuestras preocupaciones. Y que es difícil hacer proyecciones o reflexiones sobre el devenir político criollo.

Por lo tanto, quiero aclarar que este texto es hijo de mi intuición -que dicho sea de paso, es mucho más efectiva e interesante que mi racionalidad-.

Aclarado este punto, creo que es posible que la pandemia signifique una vuelta de página en la política argentina. Que signifique un proceso de trasvasamiento generacional no traumático hacia el interior del movimiento nacional y al mismo tiempo un anquilosamiento de los sectores más reaccionarios vernáculos.

Si Argentina atraviesa con cierto éxito la pandemia -esto significa daños relativamente bajos y manejables-, los sectores políticos que actuaron racionalmente dentro de la urgencia -me refiero al Alberto, Wado, Kicillof, Máximo, Massa, inclusive, pero también Rodríguez Larreta, por ejemplo- obtendrán rédito político a futuro.

Los sectores irracionales y yo diría empecinadamente ideológicos -Macri, Bullrich, Morales-, por un lado, y los sectores más «apresurados» dentro del propio movimiento nacional, podrán ser víctimas de su propio peso discursivo y también de haber medido eléctricamente un momento angustioso.

Esto dicho aunque tengan «razón» en términos estrictamente ideológicos aunque no sea exitoso como forma de acumulación política.

Sin duda, si todo resulta bien, el liderazgo político de Alberto se consolidará y abrirá una nueva etapa.

¿Esto significa que prescindirá de Cristina? Esa hipótesis parece imposible. Más allá del híperpersonalismo de A.F., el liderazgo de CFK hacia el interior del movimiento es de características trascendentales -no en términos metafísicos sino históricos, por supuesto-.

Lo que posiblemente ocurra es que ambas personalidades marquen las herencias y los legados para los próximos lustros.

Pensar el futuro en los mismos términos que en enero de este año nos hace correr el riesgo de salinizarnos como estatuas.

¿Juega la derecha, el law fare, los periodistas, el imperialismo, el FMI? Sí. Por supuesto.

Pero si el gobierno transita la pandemia con éxito, obtendrá un capital político -fáctico y no de tipo ideológico- que le permitirá resetear el sistema político, económico, mediatico, social, cultural y espiritual.

Porque de eso se trata esta pandemia: de un F5, un reseteo. Colectivo. Pero también individual.

Urbi et orbi.

Hernán Brienza

*de su cuenta de Facebook