dom. Jul 21st, 2019

Fugas en tiempos de Cambios, por Javier Morales

En tres años, los grandes empresarios sacaron miles de millones entre fuga, intereses y turismo. Para sostenerlo esa sangría de dólares el Gobierno Nacional acudió al FMI.

Desde el 10 de diciembre de 2015 a febrero de este año salieron del país cerca de U$S 107.000 milllones netos. La mayoría se debió a la fuga de capitales.

Los argentinos remitieron U$S 67.000 millones a cuentas en el extranjero o simplemente sacaron de circulación para poner en una caja fuerte o debajo del colchón. Esta fue la formación de activos externos, de acuerdo a los balances cambiarios del Banco Central.

La segunda mayor razón de la sangría de billetes fueron los viajes y el turismo en el exterior, que comprometieron U$S 34.000 millones en los tres primeros años de gestión del PRO.

Esto representó poco más de U$S 11.000 millones por año para vacacionar, descontados los verdes que arribaron del resto del mundo.

Tomado por sí solo, el monto no es especialmente elevado para este rubro, pero bien podría reducirse con el fomento de los destinos locales para extranjeros, una situación compleja en plena recesión.

Las ganancias que giraron las grandes compañías ocuparon U$S 6.000 millones, que terminaron en las casas matrices o en cuentas en guaridas fiscales. Esto deja de lado los precios de transferencia, una práctica común en las multinacionales para sacar dinero de sus filiales con mayor facilidad y sin pagar los tributos correspondientes.

Una de las primeras medidas del Presidente, con la excusa del cepo como parte de su campaña electoral, fue borrar el monto tope para comprar dólares, con lo que le dio luz verde a él y los grandes empresarios a fugar millones y millones todos los meses de esta manera.

Además, eliminó la obligación para que las cerealeras liquiden las divisas que generan por la exportación de granos en el Banco Central.

Si es reelecto Mauricio Macri ¿a quién le hará cargo de le «pesada herencia» recibida?

Javier Morales

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