CELAC, UNASUR y el Trípode México, Brasil y Argentina

CELAC empoderada como organismo ‘sombrilla’ en AL. Reimpulso de UNASUR y Brasil. Flexibilización institucional. Agilización en la toma de decisiones,evitando el veto por regla del consenso.

La aspiración argentina de renovar su mandato. El trípode virtuoso México/Brasil/Argentina.

Argentina recibió el 18 de agosto en Buenos Aires, en su carácter de presidente pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), a los coordinadores nacionales de las 32 naciones que integran el organismo.

El mismo día el Palacio San Martín organizó un seminario internacional “América Latina y el Caribe, el futuro de la integración: unidad en la diversidad”, que contó con la participación de mandatarios, personalidades y líderes del área.

La cita contó con la participación del presidente Alberto Fernández; su homólogo mexicano, Andrés Manuel López Obrador; la primera ministra de Barbados, Mia Mottley; el exmandatario uruguayo Pepe Mujica y el español José Luis Rodríguez Zapatero.

También con el ex canciller de Lula da Silva, Celso Amorim; el ex vicepresidente de Bolivia García Linera, el ex mandatario colombiano Ernesto Samper.

En cuanto a las instituciones, estuvieron presentes el titular del Sistema de la Integración Centroamericana, Vinicio Cerezo; el secretario ejecutivo interino de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, el economista argentino Mario Cimoli, y el director de la Casa Patria Grande, Matías Capeluto, entre otros.

Una participación destacada correspondió al Banco Latinoamericano de Desarrollo (CAF), representado por su titular, Sergio Díaz Granados.

A contrapelo del BID -hoy comandado por el estadounidense Claver Carone-, que demora un crédito solicitado por Argentina por USD 1.200 millones, coordinó un préstamo para ese país por USD 750 millones.

El seminario incluyó paneles sobre diversidades y consensos, economía y política en un sistema internacional en crisis y el rol de los organismos multilaterales, la sociedad civil y la academia en la integración.

Agilizar mecanismos evitando el veto por la regla del consenso

En el cierre de la jornada, en un diálogo entre líderes sobre el futuro de América Latina y el Caribe, encabezado por el presidente Alberto Fernández, el primer mandatario llamó a institucionalizar la organización, como lo hicieron los ex presidentes Mujica y Samper, aunque con la idea de agilizar mecanismos, y tratar cuestiones que no requieran del consenso de todos sus miembros.

Este punto está relacionado con la búsqueda del primer mandatario, de lograr la ampliación de su mandato por un año, que vence en el mes de diciembre, tal como lo hizo México al mantener su presidencia pro tempore durante dos años, por problemas coyunturales originados por la pandemia y la crisis económica, que impidió a la Argentina tomar el mando.

Es en ese sentido que este país del Cono Sur propone cambios que impriman dinamismo a la toma de decisiones, como la flexibilización de la regla del consenso.

Plantea que ciertas decisiones puedan adoptarse por una mayoría simple o calificada, para evitar el veto, por lo menos de algunas decisiones. Otras propuestas impulsan la creación de una Secretaría fija rotativa por regiones, con el mismo objetivo.

Argentina, que aspira a renovar su mandato al frente de la CELAC, se encuentra ante el problema de consensuar con países integrantes del organismo, cuyos votos cuentan.

Fueron disímiles las reacciones políticas argentinas en sus intervenciones en organismos multilaterales, presuntamente presionada por sus compromisos económico-políticos con el FMI y por ende con Estados Unidos.

En este marco de contradicciones se inscribe la declaración condenando la política de derechos humanos de Nicaragua, o la disposición por requerimiento estadounidense, de incautar un avión civil de propiedad venezolana, violando el derecho internacional.

Aunque no se descarte que la situación de law fare sobre el avión venezolano, pueda haber sido creada a partir de la exposición de AF en la Cumbre de las Américas, con fuertes críticas al gobierno de Biden como titular de CELAC, como lo señala el analista Atilio Borón.

Siempre en relación con el proceso de institucionalización, Fernández expresó en su ponencia su deseo de que Argentina le de inicio.”Hasta aquí somos un grupo de países que conversa y analiza, pero no toma decisiones de conjunto y es hora de que lo hagamos», señaló.

Más tarde, instó – recordando lo logrado con UNASUR- a lograr que la Celac «adquiera otra fuerza, otra dimensión y además nos represente adecuadamente, que nos permita tomar una decisión comunitaria» y que no quede al «arbitrio de cada país».

