23 de September de 2021

Talibanes anuncian fin de la guerra tras derrotar último bastión de la resistencia

El Frente de Resistencia Nacional de Afganistán desmiente que haya perdido el control de la zona y asegura que seguirá adelante con su lucha contra los talibanes y sus socios.

El portavoz de los talibanes*, Zabiullah Mujahid, ha declarado este lunes que el movimiento se ha hecho con el control del valle del Panjshir, último foco de resistencia antitalibán en el país, informa TOLO News. «Con esta victoria, nuestro país ha sido sacado completamente del atolladero de la guerra», ha anunciado el vocero.

Mientras tanto, desde el Frente de Resistencia Nacional han declarado que la afirmación de los talibanes de que tienen el control de la zona es «falsa». «Las fuerzas del Frente de Resistencia Nacional están presentes en todas las posiciones estratégicas en el valle para continuar combatiendo», han dicho, agregando que «la lucha contra el [movimiento] talibán y sus socios continuará hasta que la justicia y libertad prevalezcan».

Por su parte, el portavoz del Frente, Ali Maisam Nazary, ha escrito en su cuenta de Twitter que el líder de la fuerza de resistencia, Ahmad Masud, «está a salvo y pronto dará un mensaje».

El valle de Panjshir es el lugar de concentración de las fuerzas lideradas por Ahmad Masud, formadas en su mayoría por exintegrantes del Ejército afgano y de servicios especiales constituidos durante la ocupación estadounidense. La región fue antes bastión de los combatientes que, bajo la dirección del héroe nacional Ahmad Shah Masud —padre de Ahmad Masud—, se opusieron a los militares soviéticos en la década de 1980 y luego a los talibanes ya antes de 2001.

El valle está ubicado al norte de Kabul y controla una ruta estratégica clave hacia el este de Afganistán. La región fue convertida en una provincia separada por el Gobierno afgano respaldado por EE.UU. después de que los talibanes fueran derrocados en 2001.

En opinión del analista internacional Juan Luis González Pérez, la retirada de EE.UU. fue un acto vergonzoso y supuso una derrota para Washington. Intentaría ahora salvar sus alianzas en Medio Oriente y Europa.