La Casa del Mate, “Un reflejo de la familia yerbatera y sus sueños”

La Casa del Mate, “Un reflejo de la familia yerbatera y sus sueños”

Así lo consideró el presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), Juan José Szychowski, luego de inaugurar el sábado, en Colonia Alicia, este emprendimiento impulsado por productores del Alto Uruguay.

La Casa del Mate “es lo que su nombre lo indica: una casa y como tal representa a la gran familia que somos quienes formamos parte del sector yerbatero; su inauguración es la concreción de un sueño de los productores de esta zona y nos muestra que tenemos que estar juntos y luchar por nuestros sueños, juntos el sueño y una gran familia”, dijo Szychowski durante el acto de inauguración junto al anfitrión e impulsor del emprendimiento Antonio Franza, de la Asociación Civil de Productores Yerbateros y Tareferos del Alto Uruguay; los directores por la Producción en el INYM, Jonas Petterson, Claudio Marcelo Hacklander y Jorge Butiuk; los intendentes de Colonia Aurora, Carlos Goring, y de Alba Posse, Lucas Gerhardt; el diputado y presidente de la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte, Julio Petterson, y agricultores.

La Casa del Mate, “Un reflejo de la familia yerbatera y sus sueños”

El lugar fue habilitado en la intersección de las rutas provinciales 2 y 221, a pocos kilómetros de los Saltos del Moconá, visibilizando al Mate como identidad de la tierra colorada y ofreciendo servicios para el sector turístico y productivo. “Es excelente que los productores se junten y lleven adelante un emprendimiento; este es un sueño de Antonio Franza y de la gente de esta zona, es una satisfacción verlo concretado. Hoy tienen un lugar de encuentro donde socializar y el sueño de un cooperativa, que seguramente lo van a lograr; reflejan los pasos de nuestros pioneros que hicieron de ésta una gran provincia”, destacó el presidente del INYM.

Franza por su parte manifestó que la Casa del Mate brindará distintos servicios, tanto a los turistas con el Museo del Mate, datos sobre destinos a visitar y artículos para consumir la Infusión Nacional, como a los agricultores y estudiantes que necesiten utilizar el espacio para reuniones y / o trabajos que demanden el uso de la red de internet. El dirigente yerbatero también ponderó “el buen momento que vive el sector yerbateo, con buenos precios y margen de crecimiento para reinversión en las chacras”.

En la misma línea, Jonas Petterson indicó que la Casa del Mate “es una manera interesante de contar a los turistas cómo se trabaja en las chacras, y actúa como nexo ente el productor y el INYM” , al tiempo que recordó que la zona del Alto Uruguay se caracteriza por contar con pequeños productores, y en ese contexto respaldó el surgimiento de una nueva cooperativa, que ya reunió 28 socios: “Todo lo que sea asociativismo está dentro de las funciones de la Institución, y lo respaldamos; eso es lo que venimos haciendo con este nuevo Directorio, salimos a acompañar a los actores en todos los eslabones, buscamos un diálogo más directo y fluido para conocer de cerca la situación y llevar soluciones”.

La inauguración tuvo un momento especial cuando la estudiante Georgina Iurinic, de la Escuela de la Familia Agrícola, presentó e invitó a los presentes dulces elaborados en base a yerba mate. “En toda la zona productora, las EFAS cumplen un papel muy importante y se traduce en el interés de los jóvenes por nuestro agro y nuestro producto, como quedó demostrado hoy con el trabajo de la estudiante Goergina”, opinó.

La Casa del Mate, “Un reflejo de la familia yerbatera y sus sueños”

Hacklander por su parte señaló que el nuevo emprendimiento es acorde a los nuevos tiempos, ya que “en la zona hay cada vez más productores yerbateros y acercar nuestra producción a los turistas es una forma muy interesante de ponerla en valor”.

El productor Trajano José Vaccari, con más de 30 años en la actividad, acompañó la inauguración y compartió un mensaje de más cuidado con el cultivo. “Primero hice maíz y soja, después tabaco y finalmente yerba mate. Y con el tiempo aprendí a cuidar las plantas: hay que hacer corte cada dos años; antes sacaba 10 mil kilos en cinco hectáreas y ahora cosecho más de 30 mil kilos”, dijo.

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