Cuando las marchas se manchan, por Joselo Riedel

La marcha del 4 de Enero en Oberá para reclamar mejoras en el sistema energético intentó ser independiente, intentó mostrar una realidad cruda en la que miles de personas en toda la Zona Centro de Misiones viven.

Allí donde las consecuencias de la desidia tanto de los gobiernos anteriores como los actuales se evidencian día a día. Intentó por todos sus medios ser una marcha que reivindique el compromiso ciudadano de exigir por sus derechos. Intentó.

Lamentablemente un día después quedó la discusión político partidaria de diputados provinciales en las redes sociales; que lejos de exigir las inversiones públicas de los Estados, que son la única solución para este tremendo problema, se limitan a llamarse “sin vergüenza” mutuamente.

Lo minúsculo que significa el rédito político de esta actividad en particular para las personas comunes y corrientes, demuestra la burbuja en la que viven nuestros representantes.

Mientras la Línea 132 sigue igual…

Joselo Riedel

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