Mientras mejora el frente externo, hay preocupación por el gasto público

Al mismo tiempo, el ministerio de Economía logró esta semana renovar los vencimientos del Tesoro, pero en el mercado se sigue observando inquietud por la deuda pública.

No obstante, en fuentes del mercado también se señala que la situación en materia de deuda pública sigue siendo compleja. En tal sentido, un informe de la consultora Ecolatina señala que en la licitación de títulos del martes “quedó claro que el mercado solo quiere instrumentos a muy, muy corto plazo y únicamente si el Tesoro convalida cierto nivel de tasas”.

Al respecto, señala que en LEDES el gobierno colocó deuda a 2,5 meses con tasas 5 a 6 puntos arriba de la Leliq, cuando en mayo el Tesoro colocaba en promedio a 3,5 meses.

Para esta consultora, en las LECERs es donde se perciben las mayores consecuencias de la crisis financiera con colocaciones ahora a 4,9 meses mientras que el mes pasado colocaba estos títulos en promedio a 10,6 meses. No solo esto, sino que lo hacía a tasas reales negativas (-1.4%) cuando ahora lo hizo a una TIR promedio ponderada por monto de 2,9%.

En el mercado se comenta que las últimas noticias referidas a la relación entre el Fondo Monetario Internacional y la Argentina generan dudas sobre la sustentabilidad de la deuda.

“La deuda pública sigue siendo sostenible pero no con alta probabilidad”, señala específicamente el informe del Fondo por el que se aprobaron las metas del primer trimestre. Al analizar 15 indicadores referidos a estos riesgos, el organismo muestra luces rojas en 14.

Los operadores leyeron con particular atención un párrafo de este informe de más de 100 páginas. Es el que hace referencia a la necesidad de una mayor austeridad fiscal. “Las medidas compensatorias recaen en gran medida en el lado del gasto, lo que implica un importante reequilibrio del gasto entre el primer y el segundo semestre del año (en relación con las proyecciones del programa original), necesario para apoyar una moderación de la demanda interna en el futuro. Ahora se proyecta que el crecimiento del gasto real disminuya de 12,8 % interanual en el primer semestre de 2022 a -7,8 % interanual en el segundo”.

Esfuerzo 

Para los especialistas, pasar de un crecimiento real del gasto de casi 13% a una reducción cercana al 8% supone “un enorme esfuerzo” y plantean sus dudas en cuanto a la posibilidad de llevarlo adelante en un contexto en el que el Gobierno no ha dado señales de querer implementar un ajuste de las erogaciones, sumado a los problemas políticos que enfrenta la administración.

Del documento del FMI se desprende que para cumplir con la meta fiscal (2,5% de desequilibrio primario en el año) se registrará un recorte equivalente a 0,4% de producto bruto interno tanto en jubilaciones como en los gastos de capital. Esto último supone recorte de las obras públicas en las provincias, una cuestión que seguramente provocará reclamos por parte de los gobernadores.

Recientemente el Poder Ejecutivo reformuló el presupuesto del año, pero los especialistas consideran que serán necesarios mayores recortes en el gasto para poder cumplir con la meta comprometida ante el Fondo.

Las dudas surgen respecto a que estos ajustes demandaran un apoyo político que luce debilitado por las peleas internas.

Liliana Franco

Ámbito