Los cuadernos de Centeno no alcanzan para todos

La Cámara Federal porteña ordenó liberar por falta de mérito a Roberto Néstor Sosa, Julio Daniel Álvarez, Víctor Fabián Gutiérrez, tres ex secretario privados de los ex presidentes Néstor y Cristina Kirchner.

También a Raúl Copetti, ex tesorero del Frente para la Victoria de Santa Cruz, y a Ricardo Barreiro, jardinero de la familia Kirchner, en el marco de la causa por las fotocopias de los cuadernos del ex chofer Oscar Centeno.

Las detenciones habían sido ordenadas por el juez Claudio Bonadio entre fines de Septiembre y principios de Octubre, pero ahora los camaristas señalaron que no hay elementos para privarlos de su libertad e inclusive para sostener la acusación de ser parte de una asociación ilícita, aunque tres de ellos quedaron procesados por otros motivos.

De los tres ex secretarios privados, el único que mantuvo su libertad desde el inicio del proceso fue Gutiérrez al aceptar quedar bajo la figura de arrepentido-colaborador.

Tal como ha ocurrido desde el comienzo de la causa instruida por los fiscales Carlos Stornelli y Carlos Rívolo, el arrepentimiento fue la condición impuesta a los ex funcionarios o personas cercanas a los Kirchner para salir en libertad. Gutiérrez aportó información rápidamente para poder quedar en libertad, tras ser detenido por la declaración del ex secretario de Obras Públicas José López, otro de los colaboradores en la causa.

Bonadio había sostenido que los ex secretarios habían participado de los supuestos traslados desde la Ciudad de Buenos Aires a Santa Cruz del dinero ilegal recaudado por los Kirchner de parte de los contratistas del Estado. Sin embargo, los jueces de la Sala I del tribunal de Apelaciones Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi consideraron que en el expediente judicial aún no hay elementos que permitan incluirlos dentro de una asociación ilícita.

Los magistrados consideran que, por el momento, se vislumbra que el encargado de transportar los bolsos era el fallecido secretario de Néstor Kirchner, Daniel Muñoz.

En ese sentido, Bruglia y Bertuzzi dictaron la falta de mérito para los imputados acerca de la asociación ilícita, pero procesaron a Álvarez y a Gutiérrez por encubrimiento agravado. «Gutiérrez y Álvarez construyeron una idónea fachada que permitió que los autores del ilícito pudieran asegurarse el provecho de su maniobra», sostuvieron los jueces.

«Si bien no se impusieron ellos en colaboradores de un ilícito que había sido ya cometido, sí se colocaron en responsables de una figura que les es propia. Al obrar del modo en que lo hicieron se instituyeron en coautores del encubrimiento de aquellas conductas desarrolladas por sus jefes», argumentaron los camaristas.

Respecto de la falta de mérito dictada para Barreiro, Copetti y Sosa,  Bruglia y Bertuzzi consideraron que tampoco se les puede aplicar el delito de encubrimiento porque su supuesta participación «se ceñía a las últimas instancias del recorrido, esto es, cuando los bolsos con dinero arribaban ya a los aeropuertos meridionales».

De todas formas, al jardinero Copetti se le abrió otra causa por tenencia de arma de guerra, debido al hallazgo de armas no registradas durante el allanamiento a su domicilio.

Los ex secretarios habían sido detenidos por orden de Bonadio a partir de los testimonios de los pilotos y copilotos de los vuelos presidenciales: Sergio Velásquez, Claudio Sacchi, Alfredo Amaral, Luis María Cismondi, Domingo Zelaya, José Javier Videla y José Alejandro Heit.

Página 12