27 de septiembre de 2020

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Delegación Comahue del Centro Discèpolo presentó declaración sobre la política colonial del macrismo

Por la violación del principio de solución pacífica de las controversias generada por los aprestos y manifestaciones de agresividad militar por parte del gobierno de Gran Bretaña desde el territorio nacional argentino de Islas Malvinas usurpadas hace 183 años, como integrante del Bloque del PJ-FPV en el Congreso de la Nación, apoyo plenamente la realización de una Urgente Sesión Especial de la Cámara de Diputados.

Esta nueva situación amenazante para la seguridad y la paz en esta Región que no sólo afecta a nuestro País, sino también a las de los países hermanos como Uruguay, Chile, Brasil, el gobierno del Reino Unido – con Theresa May al frente – lleva adelante estas maniobras para burlarse de Resoluciones (2065 y declaratoria de «zona de paz» y desmilitarizada») de la Organización de las Naciones Unidas y de tal modo afianzarse en el territorio argentino que usurpa como base militar de la OTAN.

Ante el bochorno de actitudes condescendientes con los países del Norte adoptadas por el gobierno de la alianza que encabeza Mauricio Macri, debemos frenar irresponsables expresiones con que el presidente compromete negativamente las negociaciones históricas en reivindicación y defensa de nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas e Islas del Atlántico Sur y Sector Antártico correspondiente.

¡Basta de infantilismo como el que incurrió Macri ante Cameron en febrero pasado!; ¡no más acciones inconsultas de la canciller Susana Malcorra! y de andar firmando comprometedoras declaraciones de nuestro patrimonio en las Islas Malvinas; ¡terminemos con mentiras y ridículas manipulaciones! como intentó desde Naciones Unidas Mauricio Macri, al decir a los cuatro vientos que Gran Bretaña estaba «decidida a conversar sobre nuestro reclamo de soberanía», desmentida por la cancillería del reino.

Todo esto es una apretada síntesis de los fracasos del gobierno de la alianza «Cambiemos» de la que exigiremos explicaciones, empezando con la falta de mención de Mauricio Macri en sus discursos ante el Congreso de la Nación, como exige el sistema democrático vigente y para no dejar de reivindicar el principio constitucional a que obliga la primera de las «Disposiciones Transitorias» de nuestra Carta Magna. En ese texto no hay justificativos para claudicantes de ninguna naturaleza: es «legítima e imprescriptible nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos insulares correspondientes por ser parte integrante del territorio nacional», concepto que incluye nuestras posesiones e intereses sobre Antártida.

Y como parte del criterio ceocrático del gobierno nacional, se inscriben los abusos de poder al poner los intereses del Estado al servicio de intereses particulares: fue explícito en el proselitismo macrista de apoyo a la canciller Malcorra para entronizarla en la Secretaría General de la ONU, cargo para el cual recibió, con sonora bofetada,  el veto del propio reino de Gran Bretaña, pese a que para ello no dudó el macrismo en poner en riesgo nuestras riquezas hidrocarburíferas, ambientales y pesqueras de Islas Malvinas en subrepticios documentos firmados con Inglaterra.

Aceptó, la desaforada ambición macrista, el acto humillante de tener como firmante frente a Malcorra – sentando un mal precedente diplomático – un funcionario inglés de menor rango – el vice canciller Duncan – en lugar de su par, el Ministro de Asuntos Exteriores y de la Mancomunidad de Naciones del Reino Unido, Boris Johnson.

Este ejemplo, vale para retrotraer la memoria y encontrar que Macri se equivoca, igual a los días que los tiranos de 1976 creían que Reagan y Haieg, en la maniobra de recuperación de Malvinas en 1982, subordinarían su sociedad con Gran Bretaña en la OTAN y el sitial imperial, para defender una indisciplinada colonia, detendrían el desenfreno de Margaret Tatcher:  ayer como hoy, el camino de la dignidad diplomática en las mesas de negociación que marca la ONU, y el espíritu pacifista del Pueblo argentino, es la vía de solución del diferendo que debe entender el gobierno y exigírsele a Gran Bretaña.

No será, de ninguna manera, con políticas de subordinación al capitalismo salvaje como practica la alianza «Cambiemos» que lograremos iniciar las conversaciones que recomienda la ONU. Sin criterios de soberanía nacional y de unidad latinoamericana, no se puede negociar. Tampoco con soberbia oportunista. Aquí, otra vez la historia nos recuerda, ahora al repitente funcionario dictatorial Nicanor Costa Méndez, toda vez que Macri, despechado por sus patrones, se acuerda del MERCOSUR y la UNASUR: es bueno recurrir  a la fuerza de estos organismos, como también lo es dejar de intervenir en los asuntos internos de nuestros hermanos venezolanos y condenar las acciones de los corruptos que en Brasil facilitaron la destitución de la presidenta constitucional Dilma Rousefff.

Si se quiere ser consecuentes con la apelación a los organismos latinoamericanos Macri puede demostrarlo ordenando a su canciller iniciar acciones junto al gobierno del pueblo hermano de Chile, para frenar el intento expansionista usurpador británico en lo que Gran Bretaña denominó «tierra de la reina Isabel» sobre una importante superficie de la Antártida Argentina (territorio en el que estamos asentados hace más de un siglo) y otra sobre la cual Chile realiza reclamos en laONU.

Frente a la errante política de Relaciones Exteriores del gobierno de la alianza «Cambiemos», muy preocupado en la «seguridad represiva» y espionaje a trabajadores que reclaman por sus derechos y periodistas que se oponen a ver limitado su ejercicio profesional, debe cumplirse con las leyes de la Nación en materia de inteligencia y defensa nacional, sin menosprecio de ninguna naturaleza del cumplimiento de su deber que se llevó adelante desde la nave de Hidrografía Naval para alertar sobre lo que planean las fuerzas usurpadoras de Malvinas.  

Desde nuestro Bloque de Diputados del PJ-FPV plantearemos e impulsaremos la marcha atrás con el coqueteo diplomático de «ositos» ya fracasado y por el contrario, promoveremos retomar las líneas políticas históricas tendientes a la desmilitarización y consiguiente desmantelamiento de la base británica de Mount Pleasant en Islas Malvinas, prohibición de todo tipo que sea, del exhibicionismo armamentístico y el inmediato inicio de diálogos en el sentido de las recomendaciones de las Naciones Unidas en todo lo que refiere a nuestras Islas Malvinas.

Declaración del Centro Discépolo, filial Comahue

Secretario General: Cacho Magario 

Asesor: Antonio «Negro» Coria

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