Biofábrica, la primera en Misiones en utilizar controladores biológicos

Por primera vez en la provincia, en Biofábrica se realizó una suelta de controladores biológicos en el cultivo de Cannabis. La técnica evita el uso de químicos en el combate de plagas.

Esta primera suelta de biocontroladores en la provincia de Misiones marca un hito en el manejo integrado de plagas. Se trata de una técnica, no contemplada hasta la fecha, que resulta una alternativa para el control, en este caso de trips y ácaros.

Esta acción demuestra que es posible emplear esta tecnología que denota un compromiso con el medio ambiente al reemplazar el uso de productos de síntesis química.

La suelta de biocontroladores en los viveros de Biofábrica se realizó como cierre de una capacitación. Consistió en la liberación de insectos depredadores sobre los cultivos de cannabis.

Los protagonistas en esta oportunidad fueron Amblysius swirskii, un ácaro depredador de moscas blancas y trips; Orius insidiosus o »chinche pirata» que controla trips y Phytoseiulus persimilis, ácaro predador de la arañuela roja.

La jornada técnica se realizó en la tarde del martes por parte del equipo técnico de la empresa Brometan al personal de Biofábrica en sus instalaciones.

El especialista en sistemas biológicos, ingeniero Carlos Silvestre, explicó sobre las bondades y beneficios que presenta el uso de los biocontroladores, a los que definió como productos de origen biológico que actúan como antagonistas frente a microorganismos patógenos que producen daño en los cultivos.

En este sentido, el ingeniero Leonardo Morzán, presidente de Biofábrica explicó que el ingreso a la provincia de estos insectos fue aprobado recientemente por el Ministerio de Ecología, luego de que la iniciativa fuera trabajada en conjunto por el Ministerio del Agro y la Producción y Biofábrica.

La ingeniera Luciana Imbrogno, gerenta general de Biofábrica, detalló que «estos insectos ayudarán en el control de plagas que pueden afectar a las plantaciones de cannabis medicinal prescindiendo de la necesidad de aplicar productos químicos.

Esto es un dato no menor debido a que el cannabis, al ser una planta que se cultiva con fines medicinales y que constituye la materia prima para la elaboración de un producto farmacéutico, no puede recibir ningún tipo de aplicación de productos químicos».