19 de September de 2021

Pablo Semán «La grieta se ha agudizado, tenemos más antipobres que nunca»

En La Palabra Justa, domingos de 10 a 12 por FM La Patriada, conversaron con el antropólogo y sociólogo, Pablo Semán, sobre la foto en Olivos, sus repercusiones en la política y el estado de situación de la sociedad argentina.

A propósito de la imagen que trascendió de una reunión en la residencia presidencial, afirmó «Es un golpe a la política, pero distribuido desigualmente, le pega más al Frente de Todos»,

En ese sentido, señaló que «la oposición tiene los medios, porque los dueños de los medios son opositores». Por otro lado, aseguró sobre «la grieta» social que «la dialéctica entre el abajo y el arriba, es cada vez más pesado en la política». «La fractura social realmente es impresionante y no veo que haya cedido», remarcó.

 – El tema que nos convoca es la foto que se conoció el jueves pasado, y ver qué pasa de aquí en adelante con la imagen presidencial y con las elecciones legislativas. Es el tema que se está hablando ahora y queremos saber cuál es su opinión al respecto. Usted es un gran conocedor de los barrios populares, tuvo un interés por las clases más bajas en la provincia de Buenos Aires, que es el voto que tiene mayoritariamente el Frente de Todos. En un principio, ¿cómo piensa que impacta esto que se supo, en el voto de esa franja social, que está representada generalmente por el peronismo, y en este caso, por el Frente de Todos?

– Lo que voy a decir, no lo digo como investigador del Conicet sino como cronista político eventual. Lo que veo en cuanto a ese voto, es que tengo que partir del Frente de Todos, y la idea era congregar pedazos que se habían partido, más que de la dirigencia, del voto del 54% que tuvo Cristina en el 2011. A recuperar el voto massista, con o sin Massa, a recuperar el voto que se había ido con Randazzo más adelante.

Diversos votos que componían esa alianza y que era lo que iba a dotar de fuerza a ese gobierno, sino iba a ser muy muy débil. Con el 6% de Lavagna sumaría el 54. La performance del gobierno y la performance del frente van desagregando, antes que este evento, ese voto, porque, por un lado, es un gobierno que debe enfrentar la herencia y la pandemia. Y en cualquier lado, el oficialismo se desgasta.

Pero además del desgaste del oficialismo, está la imposibilidad de mantener la idea de que el Frente de Todos, es más que la suma de las partes. Mantener eso en la sociedad, no importa si lo piensan y no le sale. Entonces, ahí hay una primera pérdida de caudal electoral que todavía no está registrada, porque aparte todo el mundo toma decisiones políticas con encuestas de enero que son totalmente irrelevantes, pero adopta estrategias que son irreversibles cinco meses después.

En ese contexto, lo de la foto cae pésimo. Empieza a horadar no solamente el voto ampliado del Frente de Todos, por el esfuerzo de construcción del Frente de Todos, sino que empieza a horadar el voto propio. Porque además ese caudal se construye, en parte, con jóvenes, con nuevas generaciones, para los cuales el kirchnerismo no es algo viejo.

Y lo único que conoce es el kirchnerismo y ven esta foto, y ven esto en medio de una pandemia. Imaginense en las clases medias bajas, donde la diferencia con alguien de más abajo es cada vez menor, pero muchos de ellos por distintas situaciones, no recibieron asistencia. Ahí hay un montón, o de voto propio, o de cuna para voto propio, que para mí se está perdiendo. Yo no veo que no horade lo que uno considera el piso y el núcleo duro.

 – Entonces, puntualmente no es la foto sino lo que venía sucediendo antes de la foto…

– Claro, porque aparte todo el tiempo se estuvieron regalando interpretaciones y situaciones para ser interpretadas.

 – ¿A qué se refiere puntualmente?

– Todas las comedias de dimes y diretes, de las sobrepromesas. Yo entiendo que los presidentes hacen lo que pueden, eso está claro. Pero, por ejemplo, hubo un costo en anunciar una vacunación que finalmente fue mostrable. No era necesario anunciarla. Tal vez, Alberto creía eso. El vacunatorio vip también fue un poco complicado. En parte se había dirimido, pero tanto va el cántaro a la fuente que así se rompe.

 – Pero el caso del vacunatorio vip, parecería que no tuvo la relevancia que debía haber tenido, porque fue un hecho grave también…

– No sé si es más grave o más notorio. Hay un dicho mexicano “lo malo no es lo duro sino lo tupido”. Una, por ahí no jode tanto. Dos, por ahí no joden tanto, pero algo jodieron. Y la tercera, ya jodió demasiado. Como dice la canción de Vinicius, abusaste de la regla de tres e hiciste cambios de más. El último reactiva el primero, porque si no hubiera estado el primero, no hubiera habido una irritación al reactivar. La política tiene un tiempo retroactivo, cuando te viene la décima factura vos te acordás del primer gasto. Yo creo que horada por eso.

No sé qué cosa es más grave. Porque los dos es como que horadan en un imaginario que está más allá de la política, pero son muy sensibles. Uno es, “vos estabas divirtiéndote mientras decías que nos teníamos que encerrar” y el otro es “hay gente que tiene privilegios”. Cuando aparte, y esto no es culpa del Frente de Todos, es una evolución histórica, pero nosotros venimos de muchos años de malas, desde 2011, desde 2015, desde 1989, desde 1975. Con todas las malas acumuladas, la gente empezó a desconfiar cada vez más de la clase política y tenemos 40 años de continuidad democrática.

