7 de December de 2021

Las reservas y un nuevo ritmo acelerado de ventas del BCRA

El BCRA perdió USD290 millones en dos jornadas, luego de la mini calma que generó la nueva normativa que obligó a los bancos a salir a vender.

Un noviembre negativo desde la estacionalidad para la oferta del agro, sumado a la brecha y una fuerte demanda, vienen generando un nuevo drenaje de divisas. Las noticias cambiarias resonaron con fuerza en el miércoles previo a las elecciones de medio término.

Por un lado, se observaron los números de los términos del intercambio, el viento de cola, que fueron muy favorables: la cuenta da una mejora de 11,4% en los primeros nueve meses del año, lo que dejó un extra de USD5.233 millones. Por otro, sin embargo, la falta de oferta en el mercado cambiario, ya con el bajón estacional de noviembre, generó una nueva jornada de pérdida de reservas por USD180 millones. Una cantidad muy elevada dado el nivel de reservas. Por último, la presión sobre la brecha llevó al dólar blue a romper la barrera de los $200 y trepó hasta $203, máximo histórico.

Pese a que los términos del intercambio favorables por sí solos permitieron duplicar el superávit comercial del año, la búsqueda del BCRA por defender su cotización deseada, en pleno contexto electoral, para el dólar oficial viene generando crecientes dificultades. La dinámica que se viene observando es de relativa volatilidad: cuando la autoridad monetaria ajusta alguna canilla logra frenar la salida neta de divisas y acumular algunas reservas, eso dura algunos días y luego se reinicia el drenaje.

La prohibición para que los bancos incrementen su posición retroactiva a octubre en dólares había logrado que las entidades tuvieran que salir vender. La medida se anunció el jueves. Desde ahí el Central logró hilar dos jornadas sin tener que resignar dólares e incluso llegó a hacerse de USD200 millones. La dinámica se dio vuelta rápido. El martes tuvo que resignar USD110 millones y el miércoles otros USD180 millones, en un nuevo ritmo difícil de sostener dada la baja cantidad de reservas.

Las jornadas de martes y miércoles fueron álgidas. Con una escasa oferta por parte del agro, dada la cuestión estacional que hace que un noviembre sea típicamente bajo en ingreso de dólares, se observó un crecimiento fuerte del volumen negociado. Según el operador de cambios de PR, Gustavo Quintana, hubo una suba de la demanda para pago de importaciones, en línea con lo que había ocurrido en la previa de las PASO, y además con un potencial impacto ocasional del feriado del jueves en Estados Unidos.

Quintana señaló: “La baja estacional en el ingreso del complejo cerealero requiere de mayor presencia del BCRA para atender la demanda de divisas. Hubo un significativo incremento en el volumen negociado en el segmento de contado, el más alto desde el 17 de septiembre pasado”.

Al margen, tanto el martes como el miércoles hubo ingresos por envíos de organismos multilaterales que ayudaron a apuntalar las reservas: en total fueron USD591 millones, entre los préstamos de la CAF, el BID y el Banco Mundial.

El BCRA está logrando acumular reservas en lo que va del 2021 y eso es, en parte, gracias a los términos del intercambio favorables, que permitieron un superávit de bienes de USD12.322 millones en los primeros nueve meses del año. Sin la mejora de 11,4% en los precios habría sido de solo USD5.614 millones. Inclinaron la balanza y, pese a los pagos al FMI, las reservas, que arrancaron el año en USD39.387 millones están ahora en en USD42.790 millones.

La gran discusión son las netas disponibles líquidas. Para algunos privados, divisas como las del swap, los DEG no son utilizables y por ende el Central estaría en números rojos. El vicepresidente segundo del BCRA, Jorge Carrera, desmintió: «Los DEG y los swaps son utilizables para todo tipo de pagos».

Las crecientes regulaciones cambiarias le permitieron al BCRA sostener la devaluación al 1% mensual hasta la llegada de las elecciones, dinámica que se espera que comience a modificarse a partir de la segunda quincena de noviembre y especialmente desde diciembre. La contrapartida fue la suba de las presiones sobre el dólar blue, que ayer batió su récord histórico y superó la barrera de los $200. Luego de rozar los $205, se frenó en $203.

Desde el Instituto de Trabajo y Economía de la Fundación Germán Abdala (ITE-FGA) señalaron: “La consecuencia necesaria y el daño colateral de los mayores ajustes al torniquete cambiario es la filtración de las tensiones sobre los mercados libres. A su vez, el endurecimiento del discurso del gobierno de cara a la negociación con el FMI sumó un ruido adicional al mercado financiero, llevando la brecha cambiaria a niveles récord desde la corrida de septiembre/octubre del año pasado. El movimiento del dólar paralelo está vinculado entonces con las restricciones de corto plazo y con las dudas respecto de la volatilidad futura, con escaso fundamento en las variables macro observables en la actualidad”.

Mariano Cuparo Ortiz

BAE Negocios