Los supuestos apolíticos que repiten «son todos iguales», por Gabriel Fernández

Los supuestos apolíticos que repiten «son todos iguales», por Gabriel Fernández

Entre la saga de la nota Pichetto surgieron apuntes de realce. Gracias. Y las radios de los Ellos están que arden; en medio del desbande, sólo atinan a desprestigiar la acción política, a decir “no se entiende nada de estas alianzas, hay peronistas por todas partes y es todo lo mismo”.

¿Porqué se da esta situación? Estamos ante uno de los momentos de mayor unidad del movimiento nacional y se avecina una elección que puede ser catastrófica para el liberalismo oligárquico.
Formaron un archipiélago de partidos destinados a arrebatar votos al peronismo, y el peronismo se unifica mientras esos espacios sólo sacan apoyos de la alianza gobernante.
Consideraron que la formación de la Avenida del Medio iba a debilitar al nacionalismo popular y el mismo se encuentra fortalecido –por algunos aciertos y la crisis inducida por la gestión–. Su “opción” se ha convertido en un callejón sin salida.
De allí que sólo atinen a devaluar la militancia, a volver a hablar de la “clase política” y pretendan demostrar que todo es una rosca propia de quienes se pasan el poder entre ellos. Hay compañeros que lo repiten. Qué tontería.
En la Argentina el voto define: cambia la vida de las personas. Basta de falacias anarquistas impotentes que hablan de “nos llaman para votar cada cuatro años y listo, no influimos en nada”. Esas frases surgen cuando el pueblo puede ganar una elección.
Si triunfan las fuerzas antinacionales dicen que hay que respetar a las autoridades instituidas y admitir el juego de la democracia.
Cuando esas fuerzas decrecen y quedan fláccidas, entonces emerge la duda en el mismo esquema participativo que antes se halagó. Están abriendo el paraguas –buena referencia en una jornada como la presente– para menoscabar lo que está en marcha.
No hay zonzo mayor por estas horas que quien plantea “es todo lo mismo” potenciando la equivocación tradicional izquierdista y derechista, y desmereciendo un camino que surgió de la acción del propio movimiento obrero en su firme llamado a la unidad durante los años recientes.
Se aceptan, como es habitual, consideraciones al respecto.
Gabriel Fernandez
La Señal Medios
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