20 de septiembre de 2020

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Somalia: Con la marca registrada de al-Shabbab, por Guadi Calvo

Con lo que ya es la marca registrada del movimiento fundamentalista somalí Harakat al-šabāb a-muŷahidīn (Movimiento de Jóvenes muyahidines) o al-Shabbab a secas, la filial de al-Qaeda para el Cuerno de África desde el 2012, en la tarde del miércoles 1 de junio, produjo un nuevo atentado en la capital del país: Mogadiscio.

Tras el estallido de un auto bomba frente al Hotel Ambassador, se filtraron comandos de al-Shabbab hacia el interior, disparando sus AK 44 contra todo lo que sobrevivió a la explosión. La cuenta final dejó una veintena de muertos y 55 heridos.

La policía, no pudo confirmar si dentro del hotel se encontraban más comando salafistas, por lo que el número de víctimas podría incrementarse.

En el atentado murieron los diputados Abdullahi Jaamac Kabaayne y Mohamed Mohamud Gure, mientras otros tres parlamentarios quedaron heridos anunció Mohamed Madaxey, el portavoz policial.

El Hotel Ambassador, se ubica en la calle Maka al-Mukaram, una de las más transitadas de la ciudad en una zona de hoteles, restaurantes y bancos.

Con igual metodología,  la capital ya ha sufrido varios ataques uno de los más importantes por el número de muertos se produjo el 1 de noviembre de 2015, contra el Hotel Sahafi  cuándo cinco hombres de la organización terrorista, ingresaron al hotel vestidos con uniformes de la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISON), tras lo que se produjo el estallido de un coche estacionado en las puertas del Sahafi, y otro dentro del hotel, también visitado por políticos, funcionarios del gobierno y periodistas.

Tras las explosiones, se inició un tiroteo, en esa oportunidad las fuerzas de seguridad asesinaron a todos los atacantes, que antes pudieron terminar con el ex jefe de las fuerzas armadas somalíes, Abdikarin Dhegabadan, además de otros militares, diputados, empresarios y periodistas, llegando a un total de 15 víctimas.

El ataque al Hotel Beach View, de Mogadiscio, el 19 de enero último, con idéntica disposición provocó más de 25 muertos y un número similar de heridos. El asalto, que duró varias horas también fue revindicado por al-Shabbab, que ejecutó la misma operación, haciendo estallar un coche en las cercanías del hotel. Este ataque se produjo seis días después del asalto a una base de la AMISOM, en el que los terroristas habían asesinado a más de 70 soldados kenianos.

El 15 de enero al-Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) había atacado de igual manera, en la capital de Burkina Faso, Uagadugú, el Hotel Splendid, donde los combates se prolongaron durante toda lo noche y resultaron muertos más de 30 huéspedes. También con idéntica organización el 22 de noviembre del año pasado hombres del Harakat al-Nasiriyin al-Mustaqillin o simplemente Al-Murabitoun (los enmascarados) una organización salafista asociada a al-Qaeda, atacó en Bamako la capital de Mali, el Hotel Radisson, donde se produjeron otros 30 muertos.

El último ataque a un hotel en Mogadiscio se había producido el 26 de febrero último contra el SYL, próximo al palacio presidencial, con la misma metodología un coche bomba que explota, tras lo que se produce la incursión de combatientes que disparan contra todo lo que se mueva. En esa oportunidad se produjeron una quincena de víctimas.

Al-Shabbab de exportación

Los dos golpes más duros que ha dado la organización terrorista somalí, fuera de sus fronteras, fueron en Nairobi, capital de Kenia contra el centro comercial Nakumatt Westgate, el 21 de septiembre de 2013, cuándo un grupo de entre 10 y 15 hombres armados tomaron el Centro Comercial provocando un número indeterminado de muertos se estima que no son menos de cien y casi doscientos herido. El ataque buscaba vengar la operación keniata llamada Linda Nchi (Proteger el país) que se desarrolló en octubre de 2011 por parte del ejército keniata que penetró 100 kilómetros en territorio somalí, para atacar bases de al-Shabbab próximas a la frontera desde donde salían operaciones de los fundamentalistas con el fin de secuestrar ciudadanos keniatas, para cobrar el rescate.

El segundo ataque fue a la Universidad de Garissa al este de Nairobi, el 2 de abril de 2015 que dejó cerca de 170 estudiantes muertos, por lo que se considera el mayor atentado terrorista de la historia de Kenia. Según fuentes somalíes, el líder del comando agresor Mohamed Kuno, fue abatido junto a otros 15 miembros de la organización en la ciudad portuaria de Kismayo, al sur de país la noche de este 1 de junio.

Al-Shabbab ha intentado incursionar también en Addis-Abeba, la capital etíope, la explosión en una casa del barrio de Bole, donde se encuentran la mayoría de las embajadas y residencias de diplomáticos extranjeros y funcionarios públicos del gobierno, el domingo 13 de octubre de 2013, puso en alerta a las autoridades, ya que se jugaba un partido entre las selecciones de futbol de Etiopía y Nigeria en la capital por las eliminatorias de Brasil 2014. La explosión dejó aparentemente solo dos somalíes muertos.

En el lugar del estallido se encontraron cinturones explosivos y una camiseta de la selección etíope, por lo que los investigadores, suponen que los terroristas planeaban inmolarse en las cercanías del estadio, donde se habían congregado miles de fanáticos y agentes de seguridad.

Al-Shabbab, se atribuyó el ataque en su cuenta de la red social Twitter, agregando que los muertos habían sido diez, takfires (infieles) lo que nunca ha podido ser confirmado.

En 2006, la Unión de Cortes Islámicas (UCI) antecesores de al-Shabbab iniciaron sus actividades en Somalia, anunciaron que el “Tercer Frente de la Guerra Santa”, después de Afganistán e Irak, se había abierto contra los invasores norteamericanos.

Hasta hoy estos frentes se siguen multiplicando y las invasiones norteamericanas también, sin que nada detenga la escalada.

Guadi Calvo

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