Amenazan de muerte a J. Manuel Arango C. y régimen colombiano callado

Como de costumbre en mi querida Colombia, las cifras que a diario los notarios de la muerte dan, reportando no se si por denunciar o por informarle a alguien, del asesinato, masacre, torturas, desplazamiento o desaparecidos, es ya una rutina; que apunta a todo menos en asumir abiertamente la defensa de la vida de quienes controvertimos con el régimen opresor, o en definitiva es porque comulgan con ello, confirmando así que para esos y sus simpatizantes,, hay muertes muy “buenas”

Una vez más, el nombre de José Manuel Arango el día de ayer 4 de abril, se ve en los pasquines de la extrema derecha que raramente se hacen denominar como -águilas “negras” b.c.- amenazándome de muerte, porque les significa un peligro, que mis “rafagazos” de análisis, de denuncias y la firme convicción por la emancipación de nuestros pueblos desde mi pequeña pero bravia «trinchera» CLARIN de Colombia sea más temprano que tarde, ante mi negativa a claudicar y/o autocensurarme, cosa que jamás van a tener de mi parte, toda vez que siempre he y seguiré luchando por la vida digna, los Derechos Humanos, soberanía Nacional y Autodeterminación de los pueblos.

La amenaza, dice entre otras afirmaciones: “que este mes de abril, (..) será la muerte de todos los que se dicen ser demócratas, líderes sociales, defensores de derechos humanos, pero que son solo guerrilleros agazapados en la legalidad, quienes serán nuestro objetivo hasta que cumplamos nuestra misión y los exterminemos”

Y no solo a J. Manuel amenazan, desgraciadamente también a Alirio Uribe, Heidi Sánchez, Gloria Flórez, Iván Cepeda, William Parra, María José Pizarro, Ariel Ávila, Carlos Medina, David Florez, Francia Marquez, Gustavo Bolivar, Gustavo Petro, Jahel Quiroga Victoria Sandino, Carlos Losada, Timochenco, José Luis Mayorga, Hollman Morris, Luis Alfonso Castillo, Directivos de la CUT y a miembros de la Primera línea…, pero claro, en las víctimas, también hay extractos por sus posiciones directivas, económicas o sociales, por lo que mi nombre, no fue mencionado en los noticieros de esos grandes medios sensacionalistas de anoche ni de hoy.

En esta maraña de acontecimientos, como son las amenazas, desapariciones, masacres, torturas y condenas judiciales injustificadas, tiene que ver necesariamente el régimen colombiano, que no investiga, captura, judicializa y condena a los criminales y no porque no sea capaz de hacerlo; sino por omisión, -eso espero- y eso por no decir encubrimiento-, ya que cuando son “personalidades” las víctimas, casi que antes de que se consuma el crimen, desde presidente para abajo, ya saben quién fue, los móviles y de una nos dejan ver en los grandes medios sensacionalistas, los rostros de sus positivos capturados.

Son tan culpable el régimen colombiano, que mientras en la Unidad Nacional de Víctimas, pronto se expiden cartas de reconocimiento como víctimas de la violencia, a grandes empresarios, ganaderos etc, en la que se les brinda -y creo no es carreta ahí, porque a esas personas de una con todas las herramientas y jugueticos- indemnización, reparación, ayudas humanitarias -porque siticos”-, y la UNP a implementar los más sofisticados esquemas de seguridad producto de estudios flash de riesgos; mientras que a las verdaderas víctimas de la violencia, ni se nos indemniza, repara, reubican en nada; nada de ayudas humanitarias, de implementación de verdaderos -y no ridículos- esquemas de seguridad y lo que es peor: Nada de garantizarnos lo cacareado en esas resoluciones emitidas por el mismo régimen opresor, de la “no repetición”

Sospechosos…

Para la UNP en mi querida Colombia, le es “natural”, que desde noviembre anterior, no hayan podido emitir un resultado sobre la amenaza de ese entonces contra mi vida, “porque tienen demasiados casos para atender”, pero es cuando la víctima no es de su círculo de amigos o políticos que les tienen a sus funcionarios; por lo que la hago responsable MUY RESPONSABLE si los criminales llegan a consumar su objetivo: asesinándome, ya que todo indica es que dan el tiempo y las condiciones necesarias para que esto ocurra y ahora agregarles -pobrecitos tan ocupados trabajando por nosotros- esta nueva amenaza a semejantes paquidermos en la dirección nacional de la Unidad Nal de Víctimas

El régimen Colombiano, es mayormente responsable, toda vez que por sus “narices” van, actuando, entrenan, financian los criminales, y no les ven, oyen, sienten , saben , dan de bajas, combaten, capturan, judicializan ni condenan; ya que es totalmente imposible que las tales “águilas negras bc” hagan copamiento total de la geografía colombiana haciendo lo que quieran sin ningún contratiempo; mientras desde presidencia para abajo salen a gritar que esas “águilas negras” no existen, como tampoco los paramilitares y lo peor, muchas veces, a nuestras víctimas las revictimiza igual que a sus familias y allegados, diciéndole a la opinión pública que era “delincuente, que hacía parte de tal grupo gao, que era violador, que andaba en malos negocios” etc

No lejos están en estas responsabilidades de lo que me ocurra, son los tales rojitos deslucidos que “hacen la revolución” con discursos disonantes y por allá super protegidos, más no actúan, igual que ciertos amiguis, compañeritos, coleguitas en periodismo, vociferando, metiendo zancadilla por temor a que alguien como yo, “les quite” algo de las migas que el amo de vez en cuando les deja caer al piso estiercoloso de la indignación, humillación….

Gratitud infinita….

De llegar a ocurrir el anhelo de los criminales, para estatales, me “voy” feliz por haber tenido a un precioso, culto, atento, verraquito, inteligente, cariñoso y excelente hijo, que a pesar de la adversidad o riesgos, se las ingenia para siempre “estar ahí con migo” aunque sea a la distancia y hasta presencialmente, al igual que con mi mamá, que aunque abandonada de mi parte gracias a esta violencia fratricida que no me permite regresar, esté abandonada de mi parte allá viviendo sola en el cerro, pero que a diario nos contactamos, y nos transmitimos valor mutuamente y a la FLIP, porque siempre en todos estos casos, ha estado cerca de mi brindando el acompañamiento pertinente no solo en el momento sino por siempre…

A mi querido “Juan Pueblo”! le reitero, que la Unidad Nacional de Víctimas, jamás me indemnizo, reparó, reubicó ni ayudas humanitarias, por ninguna parte recibí; que la UNP, jamás en cuatro años, ha podido realizar un verdadero estudio de riesgos respecto a mi situación, por lo que (..) siendo muy irresponsable esta Unidad, lo que me lleva a sospechar también de esta, y que por encima de todos los sospechosos de lo que me pueda ocurrir, es el regimen de Colombia.

J. Manuel Arango C.

Clarín de Colombia