Ahora a pagar la fiesta, por Jorge Mielniczuk

Ahora a pagar la fiesta, por Jorge Mielniczuk

¿Adónde fueron a parar los más de cien mil millones de dólares? ¿En qué cuenta, bolsillo o país están los miles de millones de dólares con los que la Argentina se endeudó? No se construyeron escuelas, hospitales, viviendas ni rutas con los miles de millones que llegaron en préstamo.

Es evidente que fue para financiar las tasas altas de intereses bancarias y la demanda de dólares, con lo que se financió la bicicleta financiera y la fuga de capitales.

Según los datos, también se podrá ver con claridad los intereses que defienden algunos grupos mediáticos y por qué actúan de determinadas formas. Obviamente, defendiendo sus intereses económicos y los grupos económicos.

El Grupo Clarín, Techint, Arcor, Pampa Energía y Aceitera General Deheza están entre los mayores responsables de la fuga de capitales durante el gobierno de Mauricio Macri. La fuga de 86 mil millones de dólares arroja -según el informe- una notable concentración en unos pocos actores económicos Según el informe presentado por el Banco Central, a lo largo de los últimos cuatro años se fueron del país 86 mil millones de dólares.

La formación de activos en el exterior -como se denomina técnicamente a la fuga de capitales- fue una operación legal entre diciembre de 2015 y de 2019. La salida de esos millones fue amparada y promovida desde el Gobierno nacional tal como lo evidenció un informe del Banco Central de la República Argentina.

Decía por estos días el ministro de economía Martín Guzmán, antes de lograr el acuerdo con los acreedores de la deuda argentina, que «No hay deudor irresponsable sin acreedores irresponsables», lo que marca claramente que existieron complicidades y negociados.

Argentina, en el año 2016 volvió a acceder al mercado de crédito internacional y empezó a endeudarse a tasas del 7 por ciento anual en dólares, cuando el mundo pagaba tasas cercanas a cero. Esta es la prueba más contundente de la existencia de negociados en torno a la toma de la deuda que siempre tiene un grupo de gestores, con el consiguiente pago de comisiones, un punto porcentual o dos y más, como en el caso argentino, hacen la gran diferencia.

Por ejemplo, el diario Clarín, la semana pasada cuando no se cerraba el acuerdo con los acreedores, se pusieron tan nerviosos que llegaron publicar en tapa del diario “Que, por tres dólares, Argentina entraría en default”, fácil de entender, ¿no?

No se trataba de tres dólares, se discutían y disputaban una diferencia de miles de millones, pero la “información” tenía también el objetivo de mantener al tanto de las negociaciones de la Argentina, con los acreedores que dejó el gobierno Macrista, y que sus seguidores y militantes esperaban que fracasará, mientras el ex presidente se pasea por Francia, mientras millones de argentinos pagamos los platos rotos de la fiesta de otros por del endeudamiento y la fuga de capitales obtenidos de préstamos en dólares que hoy pagamos algunos.

Es otra la realidad misionera

Las regiones económicas estables, que tuvieron una visión futurista de las nuevas tecnologías y la necesidad de incorporarlas juntamente con los nuevos conocimientos educativos y científicos, que han cuidado y priorizado la salud, evitando la propagación del COVID-19, son las que más rápido pueden comenzar a movilizar sus economías, sin bajar los brazos y trabajando en los dos frentes, que son la pandemia y la economía, que, para el caso de Misiones, se agrega la problemática del dengue.

En la provincia, desde un comienzo de la pandemia, el gobernador Oscar Herrera Ahuad, tomó determinaciones importantes, que en un principio despertaron críticas, que el tiempo las fue transformando en elogios, como fue suspender las clases y establecer la obligatoriedad de usar el barbijo, que luego se convirtió en ley a partir de un proyecto presentado por el diputado Hugo Passalacqua.

Muchas de las medidas sanitarias que se tomaron, algunas consideradas exageradas y resistidas, criticadas como poco inteligentes, mantuvieron a la provincia con pocos contagios y prácticamente sin circulación viral, más allá de que desde el Ministerio de Salud Pública de la provincia se declarara la circulación viral por algunos casos en los que no se pudo determinar la existencia de nexo epidemiológico.

Los pocos casos y contagios existentes en la provincia de Misiones llevan a que incluso se despierten sospechas de que en la provincia hay muchos casos de COVID-19, y se los oculta, no se informan. Esto teniendo en cuenta lo que ocurre en otras provincias, como Capital Federal, la provincia de Buenos Aires y otras, que de no tener casos pasaron a tenerlos en forma alarmante, como es el caso de Jujuy y Mendoza, Córdoba, Río Negro, entre otras, máxime si miramos lo que ocurre en Brasil, y en particular, en la zona de frontera con la provincia, las evidencias de que existe un intercambio comercial clandestino de diferentes productos, es obvio que existe un contacto físico fluido, a muchos mal pensados y con el ánimo de no reconocer y descalificar las acciones sanitaristas de la provincia recurren a sembrar las sospechas de que se ocultan los casos en Misiones, y se trata de la misma mala gente de siempre.

En materia económica, la permanencia de los programas Ahora Misiones desde hace 4 años, que comenzó con el fuerte incremento del pan, que se hacía restrictivo para los sectores más humildes, siguiendo por los programas ahora góndola, carne, bienes durables y el más reciente en gastronomía para facilitar la recuperación económica de los sectores de restaurantes, pizzerías, bares, entre otras actividades vinculadas al sector gastronómico provincial, favoreciendo no solamente a los consumidores, aliviando el costo mensual del sector asalariado, sino que permite un movimiento constante de los niveles de consumo, para que no decaigan y lograr mantener con ello el empleo, incluso con la posibilidad de incrementarlos, además de mantener el circulante de dinero dentro del ámbito local y provincial, evitando que la masa del dinero circulante se escurra del ámbito provincial.

A esta iniciativa se le incorporó la billetera virtual, con la cual se pretende simplificar el uso del dinero en forma virtual, agilizando los movimientos en compra de diferentes bienes y servicios, con acreditaciones instantáneas, disminuyendo los costos de comercialización.

Es un modelo que se está imponiendo en el mundo y que aceleró su implementación con la pandemia, que junto a las ventas online vinieron para quedase en esta nueva modernidad.

Y la gestión provincial desde hace algunos años viene incorporando desde diferentes áreas educativas y del conocimiento, como desde el área económica, productivo e industrial, herramientas que le permiten afrontar en forma diferente la pandemia y la crisis económica global, haciendo que la realidad que hoy vive Misiones y su gente sea diferente a la que se vive en otras provincias.

Jorge Mielniczuk

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