Entre el 2018 y la pandemia, el consumo privado cayó 30%

Entre el 2018 y la pandemia, el consumo privado cayó 30%

El BCRA publicó su indicador de consumo del segundo trimestre. Registró una brutal caída de 13,5%, similar a la de 12,5% de los últimos dos años de Cambiemos. El acumulado mostró una destrucción de casi un tercio del consumo; peor que lo registrado en 1998-2002. 

Los datos corresponden a los indicadores de Consumo privado e Inversión del BCRA. Los números dejan de lado el factor estacional y comparan los niveles del segundo trimestre del 2020 en materia de consumo de los hogares, y de inversión productiva de las empresas, con los del primer trimestre del año.

La baja del salario y la pérdida de empleos fueron contrarrestadas solo parcialmente por la política fiscal y crediticia anticrisis (buscará inyectar casi $2 billones en el segundo semestre). Eso en el marco de una restricciones al movimiento que entorpecieron la dinámica del multiplicador del gasto público.

Tal como destacó el director del CESO, Andrés Asiaín, los recursos inyectados por el IFE y el ATP fueron gastados, por los beneficiarios, en bienes esenciales, por caso en un almacén, pero luego el almacenero no los consumió en otros bienes y servicios no esenciales. El dinero se quedó en el almacén.

Entre el 2018 y la pandemia, el consumo privado cayó 30%

Desde el Observatorio de Coyuntura Económica y Políticas Públicas (OCEPP) afirmaron: «Del lado de la demanda, la recuperación se está viendo afectada por los menores ingresos reales, el crecimiento del desempleo y la recesión económica mundial. Estos tres factores continúan afectando negativamente la actividad económica».

Así, en un trimestre, el consumo de los hogares sufrió una caída similar a la que ocurrió durante los últimos dos años de Cambiemos. Mientras que en abril-junio el desplome fue de 13,5%, según los números del BCRA; entre el primer trimestre del 2018 y el último del 2019 la baja fue de 12,5%. Parecido pero en cuotas.

Si se hace una mirada de largo plazo, el peor antecedente histórico fue entre el segundo de 1998 y el segundo del 2002 cuando, sin la red de la seguridad social tejida durante la posconvertibilidad, el consumo privado acumuló un derrumbe lento y sostenido de 23,4%. Entre el segundo del 2008 y el segundo del 2009 fue de 10,5%.

En ese sentido, lo registrado entre el primer trimestre del 2018 y el segundo del 2020 bate todos los récords históricos y marca una caída de 29,5% en el consumo de los hogares.

Entre el 2018 y la pandemia, el consumo privado cayó 30%

El jueves el Indec publicará el informe del Emae de junio, que dará cuenta del desempeño de la actividad económica desde el lado de la oferta y permitirá calcular la caída del PBI en el segundo trimestre. Para ese informe, el Banco Central espera una mejora de 7,2% desestacionalizada respecto a mayo. Eso redondearía un rebote de 17,9% entre mayo-junio. Y dejaría al segundo trimestre con una brutal caída de 16,7% respecto al primero. Es decir, una contracción menor a la de Gran Bretaña, de 20,4% pero peor que las de Italia (12,4%), Francia (13,8%) y Brasil (10,9%). Y la economía continuaría aun 13,2% por debajo de los niveles prepandemia, en febrero.

En cuanto a la caída del consumo privado, desde el BCRA afirmaron: «Los datos parciales del segundo trimestre anticipan una profundización de la caída del consumo privado, concentrada en el mes de abril. El Indicador de Consumo privado del BCRA arroja una retracción de 13,5% trimestral sin estacionalidad. A excepción de los segmentos esenciales, gran parte del comercio estuvo cerrado.

Además de estas restricciones a los canales de ventas tradicionales, se sumó la contracción de los ingresos de los sectores inhabilitados para operar. Ambos factores, si bien parcialmente compensados por las transferencias del Gobierno Nacional, profundizaron la caída del consumo por parte de las familias».

Y agregaron: «A partir de mayo el consumo de productos ‘no esenciales’ comenzó a recuperarse con el relajamiento de las restricciones a la movilidad de personas y la apertura de los comercios ‘de cercanía’ asistido en parte por las políticas de transferencias a las familias y el aumento de la disponibilidad de crédito.

De acuerdo con las estadísticas de CAME, los volúmenes vendidos mensualmente en los comercios minoristas ajustados por efectos estacionales se recuperaron 15% en mayo y 32,6% en junio, principalmente en rubros tales como muebles, electrodomésticos, indumentaria, calzado y artículos de deporte. También aumentaron fuertemente las ventas de autos en el mercado interno».

Entre el 2018 y la pandemia, el consumo privado cayó 30%

Acerca del desplome de la inversión, detallaron: «La inversión sufrió una contracción mayor a la del consumo privado en el segundo trimestre de 2020. El indicador IBIF- BCRA exhibió una caída de 30,4% sin estacionalidad trimestral reflejando un detenimiento casi completo tanto en la construcción como del gasto en equipamiento durable durante el período de aislamiento social estricto. A partir de mayo también comenzaron a mejorar los indicadores de inversión luego de los mínimos niveles históricos de abril. En mayo, la construcción comenzó a recuperarse, duplicando su nivel de actividad respecto al piso de abril, y en junio, según las ventas de insumos del sector, la actividad continuó mejorando. En este mismo sentido, la producción nacional de bienes de capital de FIEL y las cantidades importadas de bienes de capital crecieron tanto en mayo como en junio».

Mariano Cuparo Ortiz

BAE Negocios

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