24 de septiembre de 2020

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Leonardo Grosso “Nos vamos del bloque, no del proyecto”

Entrevista con el diputado nacional y dirigente del Movimiento Evita, Leonardo Grosso, sobre la ruptura del bloque de diputados del FpV. En dialogó exclusivo con la Agencia Paco Urondo tocó todos los temas: la postura sobre Cristina, el rol del Papa Francisco, el futuro del peronismo y el kirchnerismo, la reforma judicial del Pro y la violencia institucional en tiempos macristas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

– La pregunta inevitable es por la creación del nuevo bloque en diputados: “Peronismo para la Victoria” y la ruptura del bloque del FpV. ¿Cómo queda la relación del nuevo bloque con la ex Cristina Fernández de Kirchner? ¿Y cuál es la mirada sobre la figura de la ex presidenta?

 – La misma de siempre. Cristina es una gran líder. Cristina es una de las expresiones más genuinas que tiene la política argentina de un proceso popular que conquistó derechos para la mayorías. Cristina condujo los dos últimos mejores gobiernos de la Argentina. Es la expresión de un momento de lucha y felicidad de nuestro pueblo. Y lo va ser siempre. Acá no hay ningún cuestionamiento ideológico a Cristina. Nosotros nos vamos por cuestiones políticas, por diferencias no saldadas en la discusión o que no tienen resultados después en la práctica. Pero no nos vamos del proyecto.

 – El diputado provincial Fernando “Chino” Navarro declaró que podía existir un diálogo con Sergio Massa, si el ex candidato a presidente radicaliza su perfil opositor. ¿Qué opinión le merece la posibilidad de una alianza con Massa?
 – Nosotros lo decimos claramente. Una de las discusiones que teníamos al interior del bloque era la posibilidad de generar acuerdos en la Cámara de Diputados para frenar la transferencia y el ajuste de recursos que viene desarrollando el gobierno neoliberal de Macri. En ese marco si Massa, si … No quiero a nombrar a uno. Porque sería con todos los bloques.

Si todos los bloques están dispuestos acordar con nosotros o con otras políticas que frenen el ajuste y la transferencia de recursos no hay ningún problema con eso. En términos político electorales es otro cantar y tiene que ver con la posibilidad o no, de que el peronismo entero o el campo nacional y popular encuentre una estrategia colectiva en su conjunto. Pero eso es más adelante y dependerá de muchas cosas.

 – Le quiero preguntar por la figura del Papa Francisco que parecería aglutinar a un eje de oposición anti macrista, pero que no encuentra una solución electoral…
 – No. Al Papa Francisco no lo podemos poner en el armado político. Es uno de los líderes mundiales, en términos religiosos y términos morales, creo yo. Ese es el punto de encuentro entre el Papa y las organizaciones que pretendemos transformar la Argentina, o cualquiera de las organizaciones que pretenden transformar el mundo.  El Papa Francisco no se va meter en la estrategia política partidaria, no se va meter en eso.

Sí en la pelea moral contra el capitalismo salvaje que le arruina la vida a nuestro pueblo. Hoy el Papa Francisco es uno de los que más denuncia el capitalismo financiero en el mundo. El punto de coincidencia es la lucha moral que da Francisco, como uno de los líderes morales más grandes del mundo, que plantea construir un sistema económico que gire alrededor del hombre y la mujer y no alrededor del dios-dinero.

 – Una de las cosas que se habló tras la ruptura es la posibilidad de que militantes del Movimiento Evita que no estén de acuerdo en la ruptura del bloque -en el sentido de una ruptura con Cristina como conductora-, construyan la experiencia de un Evita – Lealtad, como la JP Lealtad que ratificó la conducción de Perón en los 70. ¿Es posible?
 – No. La verdad es que hubo una discusión intensa en el Movimiento Evita. Es una organización grande por lo tanto la discusión va a seguir estando y está bien que así sea. Después del 22 de noviembre, cuando tuvimos la derrota electoral, hicimos una reunión de la mesa federal, que está integrada por todas las conducciones de las provincias, de los frentes y las secretarías.