También se refirió a los bloqueos. «Debemos trabajar unidos, para que los bloqueos se terminen en este continente. Tenemos dos países bloqueados y eso es imperdonable», subrayó en referencia a la situación de Cuba y Venezuela y en línea con lo que había manifestado en la Cumbre de las Américas, cuando habló en nombre del bloque.

Empoderar la CELAC y reimpulsar UNASUR

El expresidente uruguayo José “Pepe” Mujica y el ex mandatario colombiano Ernesto Samper, destacaron en el seminario, la necesidad de «empoderar» e «institucionalizar» la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, que estimaron debe crear más “músculo” para ser la principal instancia de integración regional.

“Esta es una batalla muy larga, no hay ninguna integración a la vuelta de la esquina, supone un cambio cultural, entre otras cosas, de los latinoamericanos”, aseguró Mujica.

Pidió que la integración no sea un tema de las dirigencias, sino que éstas hablen con “los pueblos en las calles”, porque las masas “no ligan intelectualmente el fenómeno de sus intereses con una política defensiva de integración”.

Se mostró partidario de institucionalizar la Celac, con mecanismos flexibles, para “salir y volver”, en alusión a que “los gobiernos son de corto plazo” y terminan absorbidos en las necesidades locales, mientras que “lo estratégico, de largo plazo, va quedando de lado”.

Ambos mandatarios disertaron en el panel América Latina y el Caribe, diversidades y consensos para la integración, del seminario internacional sobre «El futuro de la integración: Unidad en la Diversidad», organizado por Celac en conjunto con el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF).

Por su parte, Samper remarcó la “incapacidad de los mecanismos multilaterales de parar las amenazas” actuales y enfatizó en la necesidad de “cambiar el sistema”, para sumarse al sistema multilateral de bloques como uno latinoamericano.

En este sentido, estimó que la Celac debe ser un “organismo sombrilla” o “cúpula” y aseguró: “Necesitamos una Celac más empoderada”, con apoyo técnico y financiamiento propio.

Fuera del ámbito del seminario, Samper se refirió al tema de UNASUR. “Fue duro el golpe de cuando se retiraron Argentina, Chile, Perú, Brasil y Colombia alegando razones estrictamente ideológicas, porque fueron esas las razones que los llevaron a formar el Prosur, que en realidad es ‘Pronorte’”, enfatizó.

La UNASUR no está sin embargo disuelta, ya que de esos 12 países que estaban unidos durante su gestión como Secretario de UNASUR,”hay 6 o 7 que permanecen adentro como Guyana, Surinam, Venezuela, Bolivia, Argentina y Perú”, relató. Al mismo tiempo, aseguró que “Lula es definitivo para la reactivación de Unasur porque es su patio, juega al sur y el sur está en Suramérica. Él necesita representar al sur latinoamericano para legitimar su posición en el sur global, en el cual está asociado con China en el grupo BRICS”.

La densidad política de UNASUR

En este sentido, coincidió con el ex canciller de Brasil en el gobierno de Lula da Silva, Celso Amorim, invitado a la reunión.

En su exposición virtual, Amorim señaló que “El mundo es mucho más complejo y peligroso que el que se dibujaba en la primera década del año 2000”, en relación a las distintas “amenazas” que vive el planeta y entre las que mencionó a la pandemia, el cambio climático y la desigualdad.

La guerra en Ucrania “es una amenaza real para la humanidad”, señaló, al tiempo que estimó que Celac pueda contribuir con su vocación de paz.

En el caso de ser electo el 2 de octubre, Lula da Silva reingresará a Brasil al organismo de la CELAC. Sin embargo, su apuesta estará más dirigida a la UNASUR, en donde es el principal representante de América del Sur.

En una nota publicada hace no tanto tiempo, Celso Amorim reflexionaba sobre UNASUR, y explicaba que aquel organismo regional, contaba con una “densidad política” que no reconocía en la CELAC. Cabe aclarar que en aquel momento, Bolsonaro retiró a Brasil de la organización.

Los motivos geopolíticos de esta densidad podrían ser explicadas según las ideas del intelectual brasileño Helio Jaguaribe, que sostenía que el desarrollo de la región obedecía a un orden escalonado, que comenzaba por una férrea alianza Argentina-Brasil, seguía por el Cono Sur -Mercosur-; hasta llegar a la conversión de toda Sudamérica en un área de cooperación y libre comercio. En la actualidad, el empoderamiento de la CELAC permitiría concretar una sinergia impensada.

