La campaña de una internacional neonazi que anticipó el atentado a CFK

Reclutan a jóvenes y amenazan a distintos colectivos a través de las redes sociales. La simbología y el uso de redes privadas para la comunicación. Qué es la Atom-Waffen y cómo actúa su filial local.

En mayo del 2021, un importante referente de la comunidad LGTBI de la ciudad de Mar del Plata comenzó a recibir una serie de amenazas por mensajes privados a sus redes sociales.

En un principio le restó importancia, ya que años atrás, él mismo había sido víctima de un ataque por parte de Bandera Negra, una agrupación neonazi que en 2018 sería la primera en la historia en ser condenada por crímenes de odio.

Aquel caso dejó al referente ultranacionalista Carlos Gustavo Pampillón al borde de un juicio por liderar «un grupo de personas que, en forma organizada reivindican idearios nazi fascistas a través de la fuerza».

Pero esta vez los mensajes intimidantes provenían de CABA y eran de una organización llamada AWDA (Atom- Waffen División Argentina), un grupo basado en la supremacía racial que incita a matar políticos, perseguir o eliminar homosexuales y combatir la inmigración.

Lo curioso es que hasta el año pasado contaban con tan solo 51 seguidores en Instagram, muy poco si tenemos en cuenta que la AWD se encuentra en foros internacionales y que desde hace por lo menos dos años tiene una representación en la Argentina.

En los mensajes, además de amenazas de muerte y dibujos degradantes, enviaban una serie de afiches que formaban parte de la gráfica que por entonces pegaban por las calles de Buenos Aires. En el primero de ellos, con el título «Acelera tu odio», se podía ver un sol negro, el mismo símbolo que tiene tatuado en su codo Fernando Andrés Sabag Montiel, el atacante de Cristina Fernández de Kirchner, que casualmente es el mismo que llevan los nazis ucranianos del Batallón Azov y que forma parte de la simbología instaurada durante el Tercer Reich por el Jefe de las SS, Heinrich Himmler.

En el segundo y bajo la leyenda «Hacé Patria – Matá a un político», está graficada la misma imagen que se transmitió en vivo cuando Montiel gatilló dos veces en el rostro de la Vicepresidenta de la Nación. Como si el agresor hubiera emulado aquello que deseaba la Atom-Waffen Argentina hace exactamente un año atrás.

El odio como bandera

La Atom-Waffen, al igual que otras organizaciones profascistas, cuentan en muchos casos con recursos económicos y mediáticos que les permiten captar a través de las redes sociales sus seguidores. La utilización de Instagram, salones de chat en Telegram o la del servidor Proton Mail, un servicio de correo electrónico privado que promete a sus usuarios mayor privacidad y la posibilidad de no ser «espiado», son herramientas esenciales no sólo a la hora de reclutar nuevos adeptos, sino de planificar acciones concretas.

Estas agrupaciones buscan personas jóvenes, por lo general con problemas económicos, de sociabilización, o incluso cognitivos y los incentivan para cometer distintos delitos. Luego, muchas de estas bandas, bajo el mando de alguien con mayores conexiones, terminan siendo el «brazo armado» o parapolicial de determinados sectores del poder político y económico. Utilizados a veces incluso para «copar» actos o realizar falsos escraches.

Tal como sucedió en octubre de 2014, cuando el referente ultraderechista marplatense Carlos Gustavo Pampillón (creador del Foro Nacional Patriótico) irrumpió a golpes de puño junto a una patota skinhead en el Concejo Deliberante durante una sesión donde se discutía la destitución de la entonces Presidenta del Concejo, Vilma Baragiola. En pocas palabras, el mismo sistema los crea cuando excluye a muchos de ellos para que después los sectores más reaccionarios de la derecha los utilicen como mano de obra barata.

A nivel internacional, la Atom-Waffen Division, está considerada responsable de al menos ocho asesinatos y está conectada con la FKD – Feuerkrieg Division (División de Guerra de Fuego). Su líder, un usuario de chat conocido como HeilHitler8814 que se hacía llamar «Commander», fue identificado como un joven de 13 años que aún vive con sus padres en Estonia y planificaba los atentados a través de las plataformas de mensajerías de los juegos online.

La estructura de liderazgo de AWD se erosionó entre 2017 y 2019, después de que uno de los fundadores originales supuestamente asesinara a dos de sus colaboradores y el otro fundador fuera condenado por posesión de explosivos. Pero en enero de 2022, apareció nuevamente en Telegram, la misma red que utiliza Montiel, interactuando con países como Argentina y mostrando videos de un entrenamiento paramilitar conjunto entre AWD y The Base (una red neofascista).

Entonces, ¿son Sabag Montiel, su novia y amigos parte de un grupo reclutado alguna vez por una organización para cometer delitos de odio? ¿Fueron operados o incitados en algún momento por la AWD u otra agrupación filo nazi? Son preguntas que deberá responder la investigación judicial, pero es claro que bajo una cultura odiante que sobrevuela las redes, los medios y gran parte del discurso político, son cada vez más los jóvenes que terminan militando bajo un pensamiento nazi fascista que se alimenta en gran medida del lema «Son ellos o nosotros»

Juan Marco Candeloro

Tiempo Argentino