lun. Sep 16th, 2019

“La municipalidad es el corazón de cada ciudad, es el alma”

El gobernador Hugo Passalacqua inauguró el martes 16 por la tarde la primera parte de la obra de refacción y puesta en valor de la Municipalidad de Oberá.

Emplazada sobre el mismo predio que la sede municipal anterior, la moderna edificación se encuentra sobre calle Jujuy de la Capital del Monte y está previsto que en la segunda etapa se extienda hacia la calle José Ingenieros.

En el edificio actual, y una vez equipado con todo lo necesario para su funcionamiento, estarán ubicados los sectores de atención al público, que incluye cajas para el pago de patente, Tránsito, Finanzas, Intendencia, entre otros sectores que se determinarán.

Con una superficie de 1.874,58 m2, el edificio está distribuido en subsuelo, planta baja y dos plantas superiores. La terminación se realizó con ladrillos a la vista en todos los elementos necesarios para el funcionamiento, iluminación led, red de datos y telefonía; aires acondicionados, ascensor y estacionamiento en subsuelos.

En el primer piso estará el sector de atención al público y sanitarios. En el segundo y el tercer piso, en tanto, se ubicarán las oficinas administrativas y despachos. El ingreso principal será a través de escalera y rampa para discapacitados y tendrá una plaza seca con amplios ventanales y baños completos en vidrio, lo que permite una amplia iluminación.

Passalacqua hizo mención al hecho que en 2009 definió la construcción de esta nueve sede, el incendio que convirtió en cenizas el histórico edificio de la calle Jujuy, episodio que tras las investigaciones se determinó que tuvo comienzo con un cortocircuito en el sistema eléctrico.

“Es un momento en extremo particular para todos los obereños… importa entender un poco la importancia de la institución; después, el edificio. Es el corazón de cada ciudad, representa el autogobierno. Cada vez que uno ve, que uno toca, que uno invierte en un municipio, está invirtiendo en el alma y el espíritu de una comunidad”, reflexionó un emocionado obereño, gobernador de todos los misioneros; quien debió contener la respiración para evitar que las lágrimas sellaran el doloroso recuerdo: “Hoy hace ya diez años que los obereños sufrimos como con una llaga en el corazón; era nuestra alma la que estaba sufriendo”, dijo, recordando aquel día de junio de 2009 cuando el edificio comunal obereño fue consumido por las llamas.

Durante el acto que se desarrolló en la plaza seca -que al finalizar la obra en su totalidad será el vínculo físico entre la primera etapa y la segunda-, se sucedieron en el uso de la palabra el intendente local y el gobernador Passalacqua.

Este último, agradeció a todos por la espera prolongada: “Agradezco a todos los obereños la paciencia que tuvieron todos estos años, a los empleados municipales por trabajar en condiciones que no son las dignas… a los contribuyentes que sin quejarse,  día a día, pusieron sus pesitos con la esperanza de tener el edificio nuevo”, manifestó el mandatario antes de declarar su eterno amor por la ciudad que lo vio nacer, crecer y trabajar; mucho antes de asumir el máximo cargo en el Gobierno misionero.

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