“En UNASUR, se produjo la confluencia de los países de la región con intereses focalizados en problemáticas comunes”, sostenía Amorim.

El comentario estaba relacionado con el gobierno de México, que por compartir el bloque del TLCNA con Estados Unidos, a pesar de sus correctísimas posiciones en relación con Cuba o Venezuela, cuenta con políticas e intereses específicos, diferentes a los de la región. (3)
México y sus vecinos del TCLNA

Estas diferencias podrían percibirse en la intervención virtual del presidente Andrés Manuel López Obrador, cuando propuso “no descartar la posibilidad de la integración de todo el continente” incluyendo a EE UU y Canadá, países con los que recordó que México mantiene “acuerdos económicos con buenos resultados”. “Por nuestra situación geográfica tenemos que pensar una integración con los países del norte, desde luego, con respeto a nuestras soberanías”, sostuvo.

Y remarcó la idea de lograr una organización con peso político, que pueda disputar el poder a la OEA, sin exclusiones, manteniendo la estabilidad democrática y la paz en la región, con desarrollo inclusivo. “Así como surgió la integración de la Unión Europea y se consolidó, por qué no algo así en toda América”, señaló.

Claro que en el organismo ya hay una desarrollada relación de cooperación en el tiempo con China, con la que EEUU en este caso debería convivir.

Más allá de este plano ideal, fue muy concreto al sostener que los países de la CELAC “tenemos que convencer a los gobernantes de Canadá y de Estados Unidos, que debe cambiar la política que se ha impuesto de predominio, de hegemonía, de querer intervenir en los asuntos internos de otras naciones {…]

Debe cambiar ya esa política obsoleta, los intervencionismos, los golpes de estado, que se respete la soberanía de los países y pensar que nos necesitamos y que podemos fortalecernos mucho como región en el mundo”, señaló el mandatario mexicano.

“Estados Unidos tiene mucho capital, mucho mercado, lo mismo que Canadá, pero no tienen fuerza de trabajo. Eso se tiene en América Latina, en el Caribe y no es poca cosa […] No se puede crecer sin fuerza de trabajo. El mismo papel, la misma importancia que tiene el capital, esa misma importancia la tiene el trabajo. Entonces, ¿por qué no complementarnos? ¿por qué no integrarnos? Respetando nuestras soberanías”, señaló.

En esta línea, es probable que el mismo presidente mexicano, que instó a Alberto Fernández a concurrir a la Cumbre de las Américas en mayo como representante de CELAC, le haya sugerido la idea de invitar al presidente Biden a participar de la Cumbre que se desarrollará a fin de año en Buenos Aires, momento en que finalizaría el mandato argentino al frente del organismo regional.

En su mensaje, el titular del Poder Ejecutivo Federal mexicano elogió a su homólogo argentino, Alberto Fernández, actual presidente de la CELAC. Además, aún cuando insistió en que México no interviene en los asuntos de otros países, envió sus mejores deseos a Luis Inácio Lula da Silva, aspirante a la Presidencia de Brasil.

El trípode virtuoso México/Brasil/Argentina

En la misma línea, el ex vicepresidente de Bolivia, García Linera, aseguró que es muy importante, para lograr una unión latinoamericana, que se produzca un cambio de gobierno en Brasil, de tal manera de lograr un trípode virtuoso continental México Brasil y Argentina, que permitan sostener financieramente primero e institucionalmente después, la estructura de la organización.

Sería una oportunidad de lograr la integración entre los países latinoamericanos, ya que Brasil volvería a la CELAC después de que el actual presidente Bolsonaro, lo retirara del organismo en 2020, señaló.

Los próximos pasos en la agenda de la presidencia pro tempore argentina serán la organización en octubre de una cumbre entre los cancilleres de todos los países latinoamericanos, y otra con los cancilleres de los países de la Unión Europea.

Para fin de año se espera la realización de la reunión de presidentes, con Fernández siendo anfitrión de sus pares de la región. Si aceptan la invitación, también viajarían a Buenos Aires el presidente venezolano Nicolás Maduro y el cubano Miguel Díaz-Canel.

Asimismo,en el mes de septiembre se prevé la realización del Foro CELAC – Unión Africana y el Foro CELAC – China «Diálogo de Cancilleres del Cuarteto CELAC y China». Mientras tanto, por primera vez la Unión Europea propuso la concreción de un Foro CELAC-UE para el año próximo.

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