mié. Oct 23rd, 2019

Lacunza y Sandleris buscarán en EE.UU. destrabar los fondos del FMI

En el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas ( ONU), el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, se reunirá esta semana en Estados Unidos con las principales autoridades del Fondo Monetario Internacional ( FMI), junto con el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, y parte de su equipo económico.

El objetivo principal será conseguir que el organismo libere el postergado desembolso de US$5.400 millones antes de fin de año o bien destrabe el uso de los US$7.200 millones que fueron enviados únicamente para engrosar las reservas. Sin esas divisas, el Gobierno no podrá cumplir con las necesidades vigentes para lo que resta de 2019 y se vería forzado a endurecer el cepo.

Previsto originalmente para el miércoles, el encuentro de Lacunza y Sandleris con David Lipton, director gerente interino del FMI, y Alejandro Werner, director para el Hemisferio Occidental, se adelantó para el martes en Nueva York durante el desarrollo de la cumbre de la ONU0.

Al día siguiente, habrá otra reunión en Washington con Werner y Roberto Cardarelli, jefe de la misión del organismo en Argentina, de la que participará el ministro acompañado por los secretarios de Política Económica y Finanzas, Sebastián Katz y Santiago Bausili.

El viaje oficial ocurre después de que distintos funcionarios del Gobierno admitieran públicamente que el próximo desembolso pautado para fines de septiembre se postergaría y que es muy difícil que llegue antes de las elecciones del 27 de octubre ya que el Fondo pretende renegociar el acuerdo con un Alberto Fernández ya ungido por el voto popular antes de girar sus dólares.

Pero lo cierto es que las necesidades financieras para 2019 son mayores a las reservas de libre disponibilidad, lo que hace imprescindible destrabar los recursos del organismo para evitar un ajuste adicional del cepo.

En esa clave, ayer el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, enfatizó que Gobierno cumplió con la meta fiscal (ver página 3) y que, por eso, «merece» que el FMI cumpla con el desembolso «antes de fin de año, que es cuando más hacen falta».

Según cálculos de Amilcar Collante, economista del Centro de Estudios Económicos del Sur, las necesidades de dólares para lo que resta de 2019, a pesar del default selectivo de las letras de corto plazo para acreedores institucionales, ascienden a US$14.543 millones.

Sin posibilidades ya de refinanciar, de acá a fin de año hay vencimientos de Letes no reperfiladas por US$5.750 millones que habrá que pagar con las tenencias internacionales, a lo que se suman pagos de bonos soberanos por US$5.613 millones. Además, la aplicación del cepo no fue suficiente para que el Central abandonara sus intervenciones cambiarias para contener el dólar: en las dos primeras semanas vendió un promedio diario de US$53 millones, en una dinámica que, de continuar, demandaría US$3.180 millones hasta el 31 de diciembre.

La suma de necesidades supera a las reservas de libre disponibilidad (ver gráfico) que, al 11 de septiembre, se ubicaban en US$13.616 millones, un monto que al día de hoy es aún más bajo. De ahí, la importancia de un desembolso que cada día luce más esquivo. Ante esa realidad, el Gobierno busca gestionar otra alternativa: la habilitación del FMI para utilizar parte de los US$7.200 millones que el organismo exigió que quedarán fijos en el BCRA como «fortalecimiento de las reservas».

Las gestiones de esta semana serán claves. Sin esas divisas, las restricciones cambiarias van camino a aumentar. «Al no contar con el dinero del Fondo, cambia el panorama. Esto haría necesario reforzar el cepo para acotar aún más las intervenciones en el mercado de cambios y el drenaje de reservas. Además, el límite de compra de US$10.000 por mes para personas físicas es bastante holgado (según el BCRA, en agosto el 97% de las personas que compró dólares lo hizo por una suma menor)», consideró Collante en diálogo con BAE Negocios.

Juan Strasnoy Peyre

BAE Negocios