Las vacunas el mejor negocio que el armamentista, por Jorge Mielniczuk

Las vacunas el mejor negocio que el armamentista, por Jorge Mielniczuk

Si las armas y las balas matan y se venden, los virus matan y las vacunas se venden y los medicamentos para los tratamientos también, en definitiva, el negocio entre la vida y la muerte se mantiene.

La competencia entre los países líderes en materia bélica, económica Y científica compiten en forma vertiginosa en lograr la vacuna que “salve al mundo” del COVID -19. Hay seis vacunas y más en competencia. Los rusos, tomaron la delantera con su vacuna a la que los que de la ciencia médica cuestionan y ponen en dudas su eficacia, porque la misma no tiene en la Organización Mundial de la Salud, lo cierto es que el virus existe.

De la carrera armamentista se pasó a la carrera ante viral para llegar a la vacuna que salve a la humanidad, siempre se temió por una tercera guerra mundial, que siempre estuvo presente en el debate y se la mantuvo como una posibilidad latente y siempre se dijo y se argumentó que detrás de los conflictos bélicos están los intereses económicos y estratégicos de los países dominantes, como el caso de los EEUU en medio oriente por el interés sobre la explotación petrolera que es un recurso estratégico, que bajo el pretexto de combatir al terrorismo islámico, se han invadido países, asesinado a sus líderes políticos y religiosos y con daños colaterales a miles de la población civil, y esto no es muy bien visto por el resto del mundo y es condenado y repudiado, como es obvio, no da buena fama.

Hoy en el mundo habitan alrededor de 7.700 millones de personas a la las que habrá que asistirlas con vacunas, dado que ya se han reportado casos de recontagios del Covid-19. Y sin estar en el mercado, la vacuna está generando a los laboratorios y actividades afines, miles de millones de dólares y con una gran proyección a futuro. Posiblemente el negocio presente y a futuro para los países líderes será la de producir la vacuna y no balas, las primeras dan buena fama y las armas no. Pero para ello es indispensable la existencia y circulación de un virus fácilmente contagiable.

En el mundo ya existen casi 25 millones de personas contagiadas, de las cuales se recuperaron casi 17 millones, lo que implica un alto costo en los sistemas de salud, de los cuales murieron unas 830 mil personas, principalmente adultas, es decir mucho más que una guerra y mayoritariamente personas no activas económicamente.

En la Argentina se contagiaron más de 300 mil personas, de las cuales se recuperaron casi 270 mil, mientras que murieron a consecuencia del virus 7830 personas, mayoritariamente mayores.

La carrera mundial por lograr la vacuna no es casual, se sabe que posicionará a los países como líderes mundiales, no solamente por el potencial bélico y armamentista, sino que por contar con la vacuna que no solo salvará a la humanidad de una pandemia, sino que quedará posicionada para controlar y combatir futuras pandemias virósicas.

Puede que sea ilógico e irracional pensar de esta manera, el virus existe, pero sigue sin aclararse de dónde y cómo surgió. Sin embargo, a lo largo de la historia, gobiernos de diferentes países y líderes mundiales han actuado en forma irracional y peligrosa con la intención de salvar al mundo invocando las guerras contra el terrorismo, el racismo y en algunos casos incluso en nombre de Dios.

Educación con imagen negativa

Si bien ya existía una relación tensa entre alumnos y docentes, y que involucra a padres e instituciones educativas, en este tiempo de pandemia, de aislamiento social y sin escuelas abiertas, el tema educativo se convirtió en algo controversial y conflictivo, de índole familiar y escolar.

De pronto la adorable, o no, maestra o profesora, irrumpió en la intranquilidad y angustias de las casas con un cúmulo de tareas y trabajos prácticos por resolver por efecto de la pandemia, sumado a ello las carencias de conectividad, la falta de internet, computadoras, celulares.

No ir a la escuela o colegio, no tener clases presenciales, sino vía internet era algo no pensado, planificado, ni siquiera imaginado, para padres, docentes y gobierno, todos tuvieron que improvisar. Sumado a ello, la idea del gobierno nacional de promover a los alumnos que pasen de año sin mayores exigencias confronta a docentes y padres contra el sistema y la propuesta del gobierno nacional, al que no adhiere el gobierno de Misiones, quien fue determinante en rechazar la promoción automática de contenidos; es decir, la idea de que todos los estudiantes pasaran de año sin mérito académico.

Misiones fue la primera provincia argentina que decidió suspender las clases por la pandemia a cuatro días de haber iniciado el ciclo, lo que originó críticas, incluso los docentes autoconvocados vieron la oportunidad y se adjudicaron la suspensión de las clases por el paro convocado por los sectores gremiales docentes minoritarios y autoconvocados, que si bien no son el problema, son el centro de la mayor cantidad de críticas y cuestionamientos desde algunos ámbitos familiares, desde siempre, y que en este tiempo se potenciaron y agrandaron, sin ser los docentes, en muchos casos, merecedores de injustos cuestionamientos.

Según una encuesta publicada por la consultora Innovación, Política y Desarrollo (IPD), la mayoría de los misioneros, es decir, el 52 por ciento, cree que la cuarentena continuará al menos hasta fin de año, en tanto que el 48,3 por ciento asume que los contagios se dan por la irresponsabilidad de la gente, contra un 22,4 por ciento que cree que las medidas del gobierno no fueron suficientes. Y el 41 por ciento de los misioneros cree que en la provincia la pandemia está controlada, mientras que un 33 por ciento cree que se mantiene igual que al principio y un 10 por ciento cree que el contagio del virus no se pudo controlar.

En cuanto a las instituciones mejores ponderadas en la provincia en el contexto de la pandemia mundial figuran: Salud Pública, hospitales con 76,58 por ciento. Policía con 69,62 por ciento y municipalidades con un 62,58 por ciento.

En tanto que el área de Educación es el área de gobierno que menos trabajo se observa, entre muy bien 3,05 por ciento y bien 31,54.

En tanto que la mala es de 25,5 por ciento y muy mala de 22,82. Es decir que la población mayoritariamente ve que el área de educación como el sector de menor trabajo con el 48,32 por ciento y positivo del 34,59 por ciento, que según la consultora existen varios factores que inciden uno de ellos es que los padres se tienen que ocupar en mayor medida de las tareas escolares, estudiar, leer, resolver problemas y ecuaciones que desconocen, cuestiones a las que no estaban habituados, como así también de tener a los niños todo el día en la casa, pero que también la imagen del trabajo educativo se ve afectado por los paros y cortes de rutas que siempre irritan a la gente.

Jorge Mielniczuk

A %d blogueros les gusta esto: