¿Un ensayo mundial para la economía global?, por Jorge Mielniczuk

No quedar cortos de votos, con la boleta corta, por Jorge Mielniczuk

El capital financiero, como los bancos, con sus puertas cerradas siguieron obteniendo amplias rentabilidades, los supermercados aumentaron sus márgenes de rentabilidad no solo por los aumentos de precios, sino por los volúmenes de venta.

Grandes empresas y las multinacionales trabajaron con personal en media jornada y otras reduciendo los días de trabajo.

Las grandes empresas en medio de la alarma por la pandemia del coronavirus, el miedo, el desconcierto y la incertidumbre, vieron la gran oportunidad de hacer un ensayo a prueba de error, del cómo funcionarían sus empresas en diferentes horarios y haciendo uso de los avances en informática y con menor cantidad de personal.

Los bancos a puertas cerradas, que abrieron este último viernes y fin de semana para el pago de jubilaciones y planes sociales que tengan problemas para el cobro con tarjetas de débito, mientras se implementó el sistema de cobrar sin tarjetas, simplemente ingresando con algunos códigos otorgados por el banco.

Los supermercados, en particular las grandes cadenas, aumentaron y se vieron saturadas las ventas online, con lo que reducen la cantidad de personal. Es cuestión de que la gente se acostumbre y es lo que se viene a futuro para reducir costos y vender a menores precios, una oferta tentadora y conveniente, mientras dejan de usar menos personal, cajeras, repositores, etc.

Las empresas multinacionales también pudieron realizar sus pruebas de ensayo en los países en los que tienen terminales. El uso de las tarjetas, el pago con dinero con la billetera virtual permitió que una mayor cantidad de gente pueda descubrir el sistema e insertarse en él, ahora seguramente vendrá la etapa de profundización. Incluso los médicos podían hacer recetas online o virtuales con pacientes con patologías crónicas y que no requerían auscultación médica.

Incluso ante la carencia de una vacuna o medicación especifica para la cura de la enfermedad, los médicos mostraron sus limitaciones y dependencia de los grandes laboratorios a la espera de que puedan sacar al mercado vacunas y medicamentos específicos.

Varias empresas nacionales aprovecharon el ensayo a nivel nacional y en las terminales provinciales, reforzando las medidas de seguridad en forma extremada, incluso con horarios reducidos y alternando días de trabajo en la semana. Está bien que lo hagan para evitar los posibles contagios, pero a la vez, es una forma de que el empleado no desconfíe de que se trata de una prueba para ver de que forma pueden prescindir de personal o reducir los horarios laborales sin alterar los niveles de producción.

Los docentes pudieron dar clases vía la plataforma virtual provincial dispuesto por el Ministerio de Educación, que se vio colapsada y las docentes recurrieron a otras vías para enviar trabajos prácticos y evacuar consultas como el Whatsaap y Facebook.

Incluso la cooperativa eléctrica que siempre argumentaba tener dificultades para ampliar las posibilidades de la venta de energía eléctrica prepaga conocida como Cash Power en otros puntos de la ciudad, pudo hacerlo en localidades como en Panambí, General Albear, medida que incluye el cobro de otros servicios y que se piensa extender a otras localidades, en una decisión elogiable tomada por el actual consejo de administración.

Quedó demostrado que algunas actividades no pueden prescindir del factor humano, como en salud, alimentación y producción.

Otras actividades no pudieron trabajar, muchos trabajadores autónomos, contadores, ingenieros, médicos, odontólogos, albañiles, mecánicos y muchos rubros comerciales se vieron afectados por las restricciones impuestas por la cuarentena obligatoria, pero muchas de ellas irán recuperando gradualmente su actividad.

Afortunadamente, a nivel nacional y provincial se tomaron en forma anticipada las medidas necesarias de aislamiento, y de la cuarentena, tomando como ejemplo que es lo que pasaba en los países que tomaron medidas restrictivas con el fin de disminuir la propagación del virus y países que no tomaron tales medidas y vieron su sistema sanitario colapsado con una gran cantidad de muertes.

En la provincia y en el municipio la opinión generalizada es que se trabajó y se está trabajando bien, en materia de prevención y acción, como así también la decisión de estar preparados para que no se vea saturado el sistema sanitario en caso que el virus avance incontrolablemente en la zona.

En las guerras, como en las grandes tragedias y desastres siempre traen consigo algunos cambios en tecnología, en materia económica y también cambios laborales y de hábitos y costumbres. Y esta pandemia para muchos fue una oportunidad de realizar un ensayo general de potenciales cambios a futuro y que seguramente serán implementados en forma gradual, de forma tal que no sea traumático y apenas perceptibles.

Una de las obsesiones de las empresas es bajar el costo laboral, no solo en los procesos de producción, sino también en los de comercialización y atención al público.

Jorge Mielniczuk