19 de abril de 2021

Hacernos cargo es lo mínimo que podemos hacer, por Joselo Riedel

¿Te pusiste a pensar si a cada día que pasara, en algún país del mundo, una mujer matara a un hombre por ser hombre?. No, ¿verdad? Nunca lo pensaste, porque el sistema te construyó así.

La educación, la cultura, la religión o vaya a saber que factor formaron un concepto casi naturalizado de la violencia. Todo sin darte cuenta y sin recapacitar sobre la vida penosa que llevan a diario tantas personas.

Lamentablemente presenciamos un nuevo femicidio en Argentina, nuevamente en Misiones. Los tintes que lo enmarcan son conocidos y generalmente aceptados por la típica sociedad: la posesión de la mujer a manos de un hombre.

La tremenda fatalidad de Fiorella fue un hecho construido socialmente, pese a quien le pese. Invito a quien sea a dimensionar la situación de las mujeres en nuestro país, para luego ver si se atreve alguien en ponerse en su contexto general.

La bronca, la indignación y la impotencia son sentimientos que afloran; pero debemos ser conscientes de una vez y por todas que vivimos en una sociedad machista patriarcal por demás y frente a esto, si en verdad nos creemos buenos seres humanos, empezar a deconstruir la concepción de las cosas.

Porque «tetas al aire» o «paredes pintadas» no son nada frente a la maldad absoluta que representa matar a un ser humano por pertenecer a un género. (Esto último es necesario recalcar, porque parece ser que en nuestro país representa más un metro cuadrado de cemento público al año que una vida perdida a cada día).

La moral hipócrita de la sociedad «de bien» no se escandaliza por los cientos de femicidios al año, pero sí por las marchas «mal-educadas» durante el 8M. Increíble.

Y en verdad nadie que lea esto puede aseverar siquiera el mínimo porcentaje de hombres que sufran día a día los sometimientos de género que sufren las mujeres.

Hacernos cargo es lo mínimo que podemos hacer frente a la dimensión del problema social al cual estamos afrontando.

Y sobre todo, mejorar y mucho, para que algún día podamos llegar a diciembre y observar en las estadísticas que no hubo ningún femicidio en Argentina. ¡Ese día sí!

Joselo Riedel

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