jue. Ago 22nd, 2019

Los antiderechos usan big data, por Mariana Carbajal

Se llama Heartbeat International y cuenta con 2700 centros afiliados en más de 60 países, incluida la Argentina. A través de Google obtienen datos de mujeres que buscan abortar, las captan y luego las manipulan para evitar que lo logren.

Una gran red antiderechos de Estados Unidos llamada Heartbeat International, con 2700 centros afiliados en más de 60 países, incluida la Argentina, alecciona a sus socios para atraer a sus webs a mujeres que buscan información para abortar con mensajes engañosos para después persuadirlas de que no interrumpan un embarazo.

Y al mismo tiempo apunta a conseguir información personal de ellas para conocer sus perfiles, para segmentarlas y mejorar las estrategias publicitarias para alcanzarlas y así poder manipularlas en sus decisiones.

Por esa razón, está promoviendo que sus socios locales –en Argentina son 32— les permitan acceder a sus bases de datos y usar esa big data para fortalecer su cruzada antiderechos en el mundo.

Así lo advierte en un informe difundido esta semana la ONG británica Privacy International, fundada en 1990, y que se dedica a investigar los abusos del derecho a la privacidad cometidos por corporaciones y gobiernos. “En los países donde existe oposición a los derechos reproductivos, así como a las leyes de privacidad de datos limitadas, existe un riesgo significativo de que los datos de las personas sean explotados en un intento de restringir los derechos reproductivos”, alerta PI en su informe.

“Se están desarrollando y promulgando en todo el mundo software intrusivo de recopilación de datos y sistemas de marketing digital por parte de organizaciones antiaborto basadas en Estados Unidos, poderosas y políticamente conectadas. A medida que las organizaciones en contra del aborto se vuelven conscientes de la utilidad de los datos personales para personalizar y orientar los mensajes en línea, se están desarrollando específicamente herramientas y tecnologías de uso intensivo de datos para los centros de crisis de embarazos, que a veces se disfrazan de instalaciones médicas autorizadas y que han sido criticados por proporcionar a aquellos que buscan ayuda médica, información falsa y engañosa”, dice el informe “Cómo el activismo anti-aborto está explotando los datos”.

Uno de los ejemplos analizados por PI es el de Heartbeat (latido) International, que se centra especialmente en el uso de datos para comprender las necesidades y tendencias de los centros anti aborto.

Hearbeat “es un jugador importante en la escena global contra el aborto”, alerta PI. En su web, se presenta como “la primera red de centros de recursos para embarazos pro-vida fundada en los EE. UU. (1971)”. Actualmente sería la “más amplia del mundo” con más de 2.600 lugares de ayuda para embarazadas afiliados, que incluyen clínicas médicas, centros de recursos, casas de maternidad y agencias de adopción en alrededor de 62 países alrededor del mundo para brindar alternativas al aborto.

En Argentina tiene 32 centros asociados en distintas provincias, la mayoría son Centros de Ayuda a la Mujer (CAM) situados en la ciudad de Buenos Aires, diferentes localidades del conurbano (Lomas de Zamora, San Isidro, Quilmes, San Martín, Avellaneda, Garín, San Miguel y Pilar), y ciudades bonaerenses (como Mar del Plata, Tandil, Luján, Junín), y también en Mendoza, Jujuy, Paraná, Córdoba y Concordia. Además de los CAM, forman parte de la red de Heartbeat tres centros Grávida, en Florida, San Pedro y Martínez, provincia de Buenos Aires, según figura en su web.

Durante el debate que se dio el año pasado por la despenalización y legalización del aborto en el Congreso, expusieron en la octava audiencia pública de la Cámara de Diputados, en contra del proyecto, Viviana Endelman Zapata, directora Ejecutiva de Grávida, y Federico Esteban Mutti, vicedirector de la misma ONG antiderechos.

«Creemos que somos mejores juntos, y también lo son nuestros datos. Conocer en tiempo real las tendencias de la comunidad pro-vida es un mecanismo crucial, aunque todavía desaprovechado, para lograr un gran éxito a nivel local». Es una de las consignas de Heartbeat International. Su objetivo es usar la big data para persuadir a las mujeres que quieren abortar.

“La falta casi total de transparencia sobre cómo usan y comparten los datos las redes anti aborto como Heartbeat International es preocupante”, sostiene PI. Esos datos, indica, podrían usarse de manera tal que aquellos que la proporcionan no hayan anticipado o aprobado, incluso para vulnerar sus derechos reproductivos.

En diálogo con Página|12 la abogada colombiana Mónica Roa, especializada en derechos sexuales y reproductivos, describió que los centros de embarazo de crisis como los asociados a Heartbeat son sitios que se disfrazan de centros de salud que ofrecen servicios reproductivos, incluido el aborto pero después, cuando una mujer dice que quiere interrumpir un embarazo la manipulan.

