Tarde, lamentablemente tarde, por Luciano Ferreyra

Ayer a través del diario El Territorio se conoció la historia de María Isabel Delgado, que tenía una grave patología en el rostro.

Ayer con el diario bajo el brazo se movieron todos los estamentos, locales y provinciales, la llevaron al hospital, le dieron una pastilla y fue enviada a la su humilde casa, recién el lunes le iban a realizar la limpieza de la herida que sufría.

Hoy, la mujer perdió la vida, hoy descansa en paz, pero queda claro que el estado termina llegando tarde, siempre tarde, con muchos ñoquis que sirven para cobrar sueldos y servir al gobierno de turno, sin hacer nada.

Señores, llegan tarde, explíquenme de todas las formas y busquen todas las excusas, pero llegan tarde, siempre.
Tristeza y bronca.

Que en paz descanse María y consuelo para sus familiares.

Luciano Ferreyra