La Nakba, para muestra basta un botón, por Gisela Cardozo

A 74 años de la Nakba, la expulsión masiva de palestinas y palestinos durante la creación del Estado de Israel, un repaso por la situación actual de derechos humanos impuesta por las políticas de ocupación.

Shireen Abu Akleh, una reconocida periodista de Al Jazeera fue asesinada por las fuerzas israelíes de ocupación el pasado 11 de mayo en Jenín, Cisjordania, cuando realizaba su trabajo cubriendo una de las cotidianas incursiones de las fuerzas de ocupación en Palestina con un chaleco de prensa y un casco.

Recibió un disparo en la cabeza. Shireen tenía 51 años. Desde 2008 hasta hoy, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la Naciones Unidas reporta más de 6000 palestino/as asesinadas/os y más de 137 mil heridos/as.

La semana pasada, el Tribunal Superior de Israel autorizó la expulsión de más de 1000 residentes palestinos de ocho aldeas en la región de Masafer Yatta, en Cisjordania.

El 11 de mayo el ejército israelí comenzó las demoliciones y el desalojo de nueve casas. En lo que va solo del año 2022 las demoliciones alcanzaron a 242 estructuras palestinas y desplazaron forzosamente a 342 personas.

Al día de la fecha, Addameer reporta que hay 4450 presos y presas palestinos/as en las cárceles israelíes. De ellos/as 530 tienen una detención administrativa, es decir que no saben por qué están detenidos/as, de qué se los/as acusa y por lo tanto no pueden ejercer su defensa.

Las detenciones administrativas se pueden renovar indefinidamente cada seis meses por orden militar. Las cortes militares israelíes suelen encontrar culpables a los/as palestinos/as casi sin excepciones.

La situación de la Franja de Gaza es desesperante y ya ha sido calificada de “invivible” por las Naciones Unidas. Una población de más de 2 millones de personas que viven en permanente necesidad de todo tipo de recursos, encerradas en lo que se puede comparar con una cárcel a cielo abierto.

Las/os refugiadas/os de Palestina son hoy 5,6 millones de personas que viven en distintos lugares. Las Naciones Unidas debieron crear una Agencia específica para esta población, la Agencia de Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA por sus siglas en inglés).

Esta Agencia funciona hace más de 70 años porque el derecho al retorno de los/as palestinos/as sigue siendo vulnerado por el Estado de Israel.

En octubre de 2021, seis importantes organizaciones defensoras de derechos humanos palestinas fueron designadas por Israel como “organizaciones terroristas”, lo que deja a los/as defensores/as de derechos humanos en una difícil situación para seguir realizando su trabajo.

En los últimos años Btselem, Human Rights Watch y Amnistía Internacional -tres importantes organizaciones de derechos humanos- han calificado la situación de un crimen de apartheid por parte del Estado de Israel.

La Nakba, la Catástrofe, refiere a la expulsión masiva de palestinos y palestinas del Mandato Británico de Palestina durante la creación de Israel (1947-49) y se recuerda el 15 de mayo de cada año.

La violación sistemática de los derechos del pueblo palestino continúa. Para muestra basta un botón.

La Nakba sigue.

Gisela Cardozo

ALAI