19 de September de 2021

Dura negociación paritaria en el numeroso gremio de Comercio

Los Mercantiles pretenden sumar 10% a su acuerdo original. Mientras tanto el panorama de mejora de sueldos sigue en relación al aumento de precios, sobre todo en alimentos.

Además apremiando aquellas órbitas de trabajadores donde el único dato duro, en rigor o cercanía al 40%, se traza en la pérdida de poder adquisitivo que sufrieron en los últimos años, incluyendo allí el tiempo donde nadie esperaba la crisis del coronavirus.

El sindicato de Comercio desarrolla una pulseada firme para sellar su paritaria 2021. Los mercantiles pidieron agregar un 10% en su revisión del 32% que acordaron oportunamente. El reclamo gremial incluye regresar a la mesa de discusión, que contempla a más de 1.200.000 trabajadores y trabajadoras, en enero de 2022. En la reunión presencial de este jueves no hubo acuerdo y se fijó una nueva audiencia para el lunes a las 14. Las empleadoras pretenden firmar por una cifra fija y no remunerativa, es la tesitura de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), la Confederación Argentina de la Mediana Empresa ( CAME) y la Unión de Entidades Comerciales Argentinas (Udeca).

El número y modo que maneja el sindicato, de concretarse, dejaría ese convenio dentro del piso de la pauta salarial que a la fecha es del 40%, con el valor agregado de mantener abierta la revisión. El resguardo de esa inquietud se cifra en el incremento sostenido de precios, que para algunas consultoras privadas no estará en menos del 47% para este año.

El mismo fue rubricado el 26 abril en 4 cuotas, con revisión en enero: 8% en mayo, 8% en septiembre, 8% en enero de 2022 y 8% en febrero de ese año. Con esos incrementos, en marzo los básicos de convenio llegarían a $74.733, sin contar los adicionales. En la mensura de los sindicalistas mercantiles y sus asesores económicos se considera, como dato imposible de evitar en cualquier proyección salarial, que en junio la inflación acumuló 50,2% interanual..

Con esas variables la reapertura paritaria fue solicitada formalmente a inicios de este mes, por escrito al ministro de Trabajo, Claudio Moroni. Es un secreto a voces que por estas semanas y en varios rubros de actividad más allá de Comercio -tanto en ámbitos gremiales como empresarios- se percibe la impronta de patronales firmes para restringir porcentajes bajo lo que denominan como la «tónica o cláusula Funes de Rioja «. Remiten así a la férrea resistencia del mandamás de la UIA para cualquier mejora de sueldos considerable u otros derechos laborales.

«Ese perfil suele alentar tendencias, el perfil empresario también tiene sus referencias no es novedad», deslizaron fuentes sindicales a BAE Negocios. El panorama de mejora de sueldos sigue en relación al aumento de precios, sobre todo en alimentos, y además apremiando aquellas órbitas de trabajadores donde el único dato duro, en rigor o cercanía al 40%, se traza en la pérdida de poder adquisitivo que sufrieron en los últimos años, incluyendo allí el tiempo donde nadie esperaba la crisis del coronavirus.

Luis Autalan.

BAE Negocios.