«El legado del PT es mayor que sus errores y llamo a luchar contra el odio»

El expresidente brasileño participó del acto por los 42 años del Partido de los Trabajadores en el cual se anunció la creación de Comités Populares de Lucha instalados en 5.000 municipios con el objetivo de movilizar a la militancia.

El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva afirmó este jueves que el legado del Partido de los Trabajadores (PT), que hoy cumplió 42 años de su fundación, es mayor que sus errores, al ratificar que se prepara para presentarse como candidato presidencial en las elecciones del 2 octubre para restaurar derechos a las clases populares y eliminar el clima de odio que existe en Brasil.

El mandatario habló de encarar la política con «amor» y sin ningún deseo de «venganza» contra sus adversarios. Lula participó del acto por los 42 años del PT en el cual la presidenta de la fuerza, Gleisi Hoffmann, anunció la creación de Comités Populares de Lucha instalados en 5.000 municipios con el objetivo de movilizar a la militancia y ofrecer una interlocución directa con las bases sociales con las cuales el partido nació el 10 de febrero de 1980 en la ciudad de San Pablo, cinco años antes del fin de la dictadura militar.

«El PT precisa volver a gobernar para probar que la clase trabajadora sabe gobernar bien, que el pueblo tenga empleo y salario digno, para que el salario aumente por encima de la inflación, con empresas estatales fuertes, para que Brasil sea respetado en el mundo y el pueblo vuelva a ser feliz y tener orgullo del país», dijo Lula en su discurso, transmitido por las redes del PT.

La celebración durante toda la jornada sirvió para apuntalar la precandidatura de Lula a la presidencia, mientras marcha favorito en las encuestas por 45 por ciento contra 23 por ciento del presidente Jair Bolsonaro.

Así como en el 2002, cuando venció en la búsqueda de la presidencia por primera vez, esta vez Lula habló mucho sobre el «amor», en un mensaje de pacificación ante lo que calificó como la «diseminación del odio» citando el caso del refugiado congoleño asesinado a palazos en Río de Janeiro por haber reclamado por su salario en el bar de playa en el que trabajaba.

Lula envió un mensaje al mercado financiero y a quienes sospechan que su regreso será para tejer algún tipo de venganza tras la criminalización del PT en la Operación Lava Jato, la destitución de Dilma Rousseff de la presidencia en 2016 y los 580 días que pasó en prisión en forma ilegal por causas armadas por el exjuez Sérgio Moro.

«Nuestro legado es más importante que cualquier error que hayamos cometido. Estamos vivos pese a la campaña de criminalización del PT, que es el partido más querido en el país. Estuve 580 días preso en forma injusta e ilegal y siempre habrá amor por encima de todos los odios», afirmó Lula.

También fustigó la diseminación de odio por Internet pero no citó su anunciada idea de crear una legislación para regular el contenido agresivo de las redes sociales. En otro tramo del discurso, el expresidente de 75 años reivindicó la figura de Rousseff, «injusticiada por las elites».

Lula dijo que si bien en el PT hay críticos hacia el gobierno de Rousseff todos los militantes deben defender el honor de la expresidenta, de quien dijo que fue víctima de un «golpe» que la destituyó. Rousseff también dijo en un discurso grabado en video que Lula será elegido en octubre «por una ola de indignación del pueblo brasileño que se levanta contra el hambre y la forma violenta de gobernar de Bolsonaro».

La exmandataria destacó la creación de comités populares para la organización de la base política en 5.000 municipios del país con el objetivo de formar militantes y tener contacto directo con la población. «Podemos decir nunca más a la barbarie de este gobierno, tenemos la posibilidad de hacer historia y reconstruir el país con la elección de Lula», subrayó la expresidenta que gobernó desde 2011 a 2016.

Rousseff también defendió abrir negociaciones con otras fuerzas políticas para darle una base de apoyo parlamentario y político a un eventual gobierno de Lula, en referencia a la negociación para incluir al conservador exgobernador de San Pablo Geraldo Alckmin como candidato a vicepresidente.

Por otra parte, Fernando Haddad, excandidato presidencial del PT en 2018 cuando Lula fue prohibido de participar por estar preso, afirmó que las clases dominantes «para destruir el PT han destruido a Brasil, la democracia y el salario».

Haddad afirmó que los discursos actuales en la sociedad de neonazismo y fascismo comenzaron en los años de Lula «por quienes se oponían violentamente y sin tolerancia a las políticas de inclusión social». Como parte de los festejos también participó el presidente argentino, Alberto Fernández, quien envió un video felicitando por los 42 años del PT y destacando el contacto del ideario del «desarrollo inclusivo» con el Partido Justicialista.

Fernández defendió el ascenso social experimentado en el Brasil de Lula y en la Argentina gobernada por Néstor Kirchner y Cristina Fernández. En otro tramo del acto, con discursos grabados, intervino el coordinador del Movimiento Sin Tierra (MST), Joao Pedro Stédile, quien convocó a la población a ayudar a Lula a que sea nuevamente presidente para reconstruir la economía popular.

Para Sergio Nobre, de la Central Unica de Trabajadores (CUT), las elecciones de octubre «definirán el futuro de Brasil por dos o tres décadas». «Es necesario reconstruir todo lo destruido por Bolsonaro», subrayó. En forma paralela al acto del PT, Bolsonaro en su tradicional live de Facebook de los jueves dijo que su transmisión tenía más seguidores que la de Lula, motivo por el cual dijo que sospechaba de las encuestas que lo daban como derrotado ante el exmetalúrgico.

Pablo Giuliano

Télam