El caos económico, por Silvia Torres

El caos económico, por Silvia Torres

El caos económico explotó en la Argentina con fuerte impacto en la vida cotidiana del pueblo, empezando por las familias de trabajadores desocupados y ocupados, los empresarios, comerciantes, productores  y todos los sectores sociales.

Desentierran el viejo método de la cortina de humo.

Los desastrosos índices económicos que azotan a la Argentina afectan la vida de todos los sectores sociales. En simultáneo, la parafernalia propagandística macrista-radical se pone en marcha levantando las cortinas de humo, por ahora, centrada en problemas de inseguridad que, en tres años de gobierno, no pudieron controlar aunque sea parcialmente, ya que mientras empobrecían y hambreaban, solo se dedicaron a comprar material para la represión, como si ese fuera el recurso principal y disparando la sospecha de que el objetivo era otro: las importantes comisiones que se reparten en ese tipo de negocios.

Los tarifazos no cesan de fogonear la inflación –aquel fenómeno muy “fácil de controlar” y que era el “síntoma de un pésimo gobierno”, –MM dijo durante su campaña- y, conforme los últimos índices, los aumentos de servicios esenciales para la vida humana –de las personas, la producción, los servicios y la industria-, ya no escapan al calificativo de escandalosos.

La única finalidad del gobierno nacional es recaudar para las empresas prestadoras de los servicios, en las que sus titulares son amigos (¿socios?), del presidente que, en un gesto de irresponsabilidad y falta de vergüenza, dio a conocer los aumentos mientras vacacionaba en una burbuja de oro, en el sur del país.

Los incrementos promedio de las tarifas de servicio, acumuladas desde diciembre del 2015, dan los siguientes números: ELECTRICIDAD: 3.624 %; GAS NATURAL: 2.403 %; AGUA CORRIENTE: 1.025 %; PEAJES: 1.118 %; COLECTIVO: 494 %, según los datos evaluados por la Universidad Nacional de Avellaneda.

Por lo tanto, el meneado argumento de bajar la inflación fue un propósito que, si realmente existió, constituye un contundente fracaso, aunque no se puede eludir sospechar de que, más que un propósito, fue un “verso” para enganchar votos de los desprevenidos e ingenuos ciudadanos atados a la caja boba.

Otros datos de la situación económica, después de tres años macrista-radicales, dan cuenta de que, entre los años 2016/2018 incluido, la Inflación pasó de 23,6 % anual a 48 %; la Deuda sobre el PBI creció de 21,6 % a 91 %; el Dólar pasó de $ 9,5  a $ 39 (en crecimiento) y el Riesgo País, de 438 a 815 puntos (en crecimiento).

Entonces, las consecuencias están a la vista de quien quiera ver: Caída de la actividad industrial de 13,3 % en noviembre/2018, lo que convierte a la Argentina en el país del mundo donde más cayó la industria, seguido de cuatro países africanos.

El PBI per cápita  pasó de 16.727 de u$s en 2015, a 12.258 u$s en 2018; el DESEMPLEO, de 5,9 % a 9,6 %, en crecimiento y superando dos dígitos en algunas regiones del país, supera el 50 % entre jóvenes y el 28 % entre mujeres; la pobreza se elevó de 29,7 % (en 2003 era de 56 %), a 33,6 %; el Déficit Fiscal (otro objetivo a reducir por el macrismo-radicalismo), de 5,1 % a 5,8 %; el Déficit de Cuenta Corriente, 2,7 % a 5,8 %.

El descontento social, prolijamente guardado por los medios hegemónicos, comenzó a manifestarse públicamente con ruidazos que se van extendiendo por el país, como reguero de pólvora. Es la desesperación de desocupados, jubilados y clase media que no alcanzan a cubrir los gastos fijos, aunque este último sector todavía puede darse el lujo de, por lo menos, conocer playas argentinas, porque sus ingresos ya no alcanzan para disfrutar de las uruguayas, brasileñas, mexicanas, caribeñas o el tan ansiado continente allende la mar, como lo indican algunas encuestas.

La cortina de humo no se hizo esperar.

Hay que combatir la inseguridad comprando pistolas Taser, -aunque sean 300 que, con comisiones mínimas de 5 %, es un negocito para paliar la calor, ¿vio?-, o proponiendo –¡uffff! una vez más-, bajar la edad de imputabilidad de menores y perseguir a extranjeros: ¡¡De manual de jardín de infantes!! (¿Qué? ¿En jardín de infantes no hay manuales? ¡Debiera!).

Todo ello mientras se convierten en el primer gobierno argentino que cierra escuelas en todos los distritos que gobiernan: CABA y Provincia de Buenos Aires, donde la alianza macrista-radical cerró ya 69 escuelas, de distintas modalidades y niveles, en tanto, Gabriela Michetti, vicepresidenta y titular del Senado, se vanaglorió de haber hecho arreglos de mantención en la cámara alta (ay! Las cometas justifican cualquier gasto) y despedido a “3.500 tipos” (ay! Los gastos que no dejan cometas).

Quieren seguir, porque van por más. ¡No lo duden!.

Silvia Torres

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