Charo Bogarín «Los medios no forman opinión, la manipulan»

La cantante de Tonolec, Charo Bogarín, se indigna por la corrupción en la política y la actualidad de los más desprotegidos. Uno de sus orgullos: «Ser referente de las mujeres de nuestra tierra».

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Charo Bogarín es parte del dúo Tonolec. Desde allí fusiona la música electrónica con el canto originario de las etnias toba y guaraní, haciendo honor a sus raíces. La autora, compositora y cantante nació en Clorinda, Formosa, pero gran parte de su vida la pasó en el Chaco. Y hoy elige el aire marplatense para sus tiempos libres. Sintió en carne propia el terrorismo de Estado en la última dictadura militar.

Cuando tenía tres años, su padre, que era militante peronista, fue desaparecido. Ese hecho marcó su vida para siempre. Desde allí empezó una búsqueda incesante. Hizo danza desde chica y soñó con ser bailarina profesional, trabajó en una redacción como periodista y finalmente encontró su lugar de expresión en la música. Y ya de grande se enteró de que su tataraabuelo era un cacique guaraní.

– ¿Qué sentís ante el festejo del bicentenario de la Independencia, teniendo en cuenta la opresión que siguen sufriendo los pueblos originarios?

– Creo que todavía tenemos una deuda pendiente con nuestros pueblos, de reparación histórica, y quizás en estas fechas una deba preguntarse de qué manera incluir en esta celebración a todos los sectores que contribuimos a tener una identidad propia como argentinos. Habrá que ver en cada punto de nuestro país y en los lugares más emblemáticos de estos festejos patrios, de qué manera se hace honor a estos valores de libertad política e independencia económica, con  premisas integradoras y revolucionarias que hablarían de ser un país verdadero, un país que mira hacia adentro y defiende su sangre, su territorio, con paradigmas y valores propios de nuestra región.

– ¿Crees que sus luchas se hicieron más visibles para el resto de la sociedad?  

– Ya hace unos años atravesamos un estadío diferente de nuestros pueblos originarios, donde se nos hizo notar que son parte activa de nuestra sociedad y no sólo son material de estudio de un manual que encima los expone como bárbaros. Hace más de una década han pasado de ser invisibles a tener una voz, una fuerza propia, se realzó y difundió su cultura a través de múltiples acciones productivas con sus tejidos, sus artesanías y su música. Este fenómeno solamente se pudo dar en un contexto político que lo propició, que propagó ese mensaje.

Ahora que tienen llegada a ciertos lugares de poder van a tener que encontrar la fortaleza para que no los corrompan aquellos oportunistas que solamente usan estas temáticas de mucha sensibilidad social como trofeos de guerra pasajeros y no les ofrecen al final del camino propuestas de fondo para sus problemas territoriales o sociales. Al final de esta década han terminado fortalecidos. Deberemos observar a estas nuevas gestiones y rumbos políticos, si esta visibilización se profundiza o no.

– ¿Qué rol crees que tuvo la mujer originaria en la historia de su propio pueblo?

– Hay historias de mujeres indias como las mujeres guaraníes que han levantado una nación entera después del brutal asesinato de sus hombres en la desproporcionada guerra de la Triple Alianza. Allí las mujeres pasaron al frente. En casi todas las sociedades la mujer siempre tiene un rol fuerte aunque muchas veces tirado a menos por costumbres machistas o solapadas en un cuidado extremo a la mujer donde ésta, por intocable o sagrada, pierde voz, voto y presencia en las decisiones que son parte de lo terrenal, del ámbito masculino. Me parece un gran avance lo que se ha generado con esta proclamación a viva voz de Ni Una Menos, exponiendo a la luz del día los casos numerosos de violencia de género que tenemos en nuestro país.

– ¿Qué lectura haces de la actulidad política y social del país?   

– Estamos en tiempos realmente convulsionados. Quienes creemos en un modelo de país, estamos decepcionados de que coexistan políticas que tanto tiempo hemos esperado que se pongan en práctica con una corrupción descarada y desmedida. No hay consuelo de ningún lado. Salimos de un modelo de país con pilares como la justicia social, con integración y pluralidad, con industrialización y tecnología, embarrado por hechos de corrupción. A su vez estamos insertos en otro modelo nacional de país, totalmente opuesto al que deseamos la mitad de la población Argentina, que combaten a capa y espada la corrupción de quienes se fueron -espero que también combatan la propia porque seguramente la habrá- propendiendo una cacería de brujas desmedida pensada para la prensa y el marketing, pero que a su vez no pronuncia medidas dirigidas al bienestar de la población en general, mucho menos de los necesitados y por ende más desprotegidos. Uno quisiera que las cosas se hicieran bien de un lado u otro porque los gobernados somos todos y por lo tanto los beneficiados o perjudicados somos todos al fin de cuentas. Los políticos debieran ganar como nuestros docentes, y ahí veríamos quienes están en sus cargos por verdadera vocación y no por ansias de poder.

