10 de agosto de 2020

Acorraladxs, por Silvia Risko

Acorraladxs, por Silvia Risko

Nada más impresionante que ver a un animal -doméstico o salvajesentirse acorralado. La transformación es feroz y aterradora. El dulce y tierno gatito, la encantadora coneja, el perro leal, el loro parlanchín, se transforman en bestias indómitas, con reacciones violentas indescriptibles cuando se sienten amenazados por un peligro real.

Patean, muerden, arañan, golpean, destruyen, lastiman sin miramiento ni control. Se saben acorralados, tienen miedo y ese es su mecanismo natural de defensa.

Actitudes similares las podemos encontrar en algunxs seres humanos, y más si tienen la “cola sucia”, algo -o mucho- que esconder.

El miedo a ser descubiertos por la justicia y expuestos ante la sociedad potencia su violencia y agresión. Mienten, inventan, agreden, ejercen e incentivan violencia (en todas sus formas), pretendiendo confundir al imaginario colectivo y así asegurar, en el revoltijo, su impunidad.

Es el caso de Patricia Bullrich, que con su agresión y desprecio hacia la sociedad, el Estado y la política, utiliza la estrategia de “politizar muertos” responsabilizando a sus enemigos políticos, los Kirchner, por sus muertes.

Lo hizo con Mariano Martínez, militante asesinado en el 2010, con Alberto Nisman, fiscal de la causa Amia en el 2015 y ahora lo hace con el homicidio de Fabián Gutiérrez, actualmente investigado por la justicia.

Para Patricia todo vale con tal de levantar polvareda y distraer de lo importante: las gravísimas causas de espionaje ilegal del gobierno de Mauricio Macri, violando todos los derechos constitucionales que podamos imaginar y en la cual están involucrados parte del sistema judicial, político, institucional, medios de comunicación y comunicadores.

Alfredo Cornejo, actual presidente de la desteñida UCR, sigue la misma estrategia, demostrando ser obediente a las bajadas de líneas sin iniciativa propia.

Lleva al barro -donde vale todo- el caso de Gutiérrez declarando que es un “crimen vinculado al poder kirchnerista” tratando de ensuciar a la vicepresidenta y líder política, Cristina Fernández.

Acorralados por los hechos que salen a la luz diariamente -en los cuales han dejado los dedos marcados cual improvisados o impunes- y furiosos por pérdida de poder, usan la estrategia de los teros, confundir con el ataque para proteger el nido, que en este caso -el nido- no tiene pichones sino cruentos e inescrupulosos caranchos que viven de la carroña o, como en este caso, del empobrecimiento del pueblo.

Mala combinación, el miedo y la ira, pero sólo son peligrosos si nosotros, la sociedad, permitimos que nos confundan y distraigan de lo importante: la desprotección que tenemos todxs ante un poder judicial, con jueces y fiscales nacionales, que no nos garantiza el cumplimiento de su función, la de impartir justicia, actuar con independencia política y responder únicamente a la búsqueda de la verdad con transparencia, celeridad e idoneidad.

Garantizar el estado de derecho, fortalecer nuestra imperfecta democracia y usar a la política como la más noble herramienta de transformación social, es responsabilidad de todxs.

Silvia Risko

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