Hemos dado un giro copernicano, por Alejandro Karlen

Hemos dado un giro copernicano, por Alejandro Karlen

Hoy la Argentina logra acuerdo de deuda por $ 65 mil millones para romper impasse después del avance en las conversaciones que a veces parecía estar cerca del colapso.

Para nosotros el caso argentino merece la atención de todo el mundo y la opinión pública, como antecedente en la evolución de la arquitectura financiera internacional y por su singularidad en la gestión de la reestructuración, sin la injerencia de organismos internacionales.

Hoy múltiples especialistas economistas y medios de todo el mundo sostuvieron que el alcance del acuerdo es merecedor de elogios y que los mercados ahora le darían tiempo a la administración para corregir los desequilibrios macroeconómicos, especialmente en lo que respecta a la situación fiscal.

Hemos dado un giro copernicano y esto abre el espacio para el lugar al rol del de un Estado que va impulsar nuestras economías regionales, la industrialización y la plena integración, para dejar de lado ese patrón de acumulación de capital que se afirmo históricamente en la valorización de las finanzas en nuestros países.

Por otro lado la relevancia de la novedad para nuestra región es la magnitud de la deuda reestructurada, así como de la inédita quita, una de las mayores en el período moderno de la globalización. La condonación adicional de la deuda también aumenta la probabilidad de que Argentina pueda administrar sus pagos futuros, elevando el valor de los bonos en circulación y reduciendo los costos de endeudamiento para las empresas argentinas.

Toda la negociación de la Argentina es muy importante para toda nuestra región y se inscribe en un contexto donde recientemente hemos podido ver como en la Unión Europea (UE) se generaron tensiones, en el acuerdo de ayuda económica, producto de las enormes divergencias entre los países del norte con los más pobres del sur que condicionaron su ayuda a severas reformas en el sistema de pensión y el mercado del trabajo. Este grave escenario se complementa a la enorme caída de las economías más grandes del planeta.

El gobierno tratará de aprovechar la expectativa positiva generada por el anuncio de presentar el programa económico pospandémico, que se supone que incluye 60 medidas económicas.
Para nosotros esta crisis de la deuda, que hoy resuelve el gobierno de la Argentina, configura también una de las condiciones para la recuperación que seguramente va tener el país como consecuencia de la reestructuración, ya que le ha permitido a la política económica liberarse de seguir endeudándose para el pago de la deuda. Y no tenemos dudas que con esta reestructuración se entierra fantasma de incumplimiento con un acuerdo de deuda.

Por eso reconocemos el enorme mérito y capacidad del gobierno del presidente Alberto Fernández en este proceso de rápida recuperación económica que seguirá a esta etapa de crisis; con un conjunto de políticas apuntaran a la recuperación de los equilibrios de la economía. Los argentinos sabemos como el país adquirió el problema y una carga intolerable en su deuda desde fines de los años 70. La eliminación de esta incertidumbre en Argentina será beneficiosa para el sentimiento del mercado y ofrecerá al país un alivio significativo de la deuda. Argentina ahora puede concentrar toda su atención en abordar sus macro desequilibrios y las consecuencias de la crisis del COVID.

Nuestro crecimiento económico y una mejor distribución del ingreso es la condición indispensable para lograr el mayor bienestar de nuestra población. Simultáneamente seguiremos articulando una integración plena que nos van a permitir la ejecución de políticas fuertes y enormes desafíos en nuestra idea de integrar a las regiones más postergadas, y diversos proyectos de infraestructura.

Por eso la valiosa negociación de la Argentina es fundamental para nuestra región. Nuestro trabajo está en privilegiar el desarrollo regional buscando el establecimiento de un orden económico global que contribuya que a que nuestros países en desarrollo alcancen los objetivos de crecimiento económico sostenido, pleno empleo, protección del medio ambiente y garantizar el acceso a los niveles de bienestar que garanticen a nuestros ciudadanos el derecho a levar una vida más digna.

La gravedad de la deuda, nos deja de manifiesto la conducta irresponsable de los gobiernos, como el existente durante el periodo 2015/2019, que han insistido en contraer deuda externa por arriba de los límites de tolerancia de un país como la Argentina. Pero que también nos debe poner en alerta en marcar la existencia de en mercado financiero internacional que estaba dispuesto a prestar por sobre esos límites también.

Para nosotros la reestructuración implica será sostenible si pensamos en tener en cuenta las enormes necesidades de recuperación de la vialidad económica en nuestros países y concebir los derechos humanos de la población. Sin dejar de expensar que la unidad latinoamericana es imprescindible a la hora de desafiar a los acreedores especulativos.

Alejandro Karlen

Titular de la Comisión de Asuntos Económicos, Financieros, Comerciales, Fiscales y Monetarios, del Parlamento del MERCOSUR

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