Cocaleros peruanos protestan por erradicación de sus cultivos

El Ministerio del Interior no ha cumplido con la promesa de suspender la erradicación de los cultivos de coca, denuncian.

Los agricultores cocaleros en el sur de Perú realizan desde este miércoles hasta el viernes un paro en protesta por la política de erradicación de cultivos llevada a cabo por el Gobierno de Pedro Castillo.

El secretario general de la Federación de Productores Agrarios del Valle de los Ríos Apurímac y Ene (Fepavrae), Ever Romero, había anunciado desde hace un mes que “mientras no haya un pronunciamiento del Gobierno, nos vamos a un paro indefinido”.

Fepavrae es una organización que agrupa a cerca de 20.000 agricultores de 16 distritos ubicados en los departamentos sureños de Cusco y Ayacucho, los cuales demandan el cese de los programas de erradicación.

Romero ha dicho que si no se resuelve el problema, o al menos se inicie una mesa de negociación entre los agricultores y el Gobierno, llevarán la protesta hasta la capital, Lima.

El Valle de los ríos Apurímac y Ene es una zona rural con mucha presencia de cultivos de hoja de coca que, según sostiene el Gobierno, muchos son usados para la elaboración de cocaína.

La Fepavrae había solicitado el retiro del personal del Ejército peruano y acusaba a la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) de no haber podido articular la reducción gradual, concertada y voluntaria de la plantación de hoja de coca a través de un pacto social.

De acuerdo a Romero Aguirre, si bien los productores cocaleros han estado trabajando en entregar las 1.000 hectáreas de plantación que solicitaba el gobierno, han sentido lo que llamó “una clara provocación” por parte del Gobierno.

En ese sentido, el dirigente cocalero, expresó que “el reclamo es justo [porque] ha habido una erradicación compulsiva entre Tambo, Ene y El Progreso. A pesar de la crisis económica, nuestros hermanos agricultores están sobreviviendo con la poca plantación que tienen..

En general, los agricultores cocaleros piden la erradicación concertada y gradual de los cultivos, de manera que se pueda dar paso a cultivos no considerados ilícitos.

Según la Fepavrae, una reducción de cultivos que no sea gradual y concertada afecta los medios de sustento económico de los cocaleros y señalan, en particular, un contexto de crisis pues, desde el año 2017, el precio de la hoja de coca se ha venido reduciendo.

El año anterior, el Gobierno peruano destinó el equivalente de 52,3 millones de dólares para impulsar cultivos alternativos en favor de cerca de 8.500 familias de agricultores del Valle de los Ríos Apurímac y Ene.

teleSUR