En medio de la pandemia de coronavirus, el gasto de los distritos en inversión cayó casi 50% y en personal un 7% ante la falta de paritarias

El default y el fuerte ajuste en obra pública y salarios estatales permitieron a las provincias una mejora significativa en sus cuentas fiscales, que al término del tercer trimestre pasaron de un déficit financiero de $6.500 millones a un superávit de $44.800 millones.

Las cifras se desprenden de un informe de la consultora Aerarium en base a la información publicada hasta septiembre por 12 jurisdicciones: CABA, Córdoba, Entre Ríos, Formosa, La Rioja, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, Santa Fe, Tierra del Fuego y Tucumán.

«Los datos a septiembre de 2020 muestran una clara mejoría en el desempeño fiscal subnacional, dado que el resultado financiero agregado pasa de un desequilibrio del 0,5% (-$6.500 millones) a un superávit de 2,8% (+$44.800 millones) en términos de ingresos totales, en tanto que el ahorro primario se expandió un 137% interanual, subiendo desde $43.400 a $103.000 millones (del 3,5% al 6,5% de los ingresos)», señala el reporte de la firma.

Según explica el trabajo, «esta mejora se explica por un mayor ritmo de crecimiento de los ingresos totales (+28,8%) respecto a las erogaciones provinciales (+24,5%), en ambos casos con importantes ajustes en moneda constante (-10,8% y -13,8%, respectivamente)»

De acuerdo a Aerarium, «la partida de personal, la más significativa dentro de los gastos operativos provinciales, presentó una disminución real cercana al 7%, situación generada por la falta de paritarias en la mayoría de las jurisdicciones».

En ese sentido, también influyó sobre este grupo de provincias la decisión de suspender los pagos de deuda externa, por lo que los intereses tuvieron una suba nominal de apenas 17%, «afectado a la baja ante la decisión de Entre Ríos, La Rioja, Neuquén y Río Negro de

discontinuar los vencimientos de los servicios de deuda bajo legislación extranjera, encontrándose en situación de default o período de cura».

Sin embargo, la mayor contracción se observó en el gasto de obra pública, dado que si se ajusta por inflación, los desembolsos en infraestructura se hundieron un 47,8% en relación a igual lapso de 2019, «siendo uno de los catalizadores de la mayor solidez fiscal» de estas doce jurisdicciones.

En concreto, las mayores mejoras se observan en Córdoba y Santa Fe: allí el resultado económico pasó de $25.242 millones a $30.341 millones y de $11.917 a $25.804 millones, respectivamente. También Tucumán pasó de un déficit de $1.700 millones a un superávit de $6.797 millones, al tiempo que en Formosa de un saldo positivo de $8.143 millones a $11.753 millones y en Entre Ríos de $2.162 millones a $5.338 millones.

Por el contrario, la provincia donde más empeoró el resultado fue Neuquén: el año pasado acumulaba un excedente de $5.808 millones que se revirtió en 2020 a un rojo de $2.208 millones.

Ignacio Ostera

BAE Negocios