Un año sin Suhene ni justicia, por Julieta Fernandez Kitroser

Un año sin Suhene ni justicia, por Julieta Fernandez Kitroser

Pasó un nuevo 8 de marzo y una terrible noticia aparece, una más a la que no la inhibe el mes de la mujer. Mañana se realizará una movilización a tribunales a las 19 hs para seguir pidiendo lo que corresponde.

 

Suhene es una  de las tantas víctimas por la que gritamos NI UNA MENOS. La chica con nombre caribeño no recibió bombones este 8 de marzo, si no la sentencia de ser culpable de su propia muerte. El cuerpo médico forense informó, después de casi un año, que el causal de su deceso fue el uso de anticonceptivos. Además de que muchos indicios muestran lo contrario, no es cualquier causa la que se inventa. 

La historia del crimen

Suhene de 26 años estaba de novia con Damian Loketek. Familia y amigos nada sabía sobre las actitudes violentas del hoy acusado. Pues claro, las mujeres somos miradas de reojo ante la duda, antes que nada. Entonces, no es tan fácil contarle a alguien que a una le pegan o la insultan, ya que muchas veces la respuesta es ¿Por qué no te vas?

En realidad una sabe que debería irse, denunciar, dejarlo, pero recordemos que el golpe llega luego de que el violento ha preparado el terreno, a fuerza de humillación y otras cualidades. La mujer entra en un estado de desolación desesperante, porque mientras escucha que es una idiota de la boca de quien alguna vez estuvo enamorada, alguien en el trabajo sugirió que una jefa logró su puesto encamandose con un fulano, o la tele muestra un presidente que dice que a las mujeres nos gusta que nos miren el culo. Como casos aislados, parece que exagero, pero el patriarcado se nutre de estos comentarios y establece que las mujeres somos culpables. 

Podemos decir que no, pero el inconsciente colectivo abonado durante cientos de años, parece implacable. 

Por eso muchas mujeres tardan en hablar, por eso Suhene sufrió esa golpiza. Esa noche Damián la toma del cuello queriendo ahogarla. 

Los vecinos vinieron al rescate, porque hay gente que se mete y salva vidas. En este caso la muerte de Suhene solo se postergo. Hubo denuncia y burlas cómplices entre agresor y fuerzas de seguridad.

Los problemas de salud empezaron a torturar a la estudiante que ya no podía casi leer, a la trabajadora que ya no percibía sueldo y se quedaba sin obra social. 

Hay quienes prenden un cigarrillo y lo dejan apoyado a una cañita voladora. El cigarrillo se va consumiendo y en un momento prende la mecha del proyectil, para ese entonces el responsable está lejos cuando se produce la explosión. Damián prendió el cigarro y se fue. 

Ahorcó a su novia y le produjo un coagulo que la mato 8 meses después. 

La justicia hoy dice que es por el uso de anticonceptivos, porque tenía relaciones, porque pretendía disfrutar de la vida, la muy descarada. No es cualquier causa la que relata el informe forense. Es una aterradora muestra de machismo implícito, aberrante. 

Y casi escribo “ojala este fuera el único caso en el mes de la mujer” y me castigo inmediatamente por ese pensamiento. Así funciona, siempre la culpa es nuestra. Suhene debería haberse dejado embarazar para no morir o no tener relaciones, pensaran muchos antes de considerar un método anticonceptivo masculino. Suhene muere por ser mujer en una sociedad que vos y yo construimos, en un país donde muere una mujer cada 30 horas. 

NI UNA MENOS

Julieta Fernandez Kitroser

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