22 de septiembre de 2020

RPD Noticias

información con opinión.

“Esta vez, la inconsciencia nos jugó a favor”

Tras 20 años de gira, la banda uruguaya hace un repaso por sus inicios y se prepara para el gran festejo en el Estadio de Atlanta el próximo 12 de noviembre.

“Para algunos no es nada, para otros, es más de lo que llevan vivos. Para nosotros es un montón. Un sueño que nos desvela y se nos hizo realidad. Una historia sin principio ni fin. Un millón de anécdotas para compartir”.

El 24 de diciembre pasado la banda uruguaya cumplió 20 años de vida y el próximo 12 de noviembre arribará al Estadio de Atlanta, ubicado en el barrio porteño de Villa Crespo, con el objetivo de condensar su discografía y experiencias en un gran festejo. Rock.com.ar conversò de manera exclusiva con Sebastián Teysera el cantante y principal compositor de la banda de Montevideo

 – ¿Cómo te encontrás en este momento de La Vela Puerca?

 – Muy contento y orgulloso de la banda. Hemos logrado hacer un grupo de amigos y es un privilegio poder llegar a 20 años. Nació como un hobby, salimos a tocar y, cómo siempre digo, esta vez la inconsciencia nos jugó a favor. Creo que si hubiésemos sido tan ambiciosos de pensar que duraría tanto tiempo no lo habríamos logrado.

 – ¿Cuándo sentiste que habías atravesado ese pasaje entre el hobby y la responsabilidad de llevar adelante una banda?

– Cuando salió el primer disco que, de hecho, lo hablé antes con el bajista, Mandril. Le planteé la realidad de que ya habíamos grabado un material y nada iba a ser como antes. O pasaba algo o no pasaba nada. De ocurrir lo segundo sentiríamos esa frustración. Y, en el caso contrario, si se concretaba algo ¿nos hacíamos cargo o no?. Lo hablamos entre nosotros, por suerte para algunos pasó y para otros fue impensado.

 – Es un antes y un después…

 – Claro, son decisiones muy importantes. Como dejar el trabajo, patear el tablero y tirarte al agua. Llegan los fantasmas de las inseguridades y, en este caso, todo se dio en la edición de ese primer disco. Después vino la etapa en que pasamos a ser compañeros de laburo. Ese fue un momento de transición importante en el que hubo que saber cómo manejarse para separar la amistad del trabajo.

 – Imagino que habrán surgido fricciones.

 – Hubo momentos escabrosos de gente a la que le costaba porque había dejado el laburo; y estaba el otro que todavía no se había tirado al agua y llegaba tarde a los ensayos. Eso nos hizo dar cuenta de que había que acomodar cosas si pretendíamos tomarlo en serio y seguir.

 – Fueron cambios mínimos en relación a una banda que tiene dos décadas de historia.

 – Sí, de hecho los cambios fueron para sumar gente. Después pasó lo de Luquitas, que fue nuestro batero y decidió dar un paso al costado por una enfermedad. Ahora sigue tocando, pero lo que le costó en aquél momento fueron las giras, que implicaban muchos shows y tensión. Luego, lo que siguió fue para sumar: Ale en la trompeta y Diego en los teclados, por ejemplo. En vez de cambios que generan conflictos, fueron incorporaciones.

 – ¿Cuántos son actualmente?

 – Arriba del escenario somos nueve, pero ya no hace diferencia. Si pasás de un trío a nueve sí, pero siete u ocho es lo mismo. Lo importante es que ayude a las canciones.

 – Las pequeñas historias denominadas “Des Memorias Puercas” hacen un recorrido por los comienzos de la banda. ¿Qué recuerdos te trae aquella vez que arribaron a nuestro país?

 – El documental fue un viaje al pasado que nos hizo muy bien. Fue algo muy sano y nos hizo entender el presente que estábamos viviendo. Dentro de eso estaba la llegada a Buenos Aires, que fue algo que siempre vimos como algo natural. Escuchamos rock argentino como Virus, Los Redondos, Soda y Sumo y había un circuito muy marcado. Estaba el Marqueé, Cemento, Obras y el Luna.

Entonces vos entendías cómo eran las cosas y tenías que venir sí o sí. Podíamos haber caído como un paracaídas mediático diciendo que laburábamos con Santaolalla, o estábamos con Universal, pero nos pareció que no iba a tener los cimientos reales. Buscamos tomarnos el tiempo para crecer como cualquier banda junto al público.

 – ¿Cómo definirían a su público?

 – Generacional. Más allá de que me hace sentir viejo, me cago de risa porque está todo bien con eso. Creo que está buenísimo que se junte una familia y de pronto venga el abuelo, el padre y el hijo. Me pregunto qué parte de una canción pudo tocar los nervios de tres generaciones diferentes. Es asombroso y ser consciente de eso también está bueno. En mi caso como escritor me parece importante tenerlo en cuenta en la manera de cómo decir. La realidad es que se generó un público muy rico, que al parecer nos va a hacer tocar muchos años más.

 – ¿Por otros 20 años?

 – Tendría 63, no sé. Lo haría hasta que viniera un buen amigo y me dijera: “Enano ya está, no hagas más papelones arriba del escenario”. Ahí diría hasta luego, porque uno a veces no se da cuenta al estar tan metido en la historia.

 – Pocas personas tienen la capacidad de plasmar en papel una idea concreta sin generar decenas de borradores primero.

 – La batalla en vez de estar en el papel, donde uno lo puede ver con tachones y cosas, yo la tengo en la mente. Está, pero no se ve.

 – El 8 de septiembre se cumplieron nueve años de aquel primer Ferro.

 – El cumple de Coli y Santi, mirá que loco. Yo recuerdo haber llegado a la prueba de sonido y verlo vacío. Era un lugar muy grande y me preguntaba qué pasaría ahí. Podría salir increíble o ser un gran fiasco. En el momento lógicamente no se lo dije a nadie, pero me acuerdo que lo sentí. Luego salir y verlo lleno resultó increíble. Además lo grabamos como parte del DVD “Normalmente Anormal” y teníamos todos esos miedos en la cabeza. Por suerte resultó tremendo.

 – ¿Cuál sería la premisa de este festejo?

 – Queremos ir a donde La Vela nos llevó, desde todo punto de vista. Si no hay un mango, si nos cuesta o si empatamos. Es el hecho de hacerlo, estar y festejar sea como sea. La banda se lo merece como tal, al igual que el público. Creemos que merece un lugar donde entre la cantidad de gente que sea. Fue nuestra máxima apuesta.

 – ¿Plantearon un recorrido musical desde lo más reciente a los inicios de la banda?

 – Sí, y está bueno que la gente lo sepa. En muchos casos las bandas buscan lo contrario, pero nosotros queremos que se entienda el concepto porque, de pronto, te das cuenta a la mitad del show que estamos yendo para atrás. Bueno, ya te lo contamos, así lo disfrutás de esa manera. Cada bloque es un disco y toda la escenografía acompaña ese concepto de viaje al pasado.

 – Si tuvieras que elegir un material de toda la discografía de La Vela Puerca para escuchar ahora, ¿cuál sería y por qué?

 – “El Impulso”, porque es el que más me gusta. Más allá de que me parece un gran disco, en lo personal es el único que escucho cada tanto. Tiene el plus de haber roto la zona de confort. Fuimos honestos con nosotros mismos, con lo que queríamos, y creo que la valentía de hacerlo nos hizo mejor banda, mejores compositores y personas. Si nos hubiésemos quedado en lo primero, hubiese sido el principio del fin.

 – ¿Contemplaron la idea de sumar en este show a personajes históricos, como lo fue Santaolalla en su momento?

 – Hay un montón de invitaciones hechas a gente que nos encantaría que esté porque fueron parte de la banda y nos acompañaron mucho tiempo. El problema es que es un sólo tiro, pero lo importante es que la convocatoria llegue y sepan que nos hace mucha ilusión ya que los sentimos parte de la historia.

Nancy Hougham

Rock.com.ar

A %d blogueros les gusta esto: