4 de December de 2021

La brecha cambiaria subió al mayor nivel en cien días

En un día cambiante y por demás intenso, los argentinos se fueron moviendo de un lado a otro, sorprendiéndose y abriendo los ojos asombrados, ante cada novedad que iba apareciendo. El foco principal del día estuvo por supuesto en la pandemia, otra vez con cifras muy altas y preocupantes, pero con llegada de vacunas, lo cual da una esperanza.

Se destacó también el zoom de cuarenta minutos que tuvo Alberto Fernández con la canciller alemana, Angela Merkel, para pedirle ayuda con el Club de París y el FMI. En tercera instancia, de mayor a menor, transcurrió una buena licitación de Martín Guzmán, ya que consiguió más dinero que lo esperado. Y con todo eso de fondo, el resultado que tuvo el mercado en la jornada fue una rueda positiva para acciones y bonos, sin gran volumen, pero otro momento de tensión en el frente del dólar, con la mayor brecha cambiaria de los últimos cien días.

Lo que más azota la coyuntura, por supuesto, es la pandemia. Ayer, en las últimas 24 horas se reportaron 35.399 nuevos casos y 532 muertes por Covid, con varios focos del interior del país con camas de terapia intensiva ocupadas a full, y con los expertos pronosticando que lamentablemente se viene una fuerte ola de muertes por la imprevisión de conseguir vacunas a tiempo. Ayer, ya con los primeros fríos, llegó un vuelo con 470.000 dosis de Sputnik V, entre las que 80.000 corresponden al componente 2 de la inmunización. Las víctimas fatales ya suman 75.588 y surgió en paralelo un dato que hiela la sangre: por la pandemia y problemas para jubilarse, el padrón de la Anses está registrando la menor cantidad de jubilados de los últimos tiempos.

Por otra parte, llamó mucho la atención que después de la conversación con Merkel, el Presidente convocará para hoy con urgencia en Olivos a todo el equipo económico para tratar el tema de la deuda.

Los activos locales

Con esos dos elementos de fondo, y con un verdadero caos de tránsito en toda la Ciudad por gente que quería volver del fin de semana largo y que era trabada por los controles, los negocios financieros mostraron un día mixto, con acciones y bonos anotando mejoras, pero con tensión con el precio del dólar, pero sobre todo con inversores y gobernantes mirando con atención hacia Estados Unidos, porque está empezando a verse que lentamente el momento de los dólares gratis se termina y que las súper cotizaciones de los granos están en peligro, por lo que la entrada de divisas puede llegar a ser menos abundante que lo que se venía contando.

A nivel global el pulso de los inversores se movió con el mensaje sin ambigüedades de uno de los directores de la Reserva Federal. Nada menos que su vicepresidente, Richard Clarida, le anunció al mercado que se comenzará a discutir la desescalada de sus estímulos en próximas reuniones. O sea: habrá menos dólares para comprar bonos y papeles respaldados por hipotecas. Hasta ahora hay compras importantes que sostienen el mercado y, al compás de las palabras de Clarida, los índices de la bolsa de Nueva York siguieron navegando en un sube y baja, con muchos inversores prestos a bajarse en cualquier momento.

Con una inflación norteamericana que mostró un último dato muy alto, la Fed sigue sin hablar sobre suba de tasas cortas (de hecho ayer hubo un repunte para las tasas largas de EE.UU. hasta 0,78% anual a 5 años, 1,58% a 10 años y 2,26% a 30 años), por lo que el dólar tuvo un buen día contra las divisas principales. En el exterior el billete verde subió 0,4% contra el euro y el yen y mejoró 0,2% contra la libra, pero bajó 0,2% en México y cedió 0,6% en Brasil y Chile.

En Argentina, tras varios feriados, el resultado cambiario fue diferente. De los seis dólares de Alberto, cinco subieron y uno bajó. Mientras el Banco Central sigue metiendo basura debajo de la alfombra, ya que tomó otros 249.183 millones de pesos en Leliq al 38% anual con los plazos fijos congelados en el 37%, los dólares apuntaron en general en alza. El dólar turista subió 41 centavos hasta $164,93, el oficial subió 25 centavos hasta $99,96, el blue saltó $2 hasta $155 y el mayorista subió 21 centavos hasta $94,48. El dólar MP bajó 37 centavos hasta $158,05 mientras que el contado con liquidación subió 96 centavos hasta $163,93.

Estas cotizaciones llegaron con un dato contrapuesto. Por un lado, el BCRA logró sumar US$ 129 millones a las reservas hasta US$ 41.720 millones. Pero a pesar de estar en el foco del cobro de la cosecha, con precios muy buenos, la brecha entre el dólar oficial y el blue subió al 55% y la del CCL con el mayorista trepó al 73,4%, por lo que la diferencia entre los tipos de cambio libres y los tipos de cambio oficiales subieron a su mayor distancia de los últimos cien. Y, además, como el BCRA se ocupa de anclar al dólar porque es el señuelo que hace correr a los argentinos, el peso se sigue hundiendo contra otras monedas no dólar: ayer, medidos en pesos, el euro subió 47 centavos hasta $115,22, el real subió 24 centavos hasta $17,80 y la libra subió 14 centavos hasta $133,44.

Conocida la charla que había tenido Alberto con Merkel y con datos anticipados del mercado que venían indicando que la licitación del día de Guzmán venía bien, los titulos públicos volvieron a tener un buen resultado. Subieron más del 1%, luego de la recomendación de Citibank, que dice que hay una oportunidad porque ven que el kirchnerismo tendrá una dura derrota en la elección de medio término de noviembre. Y por esa razón el riesgo país volvió a ceder, se achicó en 8 unidades, hasta 1.519 puntos básicos.

Las bolsas en el exterior

Y como la Fed viene postergando la suba de tasas cortas, convencida de que la inflación alta actual es temporaria y no estructural, las bolsas vienen haciendo la plancha, pero a sabiendas que en cualquier momento vendrá la guadaña, y el final del dinero gratis, por el avance de las vacunas, luego de una emisión de dinero gigantesca a lo largo de los últimos quince meses. Con eso, la Bolsa de Nueva York logró terminar con una suba promedio del 0,3%, con el Nasdaq arriba de todo. Al tiempo que la Bolsa de San Pablo y la de México mejoraron 0,7% promedio, también mirando hacia el norte, a la espera de novedades.

Y la Bolsa porteña no fue la excepción. El índice Merval también subió exactamente 0,7%, pero el mal dato del día fue un fuerte achicamiento en el volumen operado con papeles locales: hubo $639 millones negociados en acciones y $2.399 millones en Cedears. El desinterés por las empresas argentina tiene que ver con el proceder del Gobierno: sigue subiendo impuestos, con el Indec ratificando que siguen cayendo las ventas en supermercados, con empresarios gastronómicos del interior que llaman a una rebelión fiscal, de no pago de impuestos, con la asociación del sector en Rosario diciendo que “la situación es crítica y gravísima”. Y con economistas de todos los frentes señalando que el país tiene un grave problema de inflación, pero que la complicación principal es el desempleo, con una gran cantidad de gente que busca trabajo y no consigue, y con muchos de los que tienen trabajo ganando por debajo de la línea de la pobreza.

Y por si todo eso fuera poco, llegó quizás la peor noticia del día: el impacto que está teniendo la condición internacional en las commodities, especialmente a los que son vitales para la Argentina. Ayer el petróleo logró tener una mejora leve. Los metales preciosos se frenaron porque la compra de activos de la Fed dejará de debilitar al dólar. Los metales básicos siguieron firmes. Las criptomonedas repuntaron tras un tropezón muy importante. Pero los granos mostraron otro día sombrío: la soja y el trigo cedieron otra vez en Chicago y los precios de Rosario fueron muy para abajo, con caídas de más del 5% para la soja y el maíz, colocando al promedio de los cereales de Rosario en niveles que no se veían desde el año pasado.

Y cuando el día terminaba, con la necesidad de corto de conseguir una cantidad no tan grande (unos 22.000 millones de pesos), el ministro Guzmán anunció que logró seguir tomando pesos voluntarios del mercado. Con 579 ofertas recibidas, Guzmán logró captar mucho más de lo que necesitaba: tomó $70.350 millones en seis letras en pesos y un bono. Del total captado, el 32% fue en una Lete ajustadas por CER a descuento con vencimiento 28 de febrero de 2022, el 21% en una Lete a descuento con vencimiento 31 de agosto de 2021, el 21% en un Bono del Tesoro nacional en pesos ajustado por CER 1,4% vencimiento 25 de marzo de 2023, el 17% en una Lete a tasa variable más 1,75% con vencimiento 31 de agosto de 2021, el 3% en una Lete a descuento con vencimiento 29 de octubre de 2021, el 3% en una Lete a tasa variable más 2,75% con vencimiento 29 de octubre de 2021 y el 3% en una Lete a descuento con vencimiento 30 de noviembre.

¿Qué hay por delante? El domingo vence el pago con el Club de París, el FMI debe dar una respuesta. El llamado de urgencia de Alberto parece obedecer a una recomendación de Merkel, en algo así como lo que le dijo la última vez que se vieron: “si no presentan un plan creíble ante el FMI no hay manera para que la negociación avance“. ¿La convocatoria será para dibujar un plan? ¿Alguien podrán creerle? ¿Qué pasará con los contagios y con las camas de terapia intensiva en las próximas seis semanas? El sábado llega la ola de frío. El otoño pisará fuerte, y habrá que atravesarlo con cinturón de seguridad puesto.

 

El Economista