Movidas en el ajedrez geopolítico de Eurasia, por Diego Gutiérrez

Y al final se cumplió lo que EEUU y la OTAN venían anunciando, Rusia invadió militarmente a Ucrania, o algo así.

Y digo algo así porque primero reconoció las independencias de las autoproclamados Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk, con lo cual técnicamente no sería una invasión.

Una aclaración no menor es que el reconocimiento no solo abarcó a las áreas controladas por los separatistas sino a toda la región del Donbass, o sea a la totalidad de los antiguos Oblasts (provincias) de aquella región.

Dicho esto, la incursión se centra hasta ahora en objetivos meramente militares, lo cual indicaría que lo que de busca es el avance de los separatistas, con el apoyo de las FFAA’s rusas, y así conseguí la total separación e independencia del Donbass de Ucrania.

No menos importante es demostrarle a EEUU y a la OTAN que Rusia no está dispuesta a permitir de ninguna manera, la presencia militar de la alianza atlántica en territorio ucraniano.

Lo más llamativo es la postura maximalista de las potencias involucradas. Pero todo tiene un por qué.

EEUU avanzó contra Rusia aún sabiendo que una jugada como ésta podría arrojar, y así lo hizo, a Rusia a los brazos de China.

Las recomendaciones de importantes académicos y estrategas de la geopolítica estadounidense advirtieron, desde hace tiempo, que había que evitar por todos los medios que China y Rusia se unieran para hacer causa común en contra de EEUU.

¿Por qué lo hacen entonces? EEUU debe considerar que una alianza (que por ahora no lo es) chinorrusa es inevitable y que es preferible que comience ahora, mientras que Rusia no es tan fuerte en Europa, como podría serlo, quizás, en diez años.

Hoy, Rusia envía entre el 40% y el 46% (depende de la fuente) del total de gas que consume Europa y necesita para abastecerse, y en algunos años más podría llegar a ser más del 50%.

Alemania no es el que más depende de ese gas, pero si el que más depende entre los que mandan en Europa, y con un NordStream 2 funcionando a pleno, las posibilidades de quebrar una buena relación entre Rusia y los tritones sería mucho más difíciles que en la actualidad.

¿Y Rusia?

Putin, como mencioné anteriormente, declaró el reconocimiento de las Repúblicas Populares del Donetsk y Lugansk e intervino militarmente la región y también a Ucrania a sabiendas de las sanciones económicas que EEUU y sus aliados (más vasallos que aliados) podrían imponerle.

Evidentemente Rusia tiene con que aguantar, actualmente tiene reservas por más de 600 mil millones de dólares en su Banco Central.

Pero lo importante es que Putin cree (no tengo pruebas pero no tengo dudas) inevitable la decisión de EEUU de incorporar a Ucrania dentro del paraguas militar de la OTAN.

Y los mensajes han sido inequívocos en el tiempo, la organización atlántica tiene varios programas de cooperación con Ucrania y viene insistiendo en este punto desde hace varios años y en cada documentación o publicación lo ha dejado asentado.

En la última cumbre de la OTAN, en Bruselas de junio del 2021, lo dejó muy claro en su declaración final.

A esto sumémosle que en agosto del mismo año se llevó a cabo en Kiev, una cumbre llamada “Plataforma de Crimea” en la cual 40 países dejaron en claro su no reconocimiento de la anexiono de Crimea, como forma de presión a Moscú.

Por lo tanto, Moscú decide actuar preventivamente y hacerlo antes de que esto pueda suceder y la OTAN invoque el artículo 5to de defensa común ante un integrante de la organización.

Una jugada arriesgada, sin duda, pero con esto Putin deja en claro que no está dispuesto de ninguna forma a que se traspase la línea roja hacia Moscú (Ucrania es la línea roja).

También demuestra el poderío de sus FFAA’s y neutraliza por ahora cualquier posibilidad de incorporación ya no solo de Ucrania, sino de Georgia también.

Por las reacciones de Biden y de Jens Stoltemberg (Sec. Gral. de la OTAN) parece que el mensaje ha sido claro y contundente. Ambos declararon que no piensan enviar tropas a suelo ucraniano para rechazar la avanzada rusa.

Pero por otro lado, han logrado uno de sus propósitos, suspender la entrada en funcionamiento del NordStream 2 y aplicarle fuertes sanciones a la economía rusa.

Diego Gutiérrez

AGENCIA PACO URONDO – APU