El número de muertos por coronavirus pasó de 25 a 34 en un día

La cantidad de muertos por coronavirus en Brasil aumentó 34% en un día, desde 25 hasta 34, mientras la de casos positivos ascendió a 1.891, entre los cuales se encuentra el coordinador de la lucha contra la pandemia en San Pablo, el estado más afectado del país.

En tanto, el presidente Jair Bolsonaro se encuentra en medio de una brusca caída de credibilidad y popularidad apuntada en las encuestas y de contramarchas en su gestión, luego de firmar un decreto para permitir que los empresarios dejen de pagar durante cuatro meses el salario de sus empleados ante la «coronacrisis» y horas después que lo anularía.

El avance de las muertes y el despertar del gobierno central contra el discurso de los científicos que adoptaron los estados dejó a Bolsonaro más debilitado, buscando respuestas en su equipo económico y en sus empresarios amigos, uno de los cuales, dueño de las tiendas Havan, amenazó con despedir a 22.000 empleados en pocas semanas.

El principal socio comercial de la Argentina se consolidó hoy como el país (tiene 210 millones de habitantes) con más casos de coronavirus de América latina en términos absolutos: la cifra de decesos ascendió 34% en un día, desde 25 hasta 34, con 1.891 casos positivos, informó hoy el Ministerio de Salud.

De los nueve muertos informados hoy, ocho fallecieron en el estado de San Pablo y el restante en el de Río de Janeiro. En la suma total, 30 fallecieron en San Pablo y cuatro en Río de Janeiro.

El ministerio informó que hay casos en todos los estados de Brasil y que la transmisión desde hace dos semanas es comunitaria, es decir, que no se puede seguir el rastro a la contaminación.

Destacó que avanza, con 14 casos, la transmisión en la selva amazónica, desafiando las teorías sobre mutaciones del virus frente a climas tropicales y altas temperaturas.

En San Pablo, el estado más poblado del país con 44 millones de personas, hay 745 casos mientras en Río de Janeiro se registraron 233, seguidos por Ceará, Brasilia y Minas Gerais.

Mañana, martes, entrará en vigor en el estado de San Pablo la cuarentena no obligatoria para la población pero con el cierre casi total del comercio y la atención al público.

A partir del miércoles Brasil tendrá en San Pablo 17 laboratorios para 2.000 tests de coronavirus por día llevados adelante por el Instituto Butantan y la Universidad de Sao Paulo (USP).

Uno de los datos del día es que el jefe del equipo contra el coronavirus del estado de San Pablo, David Uip, se contagió, y es por eso que el gobernador paulista, Joao Doria, se hizo un examen hoy, así como el resto de su gabinete.

Doria, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), está enfrentado con Bolsonaro frente a la crisis porque el presidente dice que «exagera frenando la economía» por el coronavirus.

“Hacemos lo que el gobierno no hace”, replicó Doria, quien estuvo a favor del decreto que permite a empresarios descontar cuatro salarios durante la crisis a los trabajadores.

El decreto publicado anoche para evitar la sangría de colapsos de la Bolsa de Valores de San Pablo y la disparada del dólar fue casi un tiro de gracia para la credibilidad del gobierno.

Luego de defender el decreto diciendo que no cobrar es “mejor que estar desocupado”, Bolsonaro revocó el el artículo de su decreto sobre flexibilzaicón laboral emitido durante la pandemia del coronavirus que permitía a las empresas dejar de pagar cuatro meses de salarios.

Lo hizo ante la ola de indignación que la disposición había generado en el Congreso, la oposición y el Poder Judicial, e incluso la Corte negó el recorte de planes sociales en el noreste, territorio dominado por el Partido de los Trabajadores (PT) y otros opositores.

El presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, del partido derechista Demócratas, afirmó que el artículo en cuestión generó «pánico en la sociedad» y propuso trabajar con el Poder Ejecutivo para consensuar normas de protección de los empleos ante la «coronacrisis».

El ministro de Economía, Paulo Guedes, reconoció que hay otra propuesta para que las empresas en problemas paguen apenas un tercio del salario, con el gobierno aportando otro tercio: es decir, los empleados tendrán descuentos de 33%.

A pedido de un grupo de empresarios amigos que lo respaldan en las redes sociales, Bolsonaro había firmado un decreto provisorio que incluye también la anticipación forzada de vacaciones, francos compensatorios y suspensión de las obligaciones de las empresas en cuestión de salubridad.

Por la mañana, el mandatario se mostró irritado al comentar a periodistas la encuesta de Datafolha aparecida hoy, en la cual su popularidad aparece por debajo de la de los gobernadores y de la de su ministro de Salud, Luiz Mandetta, a raíz de cómo se enfrenta la crisis del Covid-19.

«Preguntarme sobre una encuesta hoy es antipatriótico, infame; si no les gusta, váyanse; no se puede entrar en pánico, estamos haciendo todo lo posible porque el pánico es más grave que la enfermedad, no tenemos cómo evitar los efectos del coronavirus», afirmó Bolsonaro esta mañana a la salida del Palacio de la Alvorada.

Bolsonaro es aprobado en esta crisis por el 36% de la población; el ministro de Salud, Mandetta, por 55%, y los gobernadores en general por 54%. Ninguno baja de 51%.

«Me importa un bledo que el ministro tenga mayor popularidad, eso no es una pregunta a la altura del riesgo de Brasil; algunas autoridades están dando remedio en exceso», dijo Bolsonaro.

Télam