Cuáles son las leyes clave que quedaron en el freezer hasta después de las elecciones

La reforma judicial y la del Ministerio Público Fiscal encabezan la lista. También está la de parámetros epidemiológicos y etiquetado frontal.

Tradicionalmente, cuando hay elecciones, la actividad parlamentaria disminuye drásticamente. Este año parece no ser la excepción. A diferencia del 2020, donde el Congreso, pese a las restricciones por la pandemia de Covid 19, aumentó su trabajo de comisiones y sesiones gracias a la incorporación del trabajo remoto, el 2021 muestra una actividad postergada por la campaña política.

Al parecer, en ambas cámaras hay un acuerdo de no convocar a sesiones hasta después de las Primarias, Abiertas y Simultáneas y Obligatorias. Este año de manera excepción y por una ley votada en el Congreso serán el 12 de septiembre. Es cierto que el Senado, que preside Cristina Fernández de Kirchner, tuvo un ritmo más constante porque el oficialismo actualmente posee mayoría propia. La última sesión de este 2021 fue el 15 de julio.

En aquel encuentro, previo a la presentación de listas, se convirtió en ley un proyecto que generó controversias en el mismo oficialismo y que el gobierno promulgó en las últimas horas: El nuevo régimen de Biocombustibles. Además de sancionar dos alivios fiscales por deudas retroactivas en Monotributo y en inversiones sobre activos locales.

Ese día se votó y giró a Diputados la iniciativa que regulará la cadena de industrialización y comercialización de cannabis para uso medicinal. El proyecto quedó pendiente de tratamiento en comisiones en la Cámara que preside Sergio Massa, que ha tenido con dificultades en la primera parte del año unas seis sesiones.

Con acuerdos que cuesta alcanzar, debido a que el Frente de Todos es la primera minoría, la última actividad se registró el 8 de julio, cuando el jefe de Gabinete acudió al Congreso a brindar el informe de gestión del gobierno cumpliendo con el artículo 101 de la Constitución Nacional.

Resta tratar el proyecto de etiquetado de alimentos –aprobado el año pasado en el Senado- y con dictamen en Diputados. Además del paquete de iniciativas judiciales que se cajonearon por falta de números. En primera instancia la reforma judicial, que el presidente anunció el día que asumió, y la que modifica el Ministerio Público Fiscal para cambiar el proceso de selección del Procurador General de la Nación y el límite de su mandato.

Hay otra ley que perdió que quedó en el aire. Es la que establece un parámetro epidemiológico para tomar medidas de restricción a la circulación. El presidente viene decidiendo por DNU las medidas para mitigar la propagación del Covid-19 en los lugares clasificados como de “Bajo”, “Medio”, “Alto Riesgo Epidemiológico y Sanitario”, y el de “Alarma Epidemiológica y Sanitaria”.

Por otro lado hay dos proyectos que ya cuentan con sanción del Senado y dictamen de las comisiones de Diputados. Uno propone brindar una nueva cobertura y jubilación para trabajadoras y trabajadores viñateros, igualando al sector a las condicionales previsionales con el régimen de trabajadores rurales. La iniciativa impulsada por la senadora Anabela Fernández Sagasti, beneficia a 25 mil trabajadores del sector. La otra iniciativa establece un Régimen para la Promoción, Desarrollo y Consolidación de la Ganadería Ovina y de Llamas que estarán destinados “al desarrollo sostenido de la producción, la transformación y la comercialización de la ganadería y sus productos derivados”, a través de la actualización permanente, modernización e innovación de los sistemas productivos.

Verónica Benaim

Tiempo Argentino