Entonces, también hay una irritación con la democracia y con los políticos, y justo aparecen políticos con privilegios.

 – Me parece que en el vacunatorio vip el presidente no estaba involucrado directamente, con esta foto él está involucrado directamente…

– Claro, en esta foto está involucrado directamente. Si se quiere es más grave, porque aparte el error es personal, la desmentida es personal. Todo es personal. Pero para mí, incide que sea “sobre llovido mojado”.

 – Usted cree que esto afecta a la opinión pública. Esto nos afecta mucho a los que estamos metidos, a los que nos interesa la política. Recién hablábamos, que le pega muy duro a la política y que le da pasto, para decirlo de alguna manera, a los antipolítica ¿Usted cree que a la opinión pública en general le incide?

– Desprestigia a la clase política, en general. Desprestigia al Frente de Todos, en particular y desprestigia al presidente. Tiene todas esas incidencias. Si son irreversibles o no es otra cosa porque lo que está pasando puede ser que no pase mañana. Si usted me pregunta qué es lo que yo creo que pasa, no puedo minimizar el impacto. Si usted me pregunta, qué es lo que quiero que pase y si creo que se puede acotar más adelante este impacto, digo, tal vez.

 – ¿Cree que la oposición realmente puede capitalizar esto o realmente es un golpe a la política en general?

– Primero, no es solo un golpe a la política en general. Es un golpe a la política, pero distribuido desigualmente, le pega más al Frente de Todos. Por la razón que sea, porque la oposición tiene los medios, porque los dueños de los medios son opositores, por lo que se quiera. También porque hay estructuras de interpretación, que tiene la gente, que se activa en estos casos, y el Frente de Todos, desconoció esas estructuras de interpretación. Por un lado, opera sobre la política, pero desigualmente y peor para el Frente de Todos.

Si eso lo va a capitalizar la oposición es otra cosa, y yo diría, no lo sé. Para mí, la oposición está multiplicando la amplitud de su espectro. Entonces, contiene desde los más duros hasta los que, se dicen, son o pretenden ser, moderados. Hay que ver cómo conducen, si ellos pueden hacer un Frente de Todos, como el del 2019, nuestro. No se sabe, es la disputa que ellos tienen.

Me parece que hay una apuesta de Macri, y en todo caso, de Patricia Bullrich, en plantar bandera, dejar que los moderados hagan su experiencia, pero mantener el agite. Y eso les permite tener una fuerza muy heterogénea, pero tal vez, con algún grado de acción unificada. Yo no creo, y esto es simplemente una creencia, que Milei vaya a sacarles muchos votos.

 – Estaba releyendo una nota que escribió, en la cual decía, que la famosa grieta no sólo se definía en términos políticos. Que veía en la sociedad que había muchos factores de desunión entre las personas y muchos factores de discriminación ¿Cómo ve, de un tiempo a esta parte, si se agravó esa situación, si mejoró, ¿cómo lo ve?

– En términos sociales de la grieta, se ha agudizado: tenemos más antipobres que nunca, y al mismo tiempo, tenemos más pobres que nunca. La dialéctica entre el abajo y el arriba, es cada vez más pesado en la política. La fractura social realmente es impresionante y no veo que haya cedido. Lo que veo, en todo caso, es que, del lado del macrismo, habían quedado bloqueados para convocar a los sectores populares, del quinto decil para abajo. Y por ahí estas cosas, les habilitan un poco una entrada. Eso en términos de fractura social.

Después, este es un país roto. Enfrentado, medio como un archipiélago. Y eso, tampoco me parece que haya variado. Nosotros tenemos todo tipo de tensiones, de género, provinciales, no nos falta nada. Veo una consolidación de la fragmentación. Si todo eso se condensa en la grieta Frente de Todos – Macrismo, no lo sé. Me parece que un poco tiende a condensarse más. Se estrecharon las posibilidades políticas de formaciones de centro, aún cuando haya un electorado de gente importantísimo. Cuando digo centro, no digo moderado. Pero se estrechó el espacio de alternativos o terceros.

 – Todo el tema de la vinculación de la visita de mujeres con temas sexuales. Inclusive la verbalización que hizo el propio Fernando Iglesias del “peronismo siempre tiene escándalos sexuales” ¿Cómo ve este tema de la moralidad? Existe una crítica moral y se estuvo hablando de esto, ¿hay que sacar o no la discusión moral de la política?

– Lo que pasa es que esa es una defensa muy complicada. Lo voy a decir de una manera de barrio, que tu señora te agarre en la cama con otra y defiendas el poliamor. Es medio tarde, para hacer esa cuestión de la crítica de la moralidad en este momento. Por otro lado, también es resultado de que todo el mundo hizo política a través de la justicia en los últimos años, y eso condiciona la versión jurídica y en parte moralista.

Pero aparte, yo diría al revés, en los motivos económicos y en el rechazo al privilegio, que expresan algunas de estas cosas, no creo que no haya un núcleo del buen sentido político ¿Por qué la gente tendría que aceptar cosas que hasta cierto punto son exhibiciones de privilegio? Creo que también podemos ser empáticos con esas cosas. Salir a defender la infracción, en el momento de la infracción, me parece problemático.

Pero hay un motivo moral en todo el mundo, toda la gente tiene motivos morales, y uno puede hacer la real política hasta cierto punto. En un contexto donde la clase política es vista cada vez más como insensible, con intereses propios, con privilegios, eso realmente te perjudica.

Martín Massad y Juan Cruz Guido

AGENCIA PACO URONDO – APU