Fabrican máscaras con impresoras 3D y las distribuyen gratis

Fabrican máscaras con impresoras 3D y las distribuyen gratis

El proyecto «Imprimiendo Ayuda 3D» generó una red de impresores que, a partir de la experiencia europea en la lucha contra el coronavirus, fabrica y dona máscaras que se distribuyen entre profesionales de la salud y efectivos de seguridad.

Estos trabajadores las están usando como protección en sus tareas contra la pandemia de Covid-19 en Argentina.

«Empezaron a viralizarse a través de Facebook los modelos de máscaras europeas que se podían imprimir», contó a Télam Jorge Waisman, uno de los participantes del proyecto que realiza el trabajo desde su casa.

Waisman señaló que «toda la gente comenzó a postear lo que se estaba imprimiendo» en España o Italia, «pero nos faltaba algo fundamental, que era el acetato, que lo conseguimos principalmente de las radiografías».

Este emprendedor explicó que «las radiografías son donadas por los vecinos». «La placa se lava con lavandina y queda una filmina traslúcida con un color casi azulado» que luego se encastra en la vincha fabricada en la impresora 3D para, de este modo «proteger de forma eficiente todo el rostro» de los y las profesionales que trabajan en los hospitales o centros de salud».

Sobre el tema de los voluntarios que se acercan al programa, Waisman relató que «se van sumando espontáneamente», y agregó que la Cámara Argentina de Impresión 3D y Fabricaciones Digitales «trata de coordinar las acciones» entre los impresores de todo el país.

«Todo lo que hacemos es gratuito y voluntario, lo único que se pide a cambio es que la gente colabore con la donación de radiografías» viejas señaló.

Para la recolección de placas de rayos X, los impresores reciben la ayuda de personas vinculadas a las fuerzas de seguridad que tienen permiso para moverse libremente durante la cuarentena dispuesta.
Aquellos que están exentos del aislamiento obligatorio realizan recorridas diarias por los barrios de Capital Federal y el Gran Buenos Aires, recolectan las placas, las entregan a los impresores y luego reparten gratuitamente las mascarillas armadas entre los hospitales.

Jorge relató que en medio de la cuarentena «se le está pidiendo al Gobierno Nacional que habilite el traslado a través de camiones de los filamentos (plástico) fabricados por empresas nacionales para proveer a los impresores que se están quedando sin esa materia prima» con la cual realizan las vinchas.

A modo de ejemplo, explicó que «hay una empresa en Chivilcoy dispuesta a donar 2.000 kilos de filamentos, pero no les dejan salir los camiones por los bloqueos» impuestos ante la pandemia de coronavirus.

«Con un kilo de filamento podemos hacer 50 vinchas para ponerles, luego, el acetato y armar la máscara que junto a un barbijo y una cofia protegen, a quien la use, de la circulación viral», señaló.

En cuanto a los pedidos, advirtió que «hay más de mil», y que ya se entregaron 15 máscaras para el Hospital Penna de la Ciudad de Buenos Aires. «El Churruca también pidió ayuda», igual que «el Thompson de la localidad de San Martín», reveló.

Y agregó que también les escribieron desde «Corrientes, San Juan y Mendoza».

Jorge destacó que «este tipo de situaciones permiten canalizar la ayuda en forma de proyecto, de saber contar con recursos y armar redes, que es lo que tratamos de hacer con amigos, que son alrededor de 50».
«Imprimiendo Ayuda 3D» contó con el asesoramiento del doctor David Barbieri, del Ente Autárquico Instituto de Trasplante de la Ciudad de Buenos Aires, para garantizar que la mascarilla sirva como protección.

«La red se está armando minuto a minuto, no hay un mapa de impresores, aunque sabemos que hay en todo el país», dijo.

Explicó que «la impresora tarda bastante en imprimir y hay muchachos que redibujaron el diseño Prusa (empresa checa de impresiones 3D) y esa misma máscara, que tardaba más de 2 horas, ahora demora una hora diez».

El proyecto envió ayer 15 mascarillas al Hospital General de Agudos Parmenio Piñero y ya tiene un lote listo para entregar al hospital de la localidad bonaerense de Morón y para el SAME.

No sólo los impresores dedican su tiempo a la fabricación de máscaras, sino también a otros elementos como barbijos o cofias, explicó.

Al respecto, Waisman remarcó que «en el NOA la situación es compleja porque allí están fabricando, además de realizar impresiones en 3D, barbijos, camisolines, cofias; pero se les terminó el stock de tela de fiselina», así que necesitan que alguna fábrica les pueda dar su ayuda.

Quienes quieran contactarse y colaborar con «Imprimiendo ayuda 3D», pueden hacerlo a través de la página https://mascaras3d.salomonsystems.com

Télam