Empezamos un proceso de discusión política que tiene que ver con readaptar nuestra herramienta a la nueva coyuntura política. Es la primera vez en la historia que la derecha accede al poder, no mediante un golpe de Estado sino por el voto popular. Eso ameritaba si o si la discusión. Empezamos a reorganizar y discutir y es un proceso que va seguir todo el año, o por lo menos tres meses más. Hasta que tengamos el congreso nacional del Movimiento Evita, donde van todos los cuadros y los militantes y se redefine la estructura; hay distintos cambios que se van realizando en el camino. Distintas políticas que hay que desarrollar, otras estrategias y tareas. En ese sentido, me parece que eso que preguntás vos no va pasar.

 – El avance del macrismo se da en muchos frentes, uno de ellos es la reforma judicial en Diputados que busca desembarcar sobre la Procuración General de la Nación para limitar o desplazar el mandato a Gils Carbó. ¿Cuál es la postura de su nuevo bloque a la reforma?
 – La reforma la vemos complicada, en términos de que avanza sobre la autonomía y el poder de trabajo que tiene el Ministerio Público Fiscal. La gestión de Gils Carbó es buena y necesaria para la justicia argentina. Y hay una intencionalidad política por parte del macrismo, que es avanzar contra la Procuradora Gils Carbó.

No solo por sus políticas relativas a la Memoria, Verdad y Justicia y de la lucha contra la violencia institucional. Yo creo que ahí hay una revancha del Poder Económico contra Gils Carbó por no aprobar la fusión de Cablevisión, algo que Néstor sí había aprobado. Por lo tanto vamos a estar en el planteo de defensa del Ministerio Público Fiscal.

 – El Movimiento Evita tiene una alta referencialidad respecto a la lucha contra la violencia institucional. ¿Cómo ven los seis meses de gestión macrista en esta temática?
 – Primero está agravado por la situación social, porque cuando la situación social es más acuciante, la desesperación también, entonces la violencia recrudece. También por la definición política del Estado nacional y provincial de respaldar a las fuerzas de seguridad en sus acciones ilegales.

El jueves pasado nosotros decidíamos armar este bloque y terminamos a las dos de la mañana en Martínez porque la policía bonaerense de Maria Eugenia Vidal, que tiene cara de buena, reprimió a balazos y palazos para desalojar una fábrica recuperada. Después a las dos horas, terminó reprimiendo con balas de goma y gases lacrimógenos a los trabajadores que protestaban en la puerta. Durante cuatro horas no nos dijeron dónde estaban tres de los trabajadores que habían quedado detenidos al momento de desalojar la fábrica.

Por supuesto que es más grave la situación de violencia institucional, pero estamos trabajando contra eso. Es cierto que la violencia institucional no la inventó ningún gobierno. Se lo decíamos también a Scioli, cuando cuestionábamos muchas veces su política de seguridad. Pero cuando la derecha gobierna yo no le puedo pedir que tenga política de seguridad democrática. Porque ellos no creen en eso, ni quieren hacer eso. No hay posibilidad siquiera de discutirlo. Tenemos que reorganizarnos de otras maneras para evitar que esto pase.

 – Hay algunas dudas respecto a si la ruptura del bloque afectaría el funcionamiento de la Campaña Nacional contra la Violencia Institucional y la articulación de los espacios que la componen. Por ejemplo, en lo especifico, el trabajo que se realiza en las universidades…
 – La Campaña Nacional contra la Violencia Institucional no es un espacio político, es un espacio social. De organización social, contra el gatillo fácil y la violencia institucional. La ruptura del bloque no tendría porque incidir en el desarrollo de la campaña. Porque si bien una de las organizaciones que más motoriza la campaña es el Movimiento Evita y hemos tomado una decisión política, nosotros, insisto, nos vamos del bloque, no del proyecto, y las tareas gremiales y sociales que venimos realizando seguirán siendo realizadas.

Hay alguna comodidad de algunos sectores de cómo interpretan esta definición política, poniendo en contradicción el campo nacional y popular. Me parece que nosotros nos hacemos cargo de la decisión política que hemos tomado. Creemos que es para mejor, y eso lo va decidir la historia y el tiempo, no nosotros, o algún otro sector político. Vamos a seguir profundizando todas las herramientas que tengan que ver con la defensa de nuestro pueblo. Lo que hemos conquistado estos 12 años, lo que estamos perdiendo ahora y lo que hemos conquistado a lo largo de la historia.

Santiago Asorey
APU – Agencia Paco Urondo

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