jue. Jul 18th, 2019

“Los gobernadores van a ser mis mejores aliados”

Fue el primer precandidato presidencial en pisar Misiones en tal condición. Alberto Fernández llegó a Posadas con la premisa de escuchar a todos, de recoger los reclamos de los desencantados con la gestión de Mauricio Macri y llevarse el rosario de pedidos sobre cuestiones irresueltas en la provincia que necesitan indefectiblemente una solución de la Nación.

Sin perder la calma, siempre sonriente, el postulante del Frente de Todos se entrevistó con funcionarios, dirigentes, empresarios y trabajadores y habló con la prensa de lo que será la Argentina que se viene, claro, si gana las elecciones.

La sede del Partido Justicialista lució sus mejores galas para recibir al visitante. La avenida López y Planes de Posadas estuvo cortada desde temprano, se repartió el cotillón alusivo (banderitas argentinas con los apellidos Fernández y Fernández (de Kirchner), y la marcha peronista no paró de sonar nunca, tanto en su versión tradicional como en la de cumbia.

El salón de la planta baja del PJ estuvo colmado, no cabía un alfiler cuando Alberto F. entró al predio, secundado por los candidatos a diputados nacionales por el Frente de Todos Misiones (con Cristina Brítez a la cabeza).

“En este partido prácticamente me he criado, desde los 14 años que milito para el peronismo así que me siento muy contento y feliz de estar en esta casa”, dijo para algarabía de los presentes.

“La historia ha hecho de que yo termine en el lugar de un candidato a Presidente. La realidad es que es el rol que la militancia en este tiempo me ha impuesto. Nunca dejé de hacer política. Un día milité en un centro estudiantil, luego en uno universitario. Alguna vez me tocó ser superintendente de seguros, un día jefe de Gabinete y ahora candidato a Presidente. El mayor orgullo que uno puede tener es poder representar a todos y todas las argentinas, la posibilidad de poder decirles que puedo escuchar los problemas y que puedo ayudarlos, que puedo ayudar a la maestra en las dificultades que tiene, también escuchar a ese chico que cayó en el pozo de la pobreza y decirle ‘te estoy oyendo y voy a estirar el brazo hasta sacarte de allí para que encuentres un futuro’”, afirmó.

Añadió que “estoy escuchando a los trabajadores, que están quedando sin trabajo, como los de la fábrica de zapatillas, con los que recién me reuní. No solo pasa acá sino en distintos puntos del país. Con ese juego perverso de abrir importaciones, estamos cerrando fuentes de trabajo que necesitan los argentinos para mantener a sus familias. A todos ellos les voy a dar una mano para traerlos de vuelta a la economía activa”.

“Les garantizo que voy a hacer todo lo necesario para que no se cierren más fábricas y ocuparme de que todas las pymes que han cerrado sus persianas y desactivado las máquinas van a volver a enchufarlas y volver a abrir para volver a generar empleo”, prometió Fernández.

“Tenemos la oportunidad en octubre de castigar a aquellos que cometieron tantos pecados y de dar vuelta la página negra y vamos una vez más como siempre hicimos con tranquilidad para abrazar a los argentinos y decirles que vamos a hacer el esfuerzo de construir otro país en el que todos tengan una protección para vivir felices. Vamos a volver para que los argentinos sientan la felicidad de volver a trabajar por la Patria”, aseguró.

Juró “ponerle fin a la Argentina de unos pocos, a la de los especuladores, a la de las Leliqs, de los bonos, de los que se llevan los dólares del Banco Central y vamos a crear la Argentina de las fábricas que producen”.

“Default encubierto”

Ya en una rueda de prensa y sobre su reunión con la misión del Fondo Monetario Internacional en la Argentina, contó que “aproveché para decirles todo lo que pensaba. El préstamo stand by que le dio a la administración de Macri fue para bajar el déficit fiscal, para bajar la pobreza, reducir la inflación y el desempleo. De esos 57 mil millones de dólares, hasta entregó 39 mil. Y de esa cantidad, 30 mil millones salieron del sistema financiero. Es la famosa fuga de divisas. Y esto lo prohíben las propias normas estatutarias del FMI financiar. Es lo que les dije: el Fondo está incumpliendo las propias normas del Fondo, que dice no financie la fuga de divisas. Les pregunté si van a entregar los 11 mil millones restantes para que Macri siga financiando la fuga de divisas. Les dije que los objetivos de ese crédito estaban totalmente incumplidos y que nadie quiere el default, pero que Argentina está en un default encubierto. Porque le sigue prestando plata al Presidente para que fugue las divisas con sus amigos. Y le pedí que preste atención a esta realidad que sólo sostiene a Macri y a su Gobierno y lastima a 40 millones de argentinos”.

El precandidato habló de su relación con el poder político de Misiones. “Quien quiera ser presidente de la Nación tiene que tener relación con todos los sectores. A Carlos Rovira lo conocemos hace años y nunca tuvimos desencuentros”, afirmó. Abogó por un verdadero federalismo. Y remarcó: “Los gobernadores van a ser mis mejores aliados”.

No esquivó su parecer por la posición misionera de pedir una compensación económica por la injusta coparticipación que recibe la Tierra Colorada. “Tenemos que buscar una solución integral para todos, porque cada provincia tiene su argumento en el mismo sentido”, consideró.

Descartó una flexibilización laboral, “porque vuelve el empleo más precario”. Y recordó que cuando formó parte de la administración de Néstor Kirchner, en una situación económica muy adversa, “no se modificaron las normas laborales vigentes y así y todo creamos más de cuatro millones de empleos”.

Antes de su paso por el PJ, Fernández tuvo un encuentro con el gobernador electo de Misiones, Oscar Herrera Ahuad, y un nutrido grupo de funcionarios, intendentes y diputados provinciales en el Teatro Lírico. “Es hora de olvidar los reproches y encarar el futuro de otro modo. Es tiempo de empezar a reencontrarnos. Ustedes lo vienen haciendo hace mucho tiempo en Misiones porque han entendido que estar unidos les da garantías a la hora de enfrentar los desafíos”, destacó.

País unitario

“Con Néstor aprendí que la Argentina dice ser un país federal, pero es enormemente unitario. Esa es la verdad, porque en las provincias los ciudadanos no tienen la posibilidad de forjar su futuro, estudiar, trabajar o desarrollarse. Así es como las grandes ciudades terminan cobijando un montón de argentinos buscando mejorar su suerte, eso no le sirve eso a nadie. Necesitamos una verdadera y auténtica reformulación del Estado nacional para que en cada provincia un hermano pueda desarrollarse, trabajar, estudiar y forjar su futuro. Ese es el esfuerzo que yo estoy decidido a hacerlo porque estoy seguro que esa Argentina es mejor que esta”, recordó.

Finalmente, valoró el rol de los intendentes. “Son ellos, que son a su vez vecinos del pueblo, a quienes les golpean las manos y le exigen más. No son personajes relegados sino que son centrales porque se la pasan conteniendo gran parte del conflicto social, es lo que uno ve cuando recorre el interior, la gente se da cuenta de lo que está pasando”, sentenció.

foto Sebastián Kwatyrka

Enfoque Misiones