7 de December de 2021

Duro impacto de la pandemia en la niñez paraguaya

Entre 2019 y 2020 la pobreza infantil en Paraguay pasó del 32,5% al 36,3% del total de niños, niñas y adolescentes.

La primera infancia ha sido especialmente afectada por la pandemia, con un aumento de 31,4% a 36,7% del total de niños y niñas con hasta cuatro años de edad en situación de pobreza.

“Ello implica que, durante la pandemia, un mayor número de niños y niñas ha iniciado su ciclo de vida partiendo de condiciones básicas de desarrollo más desiguales e insatisfechas”, indicó Rafael Obregón, representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en Paraguay

“La pandemia también ha tenido impactos regresivos sobre la salud de la población infantil. Según el Ministerio de Salud Pública (MSP) se ha registrado una reducción de 36,4% en el número de consultas médicas dirigidas a la totalidad de la población, tendencia que, de nuevo, ha sido notoriamente superior entre la población infantil, con una reducción del 50,3%”, expuso citando cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE).

La cuestión tiene también impacto en la salud mental. El 47% de los participantes de una consulta realizada en el país por la Unicef respondió que se siente “inseguro” sobre el futuro, mientras que el 31% dijo ser “positivo” y el 6%, “pesimista”. Además, el 53% señaló que el último año estuvo “muy preocupado” por su salud mental

Niñez en calle

El viceministro de Protección Integral del Ministerio de la Niñez (Minna), Eduardo Escobar, estimó que unos 3 mil niños están en situación de calle en Asunción y el Departamento Central, las áreas que concentran más de la mitad de los 7 millones de habitantes que tiene el país.

Lo duro del caso es que la estructura estatal es exigua para contener el problema: “Tenemos cinco centros (albergues), cada uno de ellos con un componente diferente de abordaje. Hasta hoy en día un solo municipio habilitó un centro, que es Encarnación”, dijo en una entrevista con el diario Ultima Hora.

De acuerdo al organigrama estatal paraguayo, la atención de la niñez tiene carácter municipal y es responsabilidad de las Consejerías Municipales por los Derechos del Niño, la Niña y el Adolescente (Codeni).

En la práctica, ello no ocurre.

“El Ministerio no se puede convertir en una super-Codeni. Es momento en que los candidatos a intendente hagan las propuestas con respecto a los programas de protección de la niñez”, planteó Escobar durante la última campaña en miras a los comicios municipales celebrados a comienzos de octubre.

Obregón, el representante de Unicef, hizo lo propio en una carta que hizo pública en la ocasión en la que recordó que la brecha de acceso a la educación también se ha elevado.

“Según el Ministerio de Educación (MEC) actualmente 705.000 estudiantes, el 46% del total de matriculados, siguen asistiendo a las clases a distancia, con todos los desafíos estructurales de conectividad que ello implica”, señaló.

Agregó que “el país urge de políticas públicas e inversión a nivel local que coloquen a la niñez en el centro de estas, pero también es fundamental fortalecer procesos de participación ciudadana y juvenil que faciliten el monitoreo y control social a lo largo de la gestión de las autoridades elegidas”.

“Son dos caras de la misma moneda. Para los nuevos alcaldes, un gran desafío será asegurar que niños, niñas y adolescentes de sus municipios accedan a servicios básicos de calidad y cuenten con oportunidades de participación y desarrollo integral”, pidió.

La idea es que las municipalidades puedan “elaborar programas y comprometerse con inversiones municipales sostenibles destinadas a la infancia es una demostración de compromiso con los valores de equidad y democracia a la que invitamos a las autoridades próximamente electas. Ser un Municipio Amigo de la Niñez y Adolescencia es realmente apostar por el futuro”, apuntó Obregón.

Unicef firmó el 18 de octubre pasado un acuerdo para la realización de la “Encuesta de indicadores múltiples por conglomerados” (MICS), que se haría en 2023 para medir los avances del cumplimiento de los derechos de la niñez y la adolescencia, así como los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, de modo a evaluar las políticas públicas dirigidas a la infancia.

Trabajo, drogas y derechos

A su turno, Mariela Gómez, coordinadora de la Comisión de Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil (Conaeti), recordó con datos del 2011 que el 22% de los niños, niñas y adolescentes del país se encuadran en la categoría de trabajo infantil y en el 97% de los casos, se trata de trabajo infantil peligroso.

Según la “Encuesta de actividades de niños, niñas y adolescentes” se consigna que la mitad de los niñez se desempeñan en el rubro de la agricultura, ganadería y pesca; el 20% en comercios, restaurantes y hoteles; el 17% en servicios comunales, sociales y personales; el 8% en industrias manufactureras; y el 5% en construcción.

Visibilizando otro problema, la ministra de la Niñez y la Adolescencia, Teresa Martínez recordó que: “El acceso que los niños tienen a las drogas es un tema que se debe solucionar», y mencionó una serie de políticas de abordaje que se vienen desarrollando con éxito dispar.