– ¿Qué otras situaciones te preocupan?

– Me preocupa enormemente la deforestación de todo nuestro medio ambiente. La tala desmedida de los montes de la zona del Impenetrable son moneda corriente. Me preocupa que nunca sean suficientes las denuncias de las organizaciones no gubernamentales, de los vecinos, de los ambientalistas, de las fundaciones ecológicas para detener estos avances desmedidos en pos de un falso desarrollo o progreso. Son visiones cortas de empresarios y políticos. Son decisiones egoístas y materialistas en detrimento de la salud de nuestro ecosistema. Tienen que haber un serio compromiso por parte de nuestros gobernantes para frenar el avance de estas violentas acciones contra nuestro medio ambiente.

– Antes de dedicarte a la música trabajaste como periodista, ¿cómo influyen los medios de comunicación en la opinión pública?

– Como consumidora de noticias opino que somos víctimas en estos momentos de la manipulación mediática y de las opiniones absolutistas y tendenciosas de nuestros periodistas. Instalan una opinión en vez de darnos herramientas para que tengamos criterio de discernir ante la información brindada. Se ha perdido el espíritu del periodista. No forman opinión, la manipulan. No educan, entorpecen la visión. Nos meten opiniones en la cabeza. Así de jugados estamos. Los medios de comunicación promueven contenidos basura alentando el cholulismo, el entretenimiento bizarro, embruteciendo a la sociedad, a la cual debieran apuntar a despertarla y educarla. Pienso que es difícil resistir estos embates, estos falsos derroteros diarios donde escuchamos cuanta opinión haya al aire, como si fueran verdades sagradas. Todos sabemos que no estamos atravesando una época de oro en la comunicación social y su verdadero sentido se ha perdido de momento, que es el de ser una herramienta alumbradora para la sociedad en la que están inmersos.

– Tu padre, Francisco Pancho Bogarín, fue un dirigente reconocido en el peronismo de los 70. Su desaparición durante la última dictadura militar es parte de nuestra historia reciente. ¿Qué impotancia tuvo ese hombre en tu vida?

– Mi padre entregó su vida a la lucha social y su desaparición marcó la mía para siempre. Por la enseñanzas de mi madre, mi hermana mayor y yo pudimos transformar ese dolor en un aprendizaje. En lo personal, lo traigo en canciones cada vez que puedo, manteniendo su memoria viva. Esta es una buena fecha para recordarlo porque fue un dirigente político de ley y vocación, que no alcanzó a corromperse, quizás por la corta edad a la que desapareció – tenía 30 años- quizás porque estaba en su espíritu ser un político de hecho y derecho. Creo que si viviera sería ese dirigente que todos estamos esperando.

– ¿Qué energías fluyen e interactúan con vos cuando estás en el escenario?

– Las fuerzas de la creación, de la enunciación, de lo ancestral y de la sangre nativa. Creo que el canto es una herramienta poderosa de transformación, no solo para el que la escucha sino para quien lo emite. En ese punto actúan factores mágicos porque una siente que es un canal, una vía entre dimensiones por donde atraviesan energías que superan toda inteligencia.

– ¿Cuál es el mensaje que brindas con tu canto?

– Intento que sea sanador, integrador, concientizador y que alegre el espíritu, que mi mensaje despierte el interés por ciertos lugares que abordamos como el amor, la tristeza y alegría, la memoria sobre nuestra historia, el compromiso hacia sectores que ignoramos, desfavorecidos por los tiempos que corren, sacados de la historia como si fueran una mancha de tinta en un papel.  Me gusta mucho que quienes nos escuchan salgan fortalecidos. Me gusta ser referente de la mujeres de nuestra tierra, de lo nativo, de lo originario. A través del canto poder dar fuerzas, esperanzas, eso es importante para mí desde el lugar en donde me toca estar.

Mariana Aquino

Cítrica – Cooperativa Ex Trabajadores del Diario Crítica

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