Piden desde el MAM una reunión urgente del Consejo Provincial de Agricultura Familiar

Desde el Movimiento Agrario de Misiones (MAM) y la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) hacemos pública nuestra preocupación por las graves consecuencias derivadas de la prolongada sequía que afectó a miles de familias de la provincia, quienes perdieron gran parte de su producción y atraviesan una crisis económica severa.

Hemos visitado a colonos de diferentes zonas: San Javier con la producción cañera, Colonia Aurora con la producción de ananás, la costa del Alto Uruguay con el tabaco, El Alcázar con los cítricos, Gobernador Roca y alrededores con las hortalizas, entre otras. Constatamos que la situación es alarmante.

Se han perdido cosechas completas. Prácticamente todas las plantaciones nuevas de yerba mate de este año. Y algo similar ocurrió con la producción de maíz, cultivo anual que la mayoría de los productores tiene para la alimentación de los animales de la granja: tuvo casi un cien por ciento de pérdida.

En el caso del tabaco, también hubo una afectación muy importante y solamente se pudieron conservar las plantaciones más tempranas.

Tras las lluvias de las últimas semanas, que trajeron un alivio momentáneo al sector agrario, se produjo la caída de hojas en las plantaciones de yerba mate y soja, lo cual produjo una pérdida que ronda el 40 por ciento.

En Misiones muchas familias viven del día a día, con la venta de los productos de la chacra. Por las sequías los habituales ingresos de la comercialización cayeron abruptamente y han quedado en una situación extrema, al punto que necesitan ayuda alimentaria directa.

En la zona de El Soberbio, los productores ganaderos atraviesan una situación compleja. Prevén que para cuando llegue el invierno la sequía persistirá.

Por ello, destacan la necesidad de contar con una partida de recursos extraordinarios, destinados específicamente a la compra de alimentos para los animales. Con la actual crisis surgieron numerosos gastos adicionales y las familias agricultoras no pueden afrontarlos: invirtieron cuanto tenían y lo perdieron todo. El desafío es llegar al invierno con algo de silo, para no tener que deshacerse de los animales.

Por todo lo que señalamos, creemos que las autoridades deberían atender seriamente la situación. Por el momento, sólo se anunciaron créditos a tasa cero de hasta 100 mil pesos para ayudar a los productores afectados. Esta medida fue cuestionada, en primer lugar, por los requisitos difíciles de cumplir, especialmente para quienes tienen la tenencia de la tierra en situación irregular.

Por otra parte, se plantea que la propuesta es negativa porque el monto es insuficiente y se otorga en forma de crédito, en un momento en el que el productor no tiene ingresos. Atendiendo estas observaciones, consideramos que el Estado debe brindar ayudas directas, subsidios, que permitan recomponer la situación e iniciar un proceso de normalización de la producción.

En Misiones existe una Ley de Agricultura familiar, a través de la cual se creó un Ministerio, que a su vez cuenta con un Consejo Provincial específico. Ante la dramática situación actual y el panorama futuro de incertidumbre, desde el MAM y la UTT pedimos que se convoque con urgencia a una reunión ampliada de ese Consejo, incluyendo a las organizaciones de base y representantes de las diferentes zonas productoras, para hacer una evaluación correcta y precisa de todos los daños que provocó esta sequía y determinar qué tipo de ayuda acercar a los productores.

Creemos que las autoridades deben escuchar a los afectados. Existen mecanismos institucionales para ello y también deberían estar disponibles los recursos, porque la provincia tiene una alta recaudación y es en estas circunstancias extraordinarias, de crisis económicas profundas, cuando deben asignarse los fondos necesarios. La respuesta, en tal sentido, debiera ser rápida, efectiva y directa a los productores.

Lamentablemente, este ya no es un problema coyuntural. Debido a los efectos derivados del cambio climático, los especialistas alertan que este tipo de fenómenos ocurrirán cada vez más de seguido y con mayor intensidad.

Por ese motivo, entendemos que en paralelo a la intervención estatal que demanda la actual emergencia agropecuaria, debe diseñarse un plan estratégico para que el sector de la agricultura familiar de Misiones cuente con infraestructura y herramientas necesarias para enfrentar en el futuro este tipo de contingencias.

Las reservas de agua, por ejemplo, son muy importantes para garantizar el riego de los productos en tiempos de sequía. Hay además otros sistemas de almacenamiento como la cosecha de agua, que permitirían a los colonos soportar nuevas crisis hídricas.

El Estado provincial y el Estado nacional tienen su responsabilidad, al igual que los estados municipales, que deben contribuir con las gestiones necesarias para garantizar que las respuestas lleguen a las comunidades locales.

Necesitamos sentarnos todos en la mesa, sin excluir a nadie. El Consejo Provincial de la Agricultura Familiar es el ámbito de discusión y decisión participativa.

Volvemos a decirlo: la agricultura no es solo de los campesinos. Es un tema que compete a toda la sociedad. Pedimos el acompañamiento de las demás organizaciones populares, del campo y de la ciudad. Esta crisis, si la sabemos manejar, puede significar una oportunidad para avanzar y fortalecer la agricultura familiar en Misiones.