3 de December de 2021

El acuerdo con el FMI desinflará la tensión cambiaria, pero la City le apunta a la emisión

Luego de la disparada de la brecha entre el dólar oficial y los financieros, analistas aseguraron que las expectativas de devaluación más la emisión monetaria explican la tensión cambiaria. Un acuerdo con el FMI permitirá recuperar la confianza y cuidar las reservas del Banco Central.

Luego de la disparada de los dólares financieros (tanto el MEP como el contado con liquidación, que treparon hasta 6%) ante el nuevo cepo y una menor intervención del Banco Central en el mercado, analistas de la city porteña afirmaron que la brecha cambiaria responde a una elevada expectativa de devaluación sumada a la inflación, y linkearon ese escenario a la emisión monetaria.

Allí, un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional ayudará a desinflar la tensión cambiaria en el corto plazo y ayudará a cuidar las reservas del BCRA.

El jefe de Estrategia de Balanz Capital, Ezequiel Zambaglione, alertó que “la mayor preocupación de la brecha es el impacto en las reservas, ya que genera desincentivos para liquidar e incentivos para comprar” y sostuvo que, en el corto plazo, “un acuerdo con el FMI que genere expectativas positivas puede ayudar a reducir la brecha”.

“Señales de menor expansión monetaria futura ayudarían a esas expectativas, mientras que mayores tasas de interés que hagan más atractivo estar en pesos también ayudarían a bajarla, al menos temporalmente. Sin embargo, en el fondo, gran parte de la brecha está explicada por las expectativas de devaluación producto de la emisión de los últimos dos años, con lo cual, a la larga, se va a necesitar un tipo de cambio más alto”, sostuvo.

Matías Carugati, director ejecutivo de Seido, afirmó que “la dinámica de la brecha cambiara refleja claramente los desequilibrios macro” y explicó que “emitir una montaña de pesos en 2020-2021 no fue inocuo, con una parte de esa liquidez tratando de dolarizarse, lo cual en un contexto de cepo se termina materializando en una brecha cambiaria creciente y de difícil control”.

Acuerdo con el FMI, clave

Según el economista, lo ideal para resolver el conflicto sería que apareciera “el famoso plan macroeconómico sustentable e integral, del cual (el ministro Martín) Guzmán hablaba hace tiempo, y que tenga como objetivo central la estabilización macro”. “Si viniera acompañado de un acuerdo con el FMI podría, incluso, comenzar bien por el lado de las expectativas”, enfatizó.

El economista jefe de Econoviews, Andrés Borenstein, señaló que la solución a la brecha cambiaria viene por el lado de la credibilidad o de la devaluación, y ensayó como posible salida una combinación de ambas. De no concretarse, la tensión cambiaria seguirá el rumbo de “desorden de la economía”. “Es mucho pedir un saldo exportador si te pagan $80 por dólar, cuando en el mercado vale $200. Es muy difícil no restringir importaciones cuando se paga a $100, pero a la vez genera muchos problemas en las cadenas de suministros por la falta de repuestos, de insumos y de productos”, alertó.

Christian Buteler, analista financiero, advirtió que “la brecha del 90% hace que muchos actores crean que existe una pronta devaluación del dólar oficial”, lo que provoca “un atraso de las liquidaciones y el apuro de las importaciones”. “Incluso, se deja de vender por desconocimiento de los precios para reponer la mercadería”, predijo.

Para Buteler, una vez superadas las elecciones, desde diciembre se retornará al camino del 2020, “cuando el dólar y la inflación subían de la mano”. “En la actualidad hay una inflación del 3,5% y un crawling peg del 1% en el dólar. En diciembre se acortará, aunque no será a cero. Pero en enero estará casi a la par”, anticipó.

Ariel Maciel

BAE Negocios