7 de December de 2021

La inflación fue de 2,5% pero preocupa la inercia

La dinámica de precios desaceleró bastante en agosto, de la mano de la regulación oficial, que tiene a las tarifas y al dólar como anclas nominales.

También ayudaron los precios estacionales. Los alimentos aflojaron fuerte y el alza fue de solo 1,5%. Sin embargo, subyace una inercia alta, que se observó en la núcleo de 3,1%. La pregunta es qué ocurrirá cuando se relajen las anclas. Por primera vez en lo que va del año, la inflación perforó el piso del 3% y terminó varias décimas por debajo de lo esperado. Así, la variación del IPC fue de 2,5% durante agosto, un resultado que al Gobierno le hubiese convenido que fuera publicado una semana antes de las PASO, aunque todavía se trata de niveles inflacionarios altos.

Preocupa, además, la inercia subyacente. Y es que las que traccionaron hacia abajo al IPC fueron las anclas que se desprenden de la regulación oficial. Así, los precios regulados treparon apenas 1,1% en agosto, de la mano de las tarifas congeladas, con el dólar también muy por debajo de la inflación promedio. Eso ayudó, junto con cierta desaceleración de los commodities internacionales, tal como destacaron desde la consultora ACM, a que los alimentos dieran una señal de tregua importante, con un incremento de apenas 1,5%, bien por debajo del promedio de los incrementos.

Y también bien por debajo del 3,4% que habían marcado durante julio. El dato es clave en materia de torcer el rumbo de regresividad fuerte que venía mostrando la inflación, con impacto en los niveles de pobreza e indigencia. La restricción a la exportación en carnes aportó lo suyo y el incremento fue de solo 0,3% en ese rubro. En ese sentido, también, por esta vez, ayudaron los precios estacionales, con un alza de apenas 0,6%. Ahí se destacaron las verduras, con una caída de 3,9%.

Sin embargo, la inflación subyacente, es decir la núcleo, que refleja la dinámica de los precios libres, mostró un incremento de 3,1%, lo que implicó que en esa área, durante agosto, no hubo ninguna desaceleración respecto a los niveles de la inflación de julio. Ahí reside cierta expectativa de que la inflación podría volver a acelerar en el futuro, cuando aflojen las distintas anclas.

Esa pregunta apunta al 2022. Antes, a partir de septiembre, hay cierta expectativa de que los precios continúen por debajo del 3%, aunque tal vez apenas por arriba de los niveles de agosto. Desde ACM estimaron: “Para los próximos meses esperamos que la inflación continúe en el rango del 3%-2,5% mensual. En este sentido, la compleción de los ajustes en combustibles sumado al impacto rezagado que tiene la política monetaria contractiva del primer semestre y la desaceleración del ritmo devaluatorio serían los principales drivers”. Y agregaron: “Por otro lado, existe una inercia inflacionaria y ciertos ajustes pendientes como es el caso de Prepagas (9%), Colegios (en torno al 10%), Empleadas Domésticas (12%) y Expensas. En consecuencia, estimamos un inflación para septiembre en torno al 2,7%”.

Coincidieron desde LCG, con una mirada más de largo plazo: “Resulta esperable una menor desaceleración en los precios hacia 2022 a raíz de ajustes de precios relativos (tipo de cambio, tarifas, entre otros) que se están postergando de cara a los comicios de noviembre”. Desde el CEPA destacaron que los servicios públicos permanecerán congelados hasta fin de año, igual que los combustibles, mientras que en la división Comunicaciones, cuyos precios cayeron 0,6% en agosto, la coyuntura se mantendría hasta fines de noviembre. El dólar, afirmaron, se espera que continúe funcionando como ancla, aunque podrían haber tensiones.

Y sobre los alimentos afirmaron: “Podrían mostrar niveles similares a los de agosto. Ni los combustibles ni el tipo de cambio serán motores de posibles incrementos. Sin embargo, se ha observado que en lo que va del 2021 salvo en agosto, los aumentos se han disociado del incremento de costos. Es decir, ni los aumentos de luz, gas, combustibles, ni la variación del tipo de cambio, explican la inflación del rubro este año”.

Y agregaron: “Aunque se escuchan voces que sugieren nuevos aumentos derivados de las tensiones cambiarias de dólar blue (que no forma precios) y de la reapertura paritaria de este mes, esto no debería suceder en la segunda etapa del año”.

Mariano Cuparo Ortiz

BAE Negocios