“En algunos países como en la ciudad de México, se instalan en las calles frente a los hospitales públicos, donde se brindan servicios de aborto con medicamentos. En otros países, como EEUU, suelen estar en las cercanías de centros de planificación familiar que proveen servicios de aborto, usan los mismos colores, logos similares, para confundir a las mujeres, Evidentemente han sofisticado sus métodos, volcándose al activismo digital. Todo se enmarca en la manipulación y desinformación. No dejan claro que no brindan servicios de aborto”, agregó Roa, que monitorea la incidencia en redes sociales de grupos antiderechos.

“Se están usando herramientas legítimas para publicidad y las están convirtiendo en armas. Cuando se hacen perfiles de las personas, acomodan el mensaje: eso es micromarketing. Van a armar bases de datos de personas que están haciendo búsquedas con palabras clave como aborto, para enviarle publicidades engañosas. Pero una cosa es vender un paquete turístico y otra es cuando está en juego la salud o qué querés hacer con tu vida”, consideró Valentín Muro, al ser consultado por este diario. Muro escribe sobre temas de filosofía y tecnología.

Kit web antiderechos

Como parte del paquete que ofrece Heartbeat International a sus centros afiliados, está el acceso con descuento al servicio de diseño web y de marketing digital anti-aborto, llamado Extend Web Services, además de su línea de ayuda, Option Line. También comercializa a su red de afiliados su sistema de gestión de contenido denominado Next Level, que «aprovecha el poder de los datos masivos» y otorga a los centros antiderechos «la capacidad de ingresar y acceder a la información en cualquier momento y lugar».

Heartbeat comercializa además cursos de capacitación que incluyen «8 pasos para avanzar en su estrategia de redes sociales «; » 7 claves para Google Ad Grants «; » marketing de motores de búsqueda 101 » y » marketing en línea».

Quienes buscan información para interrumpir un embarazo, pueden estar en situación de angustia y desesperación ante una gestación que no quieren continuar. “Heartbeat International, apoyado por Extend Web Services, está desarrollando sitios web que atraen a personas “con mentalidad de aborto”, los hacen “ sentir cómodos ” y “ llegan efectivamente a las mujeres en crisis en línea ”.

Esto puede llegar a ser problemático, advierte PI: “Por ejemplo, una mujer puede demorarse en obtener servicios de aborto si ve un anuncio de lo que cree que es una clínica médica, pero en realidad es un centro de crisis para el embarazo”, sostiene.

La misión de Extend Web Service dice: «Somos expertos en asegurarnos de que su sitio web atraiga a clientes interesados ​​en el aborto y que represente a su centro de manera que sus clientes se sientan cómodos con el servicio que recibirán». Sus servicios fueron usados por múltiples centros asociados a Heartbeat International en diferentes partes del mundo, de acuerdo con el monitoreo que hizo PI.

En Argentina

Los Centros de Ayuda a la Mujer (CAM) que hay en la Argentina forman parte de una red latinoamericana y también están afiliados a Heartbeat. Una de las páginas web que tienen se llama www.embarazoinesperado.com pero no hacen ninguna mención a los CAM.

Inmediatamente, como en la de Heartbeat, ofrecen un chat on line de “Ayuda inmediata”: exigen completar en ambos casos datos personales como nombre y apellido, correo, ubicación y número de teléfono. En ambas web desinforman sobre el aborto con medicamentos. “Cuidado con las pastillas abortivas, pueden dañar seriamente tu salud, no te automediques, primero infórmate.

En el Centro para la mujer utilizamos los mejores y más seguros métodos según cada mujer, llamanos gratis …”, se puede leer. Y aclaran: “Recuerda que la primera consulta es gratis, te resolvemos de inmediato sin ninguna complicación”. Las web que ayuda a desarrollar Extend tienen frases en su página de inicio del tipo “¿Estás embarazada? No estás sola. Servicio gratuito y confidencial”.

La ONG inglesa también señala que Extend además ofrece asistencia a los centros contra el aborto para obtener la Subvención AdWords de Google para organizaciones sin fines de lucro. Al mismo tiempo, recuerda que a principios de 2019, se informó que Google había otorgado anuncios gratuitos por valor de 150.000 dólares a otra red contra el aborto y les había permitido difundir anuncios engañosos en violación de sus propias políticas.

Otro aspecto preocupante para PI es que las políticas de privacidad y los términos de uso de los servicios Extend, Next Level y Option Line “siguen siendo vagos” en cuanto a la medida en que los datos recopilados de los centros de embarazo de crisis de Heartbeat afiliados se comparten dentro o fuera de la red más amplia.

“Estos datos podrían ser muy valiosos para comprender qué mensajes y qué tácticas son más efectivas para promover la misión de Heartbeat, así como para configurar la dirección política del movimiento (antiderechos) en general”, puntualiza la ONG.

El informe de PI se puede leer completo en https://privacyinternational.org/long-read/3096/part-1-how-anti-abortion-activism-exploiting-data

Mariana Carbajal

Página/12