El odio sobre NODIO, por Daniela Fariña

El odio sobre NODIO, por Daniela Fariña

La reacción contra NODIO es un perfecto ejemplo de varias violencias despertadas en los medios que necesitamos reflexionar. El odio sobre NODIO, valga la redundancia, arrancó con un Twit en las redes.

Se generaron fake news replicadas por la mayoría de los medios diciendo que es un órgano nuevo, que tiene presupuesto propio, que va a sancionar o censurar.

Asociaron los panelistas a los dueños del observatorio. Que fue una idea de Cristina o que es un iniciativa del Gobierno Nacional, cuando en realidad es un ente autárquico y la Defensora fue elegida por una Comisión Bicameral, con representación de la oposición.

Pero además, se ha ejercido una violencia política y de género en los medios contra la propia persona Miriam Lewin. Le dijeron Goebbels, Censuradora, antidemocrática. Las redes se llenaron de mensajes de odio, producto de toda esta desinformación, en sus cuentas personales.

Sí, el mismo día Cristina Kirchner y Miriam Lewin fueron víctimas de volencia política y mediática.

Mientras se publicaba por todos los medios la dirección de la vivienda de Cristina Kirchner como centro de la marcha opositora, en las redes personales de Miriam podemos encontrar un nivel de ataque irracional: fascista, nazi, pone bombas, terrorista, comunista…

Imágenes montadas dirigiendo a militares, ñoqui, Miriam Lenin, soreta humana, cucatrap, facha. Guerrillera. Mata inocentes. Terrorista. Kgb. Andate a vivir a Cuba. Hacete culear pelotuda. Mujer terrorista. Nefasta, sorete. Nazi no aprendiste nada de tus ancestros. Chita la boca vos. Farsa de los 30 mil. Mentirosa. No sos periodista. Hija de re mil puta. amenazas como «mejor no te digo lo que hay que hacerte pero no es lindo». Se puso la gorra de Videla, marcaba a sus compañeros.

Llegaron muchos mensajes personales con amenazas a sus cuentas personales y las redes de la Defensoría.

Y otra violencia se le sumó a Miriam, el antisemitismo, razón por la cual el llamamiento argentino judío salió a defenderla con una solicitada.

También, en simultáneo, empezaron a aparecer cuentas falsas en las redes imitando a la Defensoría del Público. Más tarde publicaron datos falsos sobre los números del organismo para instalar que no debería existir.

Tuvimos que trabajar sin dormir para responder a tantas agresiones simultáneas, porque digámoslo, el trabajo del Estado es muy valioso y por el contrario de lo que se dice muchas veces, se trabaja muchísimo y en condiciones de precariedad total en esta pandemia.

Este pueblo votó un modelo donde el Estado está presente. El Estado debe garantizar el derecho a la comunicación.
No se puede entender cómo periodistas que nos apoyaban, derrepente eran víctimas de una fake news.

Podemos agregar un resúmen de todos los aciertos en esta reciente gestión: pase a planta de lxs precarizadxs, cupo trans, aplicación de las protecciones para lxs trabajadorxs y de la ley de teletrabajo, incorporación de nuevas líneas de trabajo, como el tratamiento de temas de salud en pandemia – violencia política – mujeres audiovisuales – viejismo – lenguaje inclusivo – … Etc

El organismo emite recomendaciones. Hubo un caso donde una persona pública tomó dióxido de cloro en tv abierta, y el descargo fue emitido en otro horario. No pudimos hacer más que exponer la situación.

Para descalificar a Miriam, además, le hablan de cosas sacadas de contexto, como el caso de Beatriz Salomón. En ese caso, ella formaba parte de una productora y la exposición que se hizo fue a un médico que chantajeaba mujeres poniendo en riesgo su integridad física.

Los medios castigaron por ello a Beatriz Salomón, quien fue víctima de este médico, y posteriormente la victimaria señalada fue Lewin.

Se trata de visibilizar también la existencia de trolls, cuentas falsas hechas por empresas que trabajan con formato call Center. Su trabajo: viralizar noticias falsas y DISCURSOS DE ODIO. Discursos que discriminan y luego generan reacciones violentas en las audiencias.

El disciplinamiento está dirigido a Miriam y al público en general, pero en especial a todas las personas que se preguntan si sirve generar iniciativas para profundizar algún derecho. Además, a quien piense opinar diferente, le produce un silenciamiento previo.

Además, afecta a las familias y los afectos de las personas expuestas, quienes muchas veces aconsejan «bajar el perfil» y no exponerse a su persona amada, porque carecen de herramientas para defenderla.

Así, Miriam se puede defender un poco sola porque es una persona pública y tiene herramientas propias. El resto de la sociedad necesita a la Defensoría del Público.

Daniela Fariña

Periodista, miembro de la REDCOMSUR.
Productora radial y audiovisual en la Defensoría del Público

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