Entre tanto, niñas, niños y adolescentes exigieron a autoridades de diferentes instituciones del Estado que sus voces sean escuchadas y sus derechos respetados. “Nuestros derechos no pueden ser postergados: tenemos derecho a estudiar, a alimentarnos, la educación y la salud deben ser para todes”, indicaron durante el lanzamiento de la Campaña “XXVII Semana por los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, edición 2021”, en agosto pasado.

Allí aportaron esta serie de datos con apoyo del Observatorio sobre Políticas Públicas y Derechos de la Niñez y la Adolescencia (CDIA Observa) elaborados en base a datos oficiales proveídos por 10 Organismos y Entidades del Estado (OEE):

Se estima que, en el 2020, la población total del Paraguay fue de 7.252.672 habitantes.
35 de cada 100 son niñas, niños y adolescentes, lo que representa un total de 2.504.068 personas.
49% son niñas y adolescentes mujeres, 51% son niños y adolescentes varones.
La población de 0 a 17 años se distribuye de la siguiente manera: 0 a 4 años (28,4%); 5 a 9 años (27,6%); 10 a 13 años (27,6%); 14 a 17 años (16,2%).
El mayor porcentaje de niñas, niños y adolescentes a lo largo del territorio nacional se concentra en estos departamentos: Central (28.63%), Alto Paraná (11.93%), Itapúa (8,96%) y Caaguazú (8.27%).
1 de cada 2 personas de pueblos indígenas tienen entre 0 a 17 años de edad. La población indígena se concentra en Presidente Hayes, Boquerón y Canindeyú.

Situación económica

De cada 10 niñas, niños y adolescentes, 4 vivían en situación de pobreza (extrema y no extrema) en 2020.
Los departamentos con más niñas, niños y adolescentes en situación de pobreza son: San Pedro (52,0%); Caaguazú (47%) y Caazapá (40,9%).

Salud

La desnutrición crónica afectó al 10,9% de las niñas y niños de 0 a 5 años.
45 niñas y niños fallecieron por desnutrición severa entre los años 2018 y 2019.
La desnutrición fue el motivo de consulta del 27,7% de las niñas y niños de menos de 5 años que asistieron a los servicios públicos de salud en 2020.
En promedio, por mes, 7 niñas, niños y adolescentes de 0 a 18 años han sido diagnosticados con VIH en el 2019.
El promedio de niñas y niños con un esquema de vacunación completo para su edad pasó de 73% en 2019 a 40% en 2020.
En los departamentos de Alto Paraná y Central se registraron 123 partos de niñas de entre 10 y 14 años, en el año 2020.
En Paraguay, los nacidos vivos de niñas y adolescentes de 10 a 19 años equivalen al 13,5% de todos los nacidos vivos del país.
En 2020, 10 niñas de entre 10 y 14 años fueron madres por segunda vez.
2.273 adolescentes de entre 15 y 19 fueron madres por segunda vez en 2019.
280 adolescentes de 15 a 19 años fueron madres por tercera vez y más, en 2019.

Educación

Al 2020, cerca de 1.448.590 niñas, niños y adolescentes estaban matriculadas y matriculados en el nivel inicial, escolar básica y media.
En 2020, el 78,6% lo hacía en escuelas públicas (aproximadamente 1.138.440 niñas, niños y adolescentes).
En 2020, el 49% de matriculaciones eran de mujeres y el 51% de varones.
En el año 2020, 212.217 adolescentes y jóvenes de 15 a 19 años no asistían a una institución de enseñanza educativa formal; el 43% dijo que se debe a razones económicas.
El 49,4% de adolescentes indígenas, entre 14 y 17 años, no reportaron asistencia a ningún tipo de institución educativa formal, en 2017.

Protección de derechos

Entre los años 2008 y 2020, el Ministerio Público (Fiscalía) ha recibido en promedio 11,4 denuncias de hechos punibles contra niñas, niños y adolescentes por día, totalizando 49.964 casos. La mayoría se dan en el entorno familiar inmediato.
En 2020 se recibieron 10.633 denuncias de hechos punibles contra niñas, niños y adolescentes; las cuales eran: Deber alimentario (44,6%), Abuso sexual, 0 a 13 años (25,4%), Maltrato (13,0%). Pornografía (8,5%), Estupro (6,0%).
3.372 de las denuncias se refieren a violencia sexual a niñas, niños y adolescentes en.2020, 935 casos menos que en 2019, año con más casos registrados en diez años.

Acceso a la justicia

4.746 hechos punibles por incumplimiento del deber alimentario fueron registrados en 2020 por el Ministerio Público: 30,9% de todos los casos son en Central. En todo el país se tiene un promedio de 12,9 denuncias por día por incumplimiento del deber alimentario.

Jorge Zárate

América XXI