Berta Isabel Cáceres Flores, valor compromiso y lucha

Hace 3 años fue asesinada esta líder Indígena Lenca, feminista y activista del medio ambiente hondureña. 

Luchó incansablemente por evitar la instalación de una central hidroeléctrica en el río Gualcarque, hasta que ejecutivos de la compañía que la construirían decidieron silenciarla para siempre.. No lo lograron, hoy constituye un símbolo de lucha por la preservación ambiental.

Berta, nació el 4 de marzo de 1972 en la Comunidad de La Esperanza, nombre simbólico para lo que sería su lucha. Cofundó el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras para luchar por los derechos de los Lencas y ganó el Premio Medioambiental Goldman Environmental Prize, el máximo reconocimiento mundial para activistas ambientales.

Al recibirlo dijo: “En nuestras cosmovisiones, somos seres surgidos de la tierra, el agua y el maíz, de los ríos somos custodios ancestrales el pueblo lenca. Resguardados por los espíritus, nos enseñaron desde niñas que, dar la vida de múltiples formas por la defensa de los ríos es dar la vida por el bien de la humanidad y de este planeta”.

Se destacó en el activismo medioambiental, siendo especialmente mediática su actividad en contra de la privatización de los ríos y los proyectos de presas hidroeléctricas de inversores internacionales, sobre todo su lucha contra el proyecto de la represa de Agua Zarca en el Río Gualcarque en Santa Bárbara (Honduras).

Luchó también contra proyectos mineros y madereros y encabezó protestas contra el golpe de Estado del 28 de junio al entonces presidente hondureño Manuel Zelaya.

Fue asesinada el 3 de marzo de 2016 por la dictadura en Honduras después de años de haber recibido amenazas contra su vida. Cuatro sicarios fueron contratados por el gerente ambiental de Desarrollo Energéticos S.A. (DESA), Sergio Rodríguez, en coordinación con el exjefe de seguridad de esa empresa, Douglas Bustillo, y un mayor del ejército, Mariano Díaz.

El 2 de marzo de 2018 fue capturado Roberto David Castillo Mejía, presunto autor intelectual del asesinato de Berta Cáceres. Castillo, detenido en el aeropuerto internacional de San Pedro Sula cuando pretendía salir de Honduras, era presidente ejecutivo de la Empresa Desarrollos Energéticos S.A. (DESA) que ejecutaba un proyecto hidroeléctrico en el occidente del país. Castillo es la novena persona capturada relacionada con el asesinato. La empresa DESA rechazó las acusaciones contra Castillo y pidió su «inmediata liberación».

El 29 de noviembre en ese mismo año, siete hombres fueron hallados culpables del asesinato de Berta Cáceres: Sergio Ramón Rodríguez y Douglas Geovanny Bustillo (que formaban parte de la empresa DESA), Mariano Díaz Chávez y Henry Javier Hernández (que trabajaban con Bustillo), Edwin Rapalo, Edilson Duarte Meza y Óscar Torres.

La corte declaró que el asesinato fue ordenado por ejecutivos de la compañía DESA debido a los retrasos y pérdidas económicas que suponían las protestas de los grupos ecologistas, y contrataron a un grupo de sicarios para llevar a cabo el crimen.

Berta, alcanzó una reputación intachable como defensora de la naturaleza que la llevó a recibir prestigiosos premios, como así también el reconocimiento de miles de personas alrededor del mundo, posicionándola como referente en el área de preservación del planeta.

Desde el Equipo Nacional de Pastoral Aborigen recordamos con respeto su invalorable compromiso, aún a riesgo de su vida en favor de la preservación medioambiental y la batalla permanente que libró por ello.

#ElTerritorioEsVidaSeCuidaYSeDefiende

ENDEPA

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