16 de junio de 2021

Fora Bolsonaro fue la bandera central de las protestas

Decenas de miles de brasileños salieron a las calles en las principales ciudades del país para protestar contra la gestión del presidente Jair Bolsonaro donde la consigna principal fue pedir su destitución: Fora Bolsonaro.

Las principales demandas fueron aumento de las ayudas económicas, en momentos donde los efectos de la crisis por la pandemia castigan duro la endeble situación previa, y que se acelere el plan de vacunación.

En Río, Salvador y Brasilia, San Pablo, entre otras ciudades, los manifestantes también pidieron ayudas directas a los sectores sociales, debido a la situación excepcional, y defendieron la educación y salud públicas.

La jornada de protestas convocada por sindicatos, organizaciones de izquierda y movimientos sociales, entre otros, se replicó en decenas de ciudades a lo largo y ancho del territorio a lo largo de todo el día.

En cada protesta, los organizadores pidieron que todos usen tapabocas, respeten un distanciamiento mínimo y en algunos casos, como en Río, se vio a personas repartiendo alcohol para higienizarse y evitar contagios masivos.
En la ciudad de Recife, la capital de Pernambuco, la policía militar reprimió a los manifestantes lanzándoles gases lacrimógenos.

Durante el día se difundió un video de una funcionaria electa del Partido de los Trabajadores (PT) agredida por las fuerzas de seguridad con gas pimienta en la cara y a muy corta distancia.

Poco después el gobernador de Pernambuco, Paulo Camara, anunció que separó de sus cargos al comandante y agentes involucrados hasta que se investigue y esclarezca el hecho.

En otras ciudades, en tanto, la policía desplegó cientos de uniformados para seguir las movilizaciones de cerca, pero el clima fue tranquilo, según los diferentes reportes al final de la jornada.

Las referencias al juicio político tienen que ver con las denuncias que recibió la comisión del Senado sobre la gestión de Bolsonaro en la pandemia, su demora en aceptar la llegada de vacunas y la desatención de los estados más comprometidos.

En las últimas semanas se supo que Bolsonaro frenó el inicio de la vacunación masiva por su negativa a apoyar una vacuna china, aparentemente solo por su origen.
También se supo que financió y priorizó la distribución de medicamentos no probados para el coronavirus en vez de ayudar con oxígeno medicinal o camas extras a los estados que se colapsaron.

Las marchas también buscan ser una contracara a las de hace dos fines de semanas cuando miles de personas en varias ciudades del país marcharon convocados por el presidente para apoyar su rechazo a las cuarentenas.

América XXI

